Mantener una adecuada hidratación “ejerce un papel esencial en la salud y el bienestar y ha sido ampliamente reconocido en los últimos años por científicos y especialistas en salud comunitaria como dietistas-nutricionistas, médicos, farmacéuticos y educadores, así como por los especialistas en ciencias de la actividad física y el deporte y la población general”.

Según las conclusiones del II Congreso Internacional y IV Español de Hidratación recogidas en la revista científica “Nutrición Hospitalaria”, “el agua es el principal componente de nuestro organismo, representa aproximadamente el 60 % del peso corporal total en los adultos y tiene que ser obtenida a través del consumo de diferentes alimentos y bebidas como parte de nuestra alimentación diaria”. “Los requerimientos diarios de agua fijados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, año 2010) son de 2 y 2,5 litros en mujeres y en hombres adultos respectivamente, dependiendo del estado fisiológico, la actividad física o las condiciones medioambientales”. “No obstante, la evidencia científica disponible sugiere que la mayoría de las poblaciones europeas declaran que no alcanzan las recomendaciones de ingesta adecuada”.

“Algunos niños y adolescentes pueden no cumplir con sus requerimientos adecuados de hidratación debido a sus elecciones dietéticas habituales (como un bajo consumo de frutas, el acceso limitado a líquidos durante el horario escolar) o debido al aumento de los requerimientos de energía procedentes de las condiciones medioambientales o a una actividad física intensa”. Por su parte, durante el embarazo, las mujeres “pueden tener una mayor dificultad en alcanzar una hidratación adecuada por no ingerir agua debido a las náuseas y vómitos”. Sin embargo, en esta etapa de la vida, la hidratación “desempeña un papel crucial en el mantenimiento de un contenido adecuado de agua corporal y la renovación del líquido amniótico. Durante la lactancia, la ingesta de líquidos también influye en la osmolalidad de la leche”.

En cuanto a las personas mayores, y según el suplemento de “Nutrición Hospitalaria”, el proceso de envejecimiento “se asocia a cambios fisiológicos que pueden afectar a la sensación de sed y al líquido ingerido, siendo más susceptibles de no alcanzar los niveles adecuados de hidratación. Estudios en personas mayores hospitalizadas y con una hidratación inadecuada muestran un aumento de la morbilidad-mortalidad de hasta el 40-70 %, mientras que una hidratación adecuada muestra mejoras considerables en la salud y estancias hospitalarias”. En particular, "se ha demostrado que el 95 % de las lesiones, como las úlceras por presión, pueden evitarse con una nutrición e ingesta de agua adecuadas". Según las conclusiones del Congreso, la falta de una hidratación adecuada es "el segundo factor de comorbilidad más común” y “representa un importante problema de salud pública, suponiendo una carga económica significativa".

Con respecto a la práctica deportiva, el documento de conclusiones del II Congreso Internacional y IV Español de Hidratación establece que la pérdida de agua y electrolitos durante el entrenamiento y la competición afecta a las habilidades deportivas. Por ello, “resulta necesario que los deportistas mantengan un adecuado nivel de hidratación mediante el consumo de un volumen apropiado de líquidos antes, durante y después del ejercicio físico”, evitando los riesgos para la salud asociados al desequilibro electrolítico, “especialmente en ambientes calurosos”.

Asimismo, el texto sugiere que "las guías alimentarias deberían recoger los requerimientos diarios con más detalle en lo relativo a la edad, género y cambios ambientales”.

Por último, las conclusiones del II Congreso Internacional de Hidratación publicadas por “Nutrición Hospitalaria” recogen otros aspectos y avances científicos relacionados con la metodología de medición del estado de hidratación de la población, la retención de líquidos, así como diferentes estudios científicos que muestran cómo “la ingesta de agua afecta a la estructura del cerebro y sus funciones y, probablemente, al rendimiento cognitivo, especialmente cuando entran en juego habilidades motoras”.

“Un mejor estado de hidratación podría ayudar a mejorar el estado de ánimo, la atención y los marcadores de concentración mental”. Igualmente, y “pese a que los estudios genómicos sobre hidratación y salud se encuentran en estadios iniciales y es necesaria una mayor investigación, algunos estudios científicos han mostrado que ciertos marcadores genéticos están asociados con mayores necesidades de ingesta de líquido”. Así, se espera que los resultados de nuevos proyectos de investigación puedan proporcionar más información valiosa para poder ayudar a realizar recomendaciones individuales.

Aranceta-Bartrina J, Gil A, Marcos A, Pérez-Rodrigo C, Serra-Majem LL, Varela-Moreiras G. Conclusions of the II International and IV Spanish Hydration Congress. Toledo, Spain, 2nd-4th December, 2015. Nutr Hosp, 2016;33(Supl. 3):1-3; doi: http://dx.doi.org/10.20960/nh.308.

http://www.nutricionhospitalaria.org/nutricion-hospitalaria-vol-33-suplemento-3/