Una nueva investigación publicada en la revista Advances in Nutrition concluye que “a día de hoy no existe evidencia suficiente que relacione los efectos de los edulcorantes no calóricos con el incremento del apetito, la ingesta a corto plazo o el riesgo de padecer diabetes o cáncer”.

Se trata de una revisión de la evidencia científica proporcionada a través de estudios experimentales y análisis clínicos sobre los efectos de los edulcorantes que indica que “es necesario realizar más investigaciones sobre los efectos de los edulcorantes en la composición de la microbiota intestinal de los seres humanos y así confirmar cualquier efecto que se pueda haber encontrado en estudios experimentales en animales”, según se ha indicado desde la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y la Universidad de Granada.

Revisión rigurosa de las evidencias

Esta revisión ha analizado de manera rigurosa las evidencias que apoyan los efectos de los edulcorantes no calóricos, como acesulfamo K, aspartamo, ciclamato, sacarina, neotamo, advantamo, sucralosa, taumina, glucósidos del esteviol, monelina, neohesperidina dihidrocalcona y glicirricina en la composición de la microbiota en el intestino humano, así como los edulcorantes nutritivos bajos en calorías, como los polioles o alcoholes del azúcar. El trabajo destaca que “entre los edulcorantes no calóricos, solo se ha estudiado que la sacarina y la sucralosa pueden dar lugar a cambios significativos en la microbiota, aunque se desconoce su impacto sobre la salud humana y se requieren más estudios para confirmar estos cambios”.

Además de este estudio, recientemente se ha publicado en la revista Food and Chemical Toxicology otra revisión que incluye únicamente ensayos in vivo. “El conjunto de los datos aporta una clara evidencia de que probablemente son cambios en la alimentación, no relacionados con el consumo de edulcorantes bajos en calorías, los principales determinantes de la variación en el número y especie en la microbiota intestinal”, se indica en esta publicación.

Así, según se ha indicado desde FINUT “esta publicación científica también ha concluido que no existen evidencias de efectos adversos de los edulcorantes no calóricos en la microbiota intestinal”.

Referencias:

Ruíz-Ojeda FJ, Plaza-Díaz J, Sáez-Lara MJ, Gil A. Effects of Sweeteners on the Gut Microbiota: A Review of Experimental Studies and Clinical Trials. Advances in Nutrition, 2019;10(Suppl 1):S31-S48.
doi: https://doi.org/10.1093/advances/nmy037

Lobach A, Roberts A, Rowland I. Assessing the in vivo data on low/no-calorie sweeteners and the gut microbiota. Food and Chemical Toxicology, 2019;124:385-399.
doi: https://doi.org/10.1016/j.fct.2018.12.005