Recogida de residuos marinos - Mares Circulares | Coca-Cola ES

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Recogida de residuos marinos - Mares Circulares | Coca-Cola ES

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Recogida de residuos marinos - Mares Circulares | Coca-Cola ES

Quizás nos cueste visualizarlo, pero cuando tiramos un papel, una botella o una colilla al suelo, en realidad estamos contribuyendo a la basura marina. Y es que la mayor parte de los residuos que van a parar a nuestros mares y océanos provienen de tierra adentro. Lo bueno es que la naturaleza nos da una segunda oportunidad, devolviendo parte de esa basura a la costa y permitiéndonos enmendar nuestro error.

 

Es lo que hicieron en 2019 los 11.660 voluntarios que, con la ayuda de la Fundación Ecomar, la Asociación Chelonia y la Liga para a Protecção da Natureza en Portugal, entre otras entidades, recogieron residuos en las barreras naturales que existen entre el mar y la tierra: las playas y costas.

 

Mares Circulares se centra en tres áreas de actuación: limpieza de costas, fomento del reciclaje e impulso de la economía circular

 

Lo hicieron en el marco de la segunda edición del proyecto Mares Circulares de Coca-Cola en España y Portugal, que ahora celebra su tercera edición y tiene como uno de sus ejes principales la limpieza de nuestras costas, mares y otros entornos acuáticos.

 

Durante el año pasado, las citadas organizaciones y los voluntarios participantes realizaron tareas de limpieza en 100 playas y otros entornos acuáticos de España y Portugal. Gracias a su trabajo, se recogieron 313 toneladas de residuos, incluidas cinco toneladas de plástico PET.

 

Este 2020, por la situación excepcional que estamos viviendo, los miles de voluntarios y las entidades participantes no han podido realizar las 80 limpiezas de playas y otros entornos acuáticos previstas. No obstante, en cuanto sea posible, se reanudarán estas actividades. En este sentido, se ha ampliado la consecución de este objetivo de la tercera edición de Mares Circulares a 2021

 

Además de la limpieza de los arenales, cada año la Asociación Chelonia se encarga de realizar tareas de monitorización en las playas. En 2019, como novedad, se duplicó el número de monitorizaciones que se hacen de cada playa, pasando de una a dos al año. Este 2020, a pesar de la situación excepcional provocada por la pandemia, se han conseguido realizar 174 monitorizaciones en playas y otros entornos acuáticos de España y Portugal, un 109% de las 160 previstas.

 

Monitorización de playas de España y Portugal En el marco de la iniciativa, no solo se recoge basura de las playas, sino que esta se clasifica para su posterior puesta en valor y se obtienen datos relevantes de lo encontrado para realizar futuros estudios sobre el estado de los arenales. Foto: Gogo Lobato / Azul Media.

Estas monitorizaciones se hacen recogiendo primero los datos de los objetos mayores de 50 centímetros y después con un análisis más fino, registrando elementos pequeños. “En esta segunda monitorización detallamos hasta el número de colillas que encontramos”, apunta el presidente de Chelonia, Manuel Merchán.

 

Además de recogerse residuos de las playas, estos se clasifican para su posterior puesta en valor

 

Una vez realizada la monitorización completa (de la que se sacarán datos relevantes para realizar futuros estudios sobre el estado de los arenales), se procede a la limpieza. Pero los trabajos no acaban aquí, porque los residuos recogidos son clasificados para su posterior puesta en valor.

 

“Antes costaba mucho más hacer entender a la gente el problema [de la contaminación marina], pero ahora todo el mundo está más informado”, señala Gastón Cedrone, responsable de marketing y patrocinio de Ecomar. “En especial los niños voluntarios se involucran mucho y se lo pasan muy bien, pues aprenden sobre el terreno. Además, ya tienen conocimientos de reciclaje porque en los colegios tienen talleres de ecología. Se ha notado un gran cambio en la concienciación general en los últimos años”, agrega.

 

Conservación de las reservas marinas

 

Conservación de las reservas marinas En su segunda edición, Mares Circulares volvió a colaborar en el mantenimiento y la conservación del 100% de las reservas marinas de España.

Debido a su localización, normalmente muy cerca de la costa, en las reservas marinas -espacios en los que se restringe la pesca para preservar la fauna- se acumulan tanto los residuos que llegan directamente de la tierra como aquellos que arrastran las corrientes marinas. Todo esto tiene un impacto importante en los ecosistemas y las especies que los habitan, como cetáceos, tortugas y aves marinas.

 

Mares Circulares contribuye a la conservación en España de 10 reservas marinas y 10 áreas marinas protegidas de la Red Natura 2000

 

Es por ello que en la segunda campaña de Mares Circulares, Chelonia volvió a colaborar con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en el mantenimiento y la conservación de 10 reservas marinas de España, así como de un espacio natural en Portugal, localizado en Azores. A ellos se sumaron otras 10 áreas protegidas, pertenecientes a la Red Natura 2000. El objetivo para 2020 era intervenir de nuevo en 21 reservas marinas y otros espacios protegidos, lo que, de momento, tendrá que esperar. 

 

Dado que son espacios a los que se aplica una legislación especial y restrictiva, es la administración la que establece qué acciones pueden llevarse a cabo en cada una de ellas. Como denominador común, en todas se realizaron en 2019 tareas de limpieza con buzos y marineros voluntarios que colaboraron con barcos pesqueros de pequeño calado.

 

Aprovechar sinergias para combatir la contaminación marina

 

Recogida de residuos del fondo marino con barcos pesqueros La mayor parte de los residuos marinos acaban acumulándose en el fondo del océano. Mares Circulares cuenta con la participación de la flota pesquera para que lleve a tierra la basura que se queda enganchada en las redes.

Aunque una parte de los residuos marinos acaba regresando a la tierra, otra se queda flotando en medio del océano y, desafortunadamente, el mayor porcentaje termina acumulándose en el fondo del agua, donde es más difícil llegar hasta ellos. Allí quedan enterrados y se desintegran convirtiéndose en microplásticos o vuelven a asomar a la superficie al quedar enganchados a las redes de los pescadores.

 

Gracias a la colaboración de barcos pesqueros se pueden devolver a tierra los residuos que quedan atrapados en las redes

 

En la segunda edición de Mares Circulares, la asociación Vertidos Cero consiguió la implicación de 89 barcos -todos ellos voluntarios- de cofradías de 15 puertos de España y Portugal para que, en lugar de devolver al mar los residuos que quedan atrapados en sus redes cuando pescan, los llevaran a tierra. Para ello, a todas estas embarcaciones se les facilitó un sistema de almacenaje a bordo en función del navío y del tipo de pesca que desarrollan. La tripulación recibió información previa para que, en sus labores diarias, integraran las tareas de recogida y separación de desechos.

 

El objetivo final es aumentar la concienciación de la flota y su implicación en la extracción de las basuras depositadas en el fondo. Así, se colaboró con asociaciones de pescadores de las cinco demarcaciones marinas de la Península Ibérica: la noratlántica, la levantino-balear, la del Estrecho y Alborán, la sudatlántica y el Atlántico portugués.

 

"El 70% de los residuos presentes en el mar está en los fondos", señala Estíbaliz López-Samaniego, de la ONG Vertidos Cero

 

Por último, el personal de Vertidos Cero esperó en tierra para la gestión final de los residuos. “Allí los recogemos, analizamos y vemos cómo se pueden reciclar”, explica la directora de proyectos de Vertidos Cero, Estíbaliz López-Samaniego, para quien hay que valorizar el residuo como recurso.

 

Para ello, según apunta, son necesarios más datos sobre la basura marina en las profundidades. “Hay que tener en cuenta que el 70% de los residuos presentes en el mar está en los fondos. Y no sabemos ni dónde se acumula, ni en qué condiciones está”.

 

En 2020 se ha mantenido esta actividad de manera más o menos estable, ya que la mayoría de barcos que colaboran en Mares Circulares han seguido saliendo a faenar, pudiendo atrapar en sus redes restos de todo tipo. 

 

Esta limpieza de playas, reservas y fondos marinos se compagina cada año con un programa de sensibilización ambiental que incluye charlas en centros educativos, ayuntamientos y en las fábricas de Coca-Cola, así como talleres de reciclaje y economía circular en algunas de las playas más concurridas de España y Portugal. Formaciones presenciales dirigidas a jóvenes y adultos que en este 2020 se están celebrando en formato digital, lo que, por otro lado, permite llegar a más personas.

 

Y es que solo generando conciencia sobre el problema de la contaminación marina, colillas, latas, papeles y botellas dejarán de tirarse al suelo y, por ende, al mar. Entonces, voluntarios, ONG ambientales, buzos y pescadores concienciados como los participantes en Mares Circulares no tendrán de qué preocuparse, pues ya no habrá nada que limpiar.

 

Proyecto cofinanciado por The Coca-Cola Foundation

 

Última actualización: 24/11/2020