Una alimentación saludable y sostenible ayudaría a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de los sistemas alimentarios y mejoraría los resultados en salud a nivel mundial. Ésta es una de las conclusiones que se incluyen en el informe elaborado por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas (ONU) que se acaba de publicar recientemente.

En este sentido, el informe, que ha contado con las aportaciones de 107 reconocidos científicos procedentes de 52 países y que ha evaluado más de 7.000 artículos, indica que “una dieta saludable y sostenible es aquella en la que se incluye una gran cantidad de cereales, legumbres, frutas, verduras, nueces y semillas y que, a la vez, tiene un bajo consumo de alimentos de origen animal”.

Tal y como expresa el texto, “llevar a cabo estos cambios en la alimentación ayudaría a liberar millones de kilómetros cuadrados de tierra desde hoy hasta el 2050 y reducir las emisiones mundiales de CO2 hasta en ocho mil millones de toneladas al año respecto a la situación actual, con lo que se conseguirían importantes beneficios ambientales”.

Además del beneficio medioambiental, el documento también indica que llevar a cabo este cambio “tiene un beneficio en la salud de los individuos, pero éste depende de las elecciones que tomen cada uno de ellos, así como de sus preferencias en alimentación, que suelen estar guiadas por factores sociales, culturales, ambientales y por el nivel de ingresos”.

Desperdicio alimentario

Según el informe, aproximadamente un tercio de los alimentos producidos se pierden o desperdician, lo que representa entre un 8 % y un 10 % de los gases de efecto invernadero que produce el hombre. Los motivos por los que se da esta situación difieren sustancialmente entre los países desarrollados y en desarrollo, así como entre las regiones. Limitar estas pérdidas también reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero y mejoraría la seguridad alimentaria.

"Las políticas que apoyen la gestión sostenible de la tierra, asegurarán el suministro de alimentos para las poblaciones vulnerables al tiempo que se reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero" concluyen los expertos.

Nutrición y seguridad alimentaria

Por otro lado, y según el último informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que recoge las estimaciones más recientes en el área de seguridad alimentaria, “el 9,2 % de la población mundial -que representa algo más de 700 millones de personas- se ha visto expuesto a niveles graves de inseguridad alimentaria en 2018, lo que implica una reducción de la cantidad de alimentos consumidos hasta el punto de que estas personas pueden haber experimentado hambre”.

Adicionalmente, este trabajo también indica que, “un 17,2 % adicional de la población mundial ha experimentado inseguridad alimentaria en niveles moderados, lo que significa que no dispusieron de acceso regular a alimentos nutritivos y suficientes”.

Referencias:

Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) of United Nations Organization (UNO). Climate Change and Land, an IPCC special report on climate change, desertification, land degradation, sustainable land management, food security, and greenhouse gas fluxes in terrestrial ecosystems. 2019.

FAO, FIDA, OMS, PMA y UNICEF. El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo. Protegerse frente a la desaceleración y el debilitamiento de la economía. 2019. Roma, FAO.