Mares Circulares: lucha contra la contaminación marina | Coca-Cola ES

Mares Circulares: lucha contra la contaminación marina | Coca-Cola ES

Desear que las cosas cambien no produce por sí solo ningún resultado. Así, ante el insostenible modelo económico de producir, usar y tirar, se hace necesario curvar esa línea hacia un modelo circular, en el que los residuos se reintegren en el sistema para generar valor económico, social y ambiental, y dejen de contaminar nuestras costas y mares. Es más, en un contexto como el actual, la crisis del coronavirus representa una oportunidad de oro para una recuperación verde de la economía tras la pandemia.

 

Consciente de la necesidad de este cambio de paradigma, hace tiempo que Coca‑Cola en España pasó a la acción, poniendo en marcha diversas medidas e iniciativas para acabar con la contaminación marina y promover la transición hacia una economía circular.

 

Entre ellas destaca Mares Circulares, tanto por lo ambicioso de sus metas como por ser un proyecto en red que trasciende la propia compañía. Lanzado en 2018, es posible gracias a cientos de organismos públicos y privados, así como un comité de expertos, y tiene un triple objetivo: limpiar costas, espacios protegidos y fondos marinos de España y Portugal, fomentar el reciclaje e impulsar la economía circular.

 

Lo urgente: limpiar playas y otros entornos acuáticos

 

Lo más urgente es retirar los residuos de aquellos lugares en los que nunca debieron estar: las playas, las reservas marinas y el fondo de mares y océanos. Para ello, Mares Circulares cuenta con la participación de organizaciones e instituciones que llevan años implicadas en acciones de intervención directa para alcanzar el equilibrio y la sostenibilidad en los mares: la Asociación Chelonia, la Fundación Ecomar, la Asociación Vertidos Cero y la Liga para a Protecção da Natureza, así como el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

 

El objetivo para 2020 era realizar 80 limpiezas de playas y otros entornos acuáticos, aunque, debido a la pandemia, no se pudieron llevar a cabo, si bien estas labores se reanudarán tan pronto como sea posible. De hecho, se ha ampliado la fecha de consecución de este objetivo a finales de 2021. 

 

No obstante, solo una parte de la basura marina se queda en la costa; otra se mantiene flotando en el mar y la mayoría de ella inicia un viaje hacia el fondo, en el que va desintegrándose poco a poco sin llegar a desaparecer del todo, causando graves daños al ecosistema marino.

 

Intervención y voluntariado La recogida de residuos en costas, reservas y fondos marinos de la mano de ONG ambientales y con la ayuda de miles de voluntarios es uno de los ejes principales de este ambicioso proyecto.

Para protegerlo, y con la ayuda de buzos y marineros voluntarios, Mares Circulares, a través de la Asociación Chelonia, contribuye a la conservación de las 11 reservas marinas de España, dependientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, un espacio natural en Portugal, localizado en Azores, y otras 10 áreas protegidas, pertenecientes a la Red Natura 2000. El objetivo para 2020 era intervenir de nuevo en estos 22 espacios, lo que está previsto que pueda hacerse en los próximos meses.

 

Lo primero es retirar los residuos de los lugares donde nunca debieron estar: las playas, las reservas marinas y el fondo de mares y océanos

 

Mares Circulares también trabaja para colaborar en la limpieza de los fondos marinos y, pese al coronavirus, a lo largo de 2020 se pudieron realizar las intervenciones previstas. Y es que la mayoría de barcos que colaboran en Mares Circulares continuó saliendo a faenar, pudiendo atrapar en sus redes restos de todo tipo, sobre todo plásticos, que, tras llegar a puerto, fueron recogidos y valorizados con el apoyo de Vertidos Cero. Así, se mantuvieron 15 puertos activos en la tercera edición del proyecto, cifra que se espera aumentar en 2021.

 

Además, en 2020 Mares Circulares probó con éxito en el puerto de Gijón el prototipo de robot Clean-Dock. Desarrollado por la empresa asturiana Semillas del Cantábrico, filtra el agua para reducir la presencia de microplásticos en las dársenas portuarias, evitando así que lleguen al mar y afecten al entorno. 

 

En sus tres ediciones, Mares Circulares ha logrado recoger 1.157 toneladas de residuos, sensibilizar a 54.727 personas y apoyar 9 estudios científicos y a 3 ‘start-ups’ que ofrecen soluciones a la contaminación marina

 

Pese al parón que ha supuesto la pandemia en algunas de las acciones previstas, a principios de junio de 2021 Mares Circulares cumplía 1.000 días con resultados muy positivos. En las tres ediciones de este ambicioso proyecto, cofinanciado por The Coca‑Cola Foundation, se han conseguido recoger 1.157 toneladas de residuos de entornos acuáticos, áreas protegidas y fondos marinos de España y Portugal. 

 

Un logro que no hubiera sido posible sin la participación de los 14.206 voluntarios que han trabajado en 170 limpiezas de playas y otros entornos acuáticos, así como en la conservación de 22 reservas marinas y otras áreas protegidas. Además, en la extracción de residuos de las profundidades de los fondos marinos, en su mayoría plásticos, se ha contado con la implicación de un total de 17 puertos pesqueros distribuidos por distintos puntos de España y Portugal.

 

Lo importante: fomentar el reciclaje

 

De nada sirve, sin embargo, retirar del medio ambiente botellas, latas, colillas o redes si no se instaura entre los ciudadanos una cultura del reciclaje que evite nuevamente la contaminación de playas y mares. Con este objetivo, una jaima sostenible recorrió en 2018 y 2019 algunas de las playas más concurridas de España y Portugal para sensibilizar sobre la importancia del reciclaje y la economía circular. 

 

Una labor de sensibilización y formación que se extendió también a miles de adultos y niños a través de charlas en colegios y ayuntamientos de España y Portugal, así como en fábricas de Coca‑Cola en España. De hecho, en estos tres años, la iniciativa ha conseguido formar y concienciar a 54.727 personas en un centenar de municipios.

 

El segundo paso es formar y sensibilizar a la población, especialmente a los más jóvenes, sobre la necesidad de reciclar para no ensuciar

 

Dado el contexto actual, las formaciones presenciales dirigidas a jóvenes y adultos son ahora en formato digital, lo que también permite llegar a más personas. Así, en colaboración con la Asociación Chelonia, Coca‑Cola puso en marcha en 2020 un nuevo taller online sobre reciclaje y economía circular en el que cualquiera que lo desee puede participar.

 

El futuro: impulsar la economía circular

 

Siguiendo con ese modelo circular en el que, imitando los ciclos de la naturaleza, nada se pierde y todo se transforma, el siguiente paso es reintegrar los materiales recogidos en el propio sistema. De este modo, los residuos se separan y clasifican para su posterior reciclaje y valorización. En el caso del plástico PET, Coca‑Cola en España lo reintegra en su cadena de valor, ya sea en forma de nuevos envases o artículos de merchandising, dándole nuevos usos.

 

Como muestra de todo lo que se puede hacer en materia de ecoinnovación con esos residuos de PET, Coca‑Cola presentó en 2019 el primer prototipo de botella apta para uso alimentario hecha con plástico reciclado procedente del PET recogido en las actuaciones de Mares Circulares.

 

El tercer paso es la promoción del emprendimiento, la innovación y la investigación para reducir el impacto de los residuos sólidos en los mares

 

Además, en cada edición se recaban datos científicos y se ponen a disposición de los investigadores, en aras de mejorar el conocimiento sobre el problema de la basura marina. En este sentido, en 2020, a pesar de la situación excepcional provocada por la COVID-19, se consiguieron realizar 174 monitorizaciones en playas y otros entornos acuáticos de España y Portugal, un 109% del objetivo previsto de 160.

 

Estas monitorizaciones, 556 desde 2018, permiten extraer datos relevantes sobre el estado de los arenales para realizar estudios científicos. Y es que se llevan a cabo siguiendo metodologías estandarizadas y la información que de ellas se obtiene está disponible para los investigadores en bases de datos públicas. Además, los datos recabados se incorporan a los Informes Anuales de Recogida de Basuras Marinas en Playas del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO).

 

Mejora del conocimiento y búsqueda de soluciones Mares Circulares también impulsa la investigación científica para encontrar soluciones al problema de la basura marina.

Asimismo, para avanzar en la lucha contra la contaminación marina, Mares Circulares apoya en cada edición, a través del concurso Mares Circulares, tres estudios científicos y a una start-up que aporten soluciones al problema. Y es que, en esta búsqueda de respuestas, el desarrollo de un tejido empresarial que reme en la misma dirección es tan importante como los avances científicos. Desde 2018, el proyecto ha premiado con capital semilla a 3 start-ups y financiado 9 investigaciones científicas.

 

Juntos por un mundo más sostenible

 

Mares Circulares se enmarca dentro del compromiso global de Coca‑Cola Un Mundo sin Residuos, que en Europa se traduce en la estrategia Avanzamos, entre cuyos objetivos figuran recoger el equivalente al 100% de las latas y botellas comercializadas, apostar por la innovación en envases sostenibles y fomentar la cultura de la reutilización y el reciclaje. 

 

Así, por ejemplo, el 99,7% de los envases que Coca‑Cola vende en España son reciclables y contienen, de media, un 25% de material reciclado, con el objetivo de llegar al 50% en 2022. Es más, las botellas de la marca de agua Glacéau Smartwater ya están fabricadas con plástico 100% reciclado y las de las bebidas sin gas y zumos tienen un 50% de PET reciclado.

 

Mares Circulares sigue adelante, adaptándose al nuevo contexto marcado por la pandemia, ajustando objetivos y acciones para poder continuar su labor

 

Más allá de las metas concretas, Mares Circulares es un ejemplo de colaboración entre voluntarios, pescadores, ONG y entidades públicas y privadas que trabajan en red para limpiar los residuos de nuestras costas y mares. En sus 1.000 días de trayectoria, ha contado con el compromiso y la participación de más de 600 organismos distintos. También es un claro ejemplo de cómo despertando voluntades a través de la concienciación se pueden generar grandes cambios en el medio ambiente

 

Por eso sigue adelante, adaptándose al nuevo contexto marcado por la pandemia, ajustando objetivos y acciones para poder continuar su labor.

 

Tal como asegura la directora de la Estrategia de Envases para Europa en The Coca-Cola Company, Ana Gascón, “este proyecto de alianzas está en continua evolución. Hay que seguir trabajando en el marco de la economía circular para garantizar la sostenibilidad futura de nuestros mares”.

 

Proyecto cofinanciado por The Coca-Cola Foundation

 

 

Última actualización: 09/06/2021