La compañía está reduciendo la cantidad de azúcares añadidos de su portfolio mediante la reformulación de las bebidas existentes manteniendo al mismo tiempo el sabor que a los consumidores les encanta, así como introduciendo alternativas sin azúcares añadidos como Coca-Cola zero azúcar y otras marcas bajas en o sin azúcares a nivel mundial. Otra de las prioridades principales es ampliar la disponibilidad de los envases más pequeños como las mini latas. “Hemos dejado muy claro que para que nosotros impulsemos un crecimiento sostenible y rentable de nuestras marcas, necesitamos además fomentar y permitir que nuestros consumidores controlen el consumo de azúcares añadidos. Estamos haciendo un gran esfuerzo no solo para ampliar nuestro portfolio, sino para diseñar nuestra cartera de bebidas de forma reflexiva”, afirmó James Quincey cuando dio a conocer la estrategia de nuestra compañía.

En España y Portugal hemos reducido el contenido de azúcares en muchas de nuestras marcas. En concreto, en el año 2014 en Fanta se ha reducido el contenido de azúcares añadidos en un 30 %, en Sprite un 80 % y en 2016 se redujo un 33 % el contenido de azúcares añadidos en Powerade. Además, en España se lanzó en 2015 Minute Maid Limón&Nada ligero en el que se han reducido sus azúcares añadidos en un 52 %. Por último, este año en España se ha lanzado Powerade Zero, ofreciendo ya en cada una de nuestras marcas una opción sin azúcares añadidos.