Proyecto Ferdoñana, ahorro en el cultivo de frutos rojos | Coca-Cola ES

Proyecto Ferdoñana, ahorro en el cultivo de frutos rojos | Coca-Cola ES

Los frutos rojos, como la fresa, la frambuesa, la mora y el arándano, son desde hace años algunos de los principales cultivos en el entorno de Doñana, donde se concentra la mayor parte de la producción en España.

 

Hasta la década de 1980, la zona tenía una agricultura mayoritariamente de secano, pero con el boom de los cultivos en invernaderos comenzaron a proliferar esta clase de cultivos. Con ellos también lo hicieron algunas prácticas agrícolas de un uso poco eficiente del agua, con el consecuente impacto en la cantidad y calidad del agua disponible en la zona.

 

La iniciativa ha realizado un seguimiento personalizado de 72 fincas de frutos rojos en Huelva para un uso más eficiente del agua destinada al riego. La iniciativa ha realizado un seguimiento personalizado de 72 fincas de frutos rojos en Huelva para un uso más eficiente del agua destinada al riego.

Precisamente, para ahorrar agua en el cultivo de frutos rojos, entre 2016 y 2020 se desarrolló en Huelva el proyecto Ferdoñana, impulsado por la Iniciativa para una Agricultura Sostenible (SAI Platform, por sus siglas en inglés) -integrada por más de 100 empresas agroalimentarias internacionales- y financiado por nueve compañías que colaboran con SAI Platform.

 

Entre ellas estaba The Coca-Cola Foundation, que se unió al proyecto en 2017, en el marco del plan de protección del agua de Coca-Cola y su compromiso de devolver a la naturaleza el equivalente al 100% del agua que contienen sus bebidas.

 

Innovación al servicio del riego eficiente

 

El objetivo principal de Ferdoñana ha sido lograr una mejora de al menos el 20% en la eficiencia en el uso del agua en el cultivo de fresas, frambuesas, arándanos y moras, fomentando la aplicación de tecnología puntera.

 

El proyecto Ferdoñana se lleva a cabo en el entorno del Parque Nacional de Doñana

"En 2016 comenzamos a formar a 26 agricultores y técnicos para que mejoraran sus técnicas de riego; también a asesorarles en su día a día a partir del monitoreo de 19 fincas”, afirma Ana Martín Pérez, técnico del proyecto, gestionado por el centro de investigación hortícola y agrícola inglés NIAB EMR y coordinado a nivel local por Optiriego Consulting.

 

“En 2017 ampliamos el radio de acción y, al cierre de la iniciativa, habíamos conseguido formar a más de 100 técnicos y agricultores de 36 empresas que gestionan más del 58% de la superficie de cultivo de frutos rojos en Doñana”, resalta Martín. No solo eso. Desde 2018 y hasta la finalización del proyecto se realizó un seguimiento personalizado de 72 fincas, además de dirigirse materiales formativos a más del 90% de los productores de la zona.

 

Se ha formado a más de 100 agricultores de 36 empresas

“Lo que hemos hecho básicamente ha sido instalar contadores inteligentes en determinados ramales de riego de las parcelas de fresas, frambuesas, arándanos y moras. Tales dispositivos mandaban información en tiempo real a un software de reconocimiento de riego. A continuación, comparábamos las recomendaciones que hacía el programa, adaptadas a la climatología y el estado del cultivo, con las prácticas del agricultor en cuestión. Si había desviaciones, le asesorábamos para que mejorase sus técnicas”, explica.

 

Fincas punteras en el uso del agua

 

Dentro de estas explotaciones estaban las denominadas fincas embajadoras -cuatro en total-, ejemplo de las mejores prácticas en la gestión eficiente y sostenible del agua en el entorno de Doñana. En ellas se aplicaron las tecnologías más innovadoras. “La idea era que sirviesen de campo de pruebas y casos de éxito para los agricultores del resto de fincas participantes y de otras de la zona, para demostrarles lo que se puede llegar a hacer y que fueran dando pasos adelante”, destaca Martín.

 

 Aparatos de medición y sensores utilizados para optimizar el uso del agua para el riego. Aparatos de medición y sensores utilizados para optimizar el uso del agua para el riego.

Así, por ejemplo, mientras en unas fincas se colocaron sensores que detectan automáticamente el nivel de humedad y activan un programador de riego sin la intervención humana -el llamado riego automático o riego a demanda-, en otras se hizo un riego optimizado en base también a sensores, pero dirigido por técnicos. Lo que se ha pretendido es demostrar la utilidad de estos sistemas para que luego los agricultores puedan adoptar la tecnología que más se ajuste a su caso particular.

 

Además, en dos de estas fincas embajadoras se cultivan fresas y frambuesas en sustrato, es decir, en un medio distinto al suelo. En ambas se aplicó el riego automatizado a demanda, mostrando que es una técnica que logra reducir el consumo de agua también en esta modalidad de cultivo.

 

 Cultivo en sustrato al que se le ha aplicado la técnica del riego automatizado a demanda. Cultivo en sustrato al que se le ha aplicado la técnica del riego automatizado a demanda.

Según Martín, “se trata de experiencias que confirman que podemos alcanzar un uso muy eficiente del agua. Una garantía de rentabilidad de las empresas a largo plazo y de protección del patrimonio natural, al reducir la presión sobre el acuífero que nutre Doñana, el mayor humedal de Europa”.

 

Generalizar un uso hídrico responsable

 

Los promotores de Ferdoñana esperan que sea el propio sector agrícola el que herede el contenido de la iniciativa y dé continuidad a los beneficios del riego adaptado a las necesidades reales del cultivo. Es una apuesta de futuro. De hacerlo, los agricultores se ahorrarán costes de agua, serán más competitivos y contribuirán a mantener vivo el ecosistema que sustenta su negocio.

 

Litros de agua ahorrados por el proyecto

De momento, los logros de Ferdoñana van a servir de base para el desarrollo de un nuevo proyecto, LIFE 4DOÑANA, coordinado por la empresa Gabinete de Iniciativas Europeas (GIESA), que ha recibido 1,2 millones de euros de la Unión Europa para seguir fomentando la eficiencia del riego en Doñana. “Ferdoñana ha reforzado nuestra relación con los productores de frutos rojos, la Administración y los prestadores de servicios que trabajan activamente para optimizar el uso del agua en este entorno”, resalta Sébastien Guéry, coordinador local de Ferdoñana y que también estará al frente del nuevo proyecto.

 

Coca-Cola, de la mano de WWF, ha apoyado otra iniciativa en la zona: Misión Posible: Desafío Guadalquivir para reducir la presión hidrográfica sobre el estuario del Guadalquivir en el cultivo de cítricos. Y lo ha hecho ajustando también el riego gracias a las nuevas tecnologías y a la formación de los agricultores en prácticas más sostenibles.

 

Proyecto financiado por The Coca-Cola Foundation

 

Última actualización: 19/07/2021