Un reciente estudio publicado en la revista científica Nutrients sugiere que las bebidas bajas en o sin calorías, junto con el agua, pueden ser opciones adecuadas para ayudar a realizar una ingesta más controlada de azúcares y carbohidratos. Este estudio evaluó la relación del agua y la ingesta de bebidas bajas en o sin calorías con la ingesta de nutrientes y los criterios de prediabetes, en base a los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES) 2001-2012 de Estados Unidos, con una muestra de 25.817 adultos sin diabetes.

El estudio “no encontró ninguna asociación significativa entre la ingesta total de energía y un mayor consumo de bebidas bajas en o sin calorías o de agua”, y “a pesar de que se observaron tendencias lineales en ambas bebidas, los resultados mostraron que una mayor ingesta de bebidas bajas en o sin calorías se asoció con un consumo significativamente menor de carbohidratos (-9,1 g/día vs. -1,4 g/día), de azúcares totales (-10,9 g/día vs. -2,2 g/día) y de azúcares añadidos (-2,0 cucharadita eq vs. -0,8 cucharadita eq) con respecto a una mayor ingesta de agua”.

Adicionalmente, y contrariamente a lo que se suele pensar, “el consumo de bebidas bajas en o sin calorías se asoció con una respuesta glucémica similar al consumo de agua”. Así, “un consumo mayor de ambas bebidas se relacionó de forma significativa con niveles más bajos de insulina”. El análisis concluye que “una mayor ingesta de bebidas bajas en o sin calorías se asoció también con una menor hemoglobina A1c y una menor resistencia a la insulina (HOMA-IR)”, así como con un “menor índice de probabilidad de niveles elevados de marcadores prediabetes”.

De esta forma y según el estudio, estos resultados contribuyen a la creciente evidencia científica de estudios en humanos que sugiere que, junto al agua, las bebidas bajas en o sin calorías también pueden ser opciones adecuadas para reducir la ingesta de azúcares y carbohidratos, sin consecuencias adversas en la respuesta glucémica.

No obstante, los responsables de este estudio admiten que dado que se trata de un “estudio transversal, sus datos no pueden ser utilizados para establecer causalidades, sumado a que el estudio utilizó ingestas dietéticas de 24 horas autorreportadas, que pueden no ser representativas del consumo de alimentos habitual”.

Leahy M, Ratliff JC, Riedt CS, Fulgoni VL. Consumption of low-calorie sweetened beverages compared to water is associated with reduced intake of carbohydrates and sugar, with no adverse relationships to glycemic responses: results from the 2001-2012 national health and nutrition examination surveys. Nutrients, 2017;9(9):928; doi:10.3390/nu9090928.