Los edulcorantes bajos en o sin calorías pueden ser un apoyo para el cumplimiento de las actuales recomendaciones de salud pública sobre reducción de ingesta de azúcares libres de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se sitúan en una cifra menor del 10 % de las calorías. Además, según algunos estudios recientes están asociados a una alimentación y estilo de vida de mayor calidad. Estos datos fueron presentados en la reciente Conferencia de la Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA, por sus siglas en inglés), celebrada bajo el tema “La ciencia detrás de los edulcorantes bajos en calorías: donde la evidencia confluye con la regulación”.

En el marco de este evento, 17 expertos de reconocido prestigio a nivel mundial repasaron las últimas evidencias sobre el uso, los beneficios, la seguridad y el papel en la alimentación de los edulcorantes bajos en calorías.

Así, el Prof. Adam Drewnowski, Director del Centro de Nutrición y Salud Pública de la Universidad de Washington en Seattle, Estados Unidos, presentó durante la conferencia inaugural diferentes estudios, “tanto a corto como a largo plazo, que muestran la eficacia de los edulcorantes bajos en calorías en el apoyo en la pérdida y control de peso cuando estos se utilizan en sustitución de los azúcares”.

Además, diferentes investigaciones llevadas a cabo en laboratorio “han demostrado de manera consistente que las bebidas con edulcorantes bajos en calorías no están relacionadas con el incremento del apetito, con la reducción de la sensación de saciedad o con ingerir en exceso en las siguientes comidas”, ha comentado el Prof. Drewnowski. “Por otro lado, las bebidas bajas en calorías conllevan una sensación de saciedad a corto plazo. El consumo de este tipo de bebidas está asociado a personas con intención de perder peso durante al menos los 12 meses anteriores, tal y como indican varios estudios observacionales”.

En apoyo a estos datos, el Dr. John Sievenpiper, Profesor Asociado de la Universidad de Toronto, Canadá, presentó también resultados de varios metaanálisis llevados a cabo, así como ensayos aleatorios controlados, acerca de que los edulcorantes bajos en calorías “tienen el beneficio deseado cuando se usan para reemplazar la ingesta de azúcares”. De todas formas, también aclaró que “no se debe esperar que los edulcorantes bajos en calorías causen la pérdida de peso por sí solos, pero pueden ser útiles si se usan para reemplazar los azúcares, lo que lleva a una reducción de la ingesta de calorías”.

Estudio SWITCH

En este sentido, la Dra. Charlotte Hardman, de la Universidad de Liverpool, Reino Unido, también compartió nuevos resultados del estudio SWITCH, una investigación centrada en el análisis de los efectos del consumo de bebidas con edulcorantes bajos en calorías sobre el apetito durante la pérdida activa de peso corporal. Según los datos presentados por la Dra. Hardman, “este estudio ha demostrado que consumir bebidas con edulcorantes bajos en calorías, cuando se sigue una dieta para la pérdida de peso, es una estrategia exitosa para controlar los antojos y el consumo de alimentos, y para reducir los sentimientos negativos, como la culpa por consumir alimentos o bebidas de sabor agradable aun estando a dieta”.

Además, los resultados del estudio SWITCH “indican que los individuos tienden a ingerir menos calorías procedentes de dulces y tentempiés, y a sentirse menos culpables respecto a su consumo de alimentos -con mayor control sobre su alimentación- cuando disponen de bebidas con edulcorantes bajos en calorías que cuando no tienen acceso a ellas”, subrayó la Dra. Hardman.

En línea con los datos, a lo largo de este evento científico también se han expuesto resultados de un reciente estudio del Prof. Marc Fantino, presentado en la conferencia por el Prof. Peter Rogers de la Universidad de Bristol, Reino Unido. En esta investigación se compararon los efectos de las bebidas sin azúcar con los del agua en individuos que no consumían edulcorantes bajos en calorías. Este estudio demostró que las bebidas con edulcorantes bajos en calorías no afectan al apetito ni a la ingesta de alimentos dulces de forma distinta que con agua.

Últimas revisiones sistemáticas

Recientemente, la revista British Medical Journal ha publicado una revisión sistemática cuyas conclusiones no muestran relación entre el consumo de edulcorantes bajos en calorías y beneficios para la salud. Algunos de los hallazgos de los ensayos controlados aleatorizados que compararon “la administración de edulcorantes bajos en calorías con la ingesta de azúcar sugirieron pequeñas mejoras en el índice de masa corporal y concentraciones de glucosa en la sangre en ayunas que favorecen la elección de edulcorantes bajos en calorías”, según indica la ISA.

“El uso de edulcorantes bajos en calorías reduce el peso corporal en consumidores obesos y con sobrepeso”, continúa exponiendo la ISA. Además, “entre los niños, la ingesta de edulcorantes bajos en calorías condujo a un aumento más pequeño en la puntuación z del índice de masa corporal que el consumo de azúcar”.

Así, la ISA indica que, “los edulcorantes bajos en calorías pueden ser herramientas útiles no solo para controlar el peso cuando se usan para reemplazar el azúcar y como parte de una dieta controlada en calorías y un estilo de vida saludable, sino que también pueden ser una ayuda importante para los diabéticos, ya que no afectan al control de la glucosa en sangre”.

Por su parte, la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) señala el interés del editorial del Prof. Vasanti Malik publicado en la misma revista, el cual expone que “los resultados encontrados en esta revisión resaltan la necesidad de más estudios con más duración para poder desarrollar guías adecuadas sobre edulcorantes no calóricos y elucidar los mecanismos biológicos de sus efectos. El autor explica que el conocimiento de los efectos de los edulcorantes no calóricos sobre la salud es importante para definir políticas para la reducción de azúcares, tales como impuestos y etiquetado, dando como resultado la reformulación de productos y la presencia de más edulcorantes no calóricos en los alimentos y bebidas”.

En este sentido, FINUT concluye que “el uso de edulcorantes no calóricos como sustitutos de azúcares libres (particularmente en bebidas) puede ser una estrategia para reducir el riesgo cardiometabólico en consumidores con la meta final de cambiar a consumo de agua y otras bebidas saludables. Las políticas que se generen deberán actualizarse regularmente con nueva evidencia para asegurar el uso de los mejores datos disponibles al momento de informar nuevas políticas de salud”.

Referencias:

Appleton KM, Conner MT. Body weight, body-weight concerns and eating styles in habitual heavy users and non-users of artificially sweetened beverages Appetite, 2001;37:225-230.

Drewnowski A, Rehm CD. The use of low-calorie sweeteners is associated with self-reported prior intent to lose weight in a representative sample of US adults. Nutr Diabetes, 2016;7;6:e202.
doi: 10.1038/nutd.2016.9.

FINUT. La última información sobre los edulcorantes no calóricos. http://www.finut.org/ultima_informacion_sobre_edulcorantes/.

ISA. Los edulcorantes bajos en calorías pueden desempeñar un papel beneficioso en la reducción de calorías y el control del peso. https://www.sweeteners.org/es/category/32/news/394/low-calorie-sweeteners-can-play-a-beneficial-role-in-calorie-reduction-and-weight-management-.

ISA Conference 2019. The science behind low calorie sweeteners: where evidence meets policy. Abstract book. 2018.

Malik VS. Non-sugar sweeteners and health. BMJ, 2019;364:k5005.
doi: https://doi.org/10.1136/bmj.k5005.

Rogers PJ, Hogenkamp PS, de Graaf C, Higgs S, Lluch A, Ness AR, Penfold C, Perry R, Putz P, Yeomans MR, Mela DJ. Does low-energy sweetener consumption affect energy intake and body weight? A systematic review, including meta-analyses, of the evidence from human and animal studies. Int J Obes (Lond), 2016;40(3):381-94.

Toews I, Lohner S, Küllenberg de Gaudry D, Sommer H, Meerpohl JJ. Association between intake of non-sugar sweeteners and health outcomes: systematic review and meta-analyses of randomised and non-randomised controlled trials and observational studies. BMJ, 2019;364 :k4718.