El mercado de trabajo se recupera en España, pero las cifras siguen siendo altas, sobre todo entre los más jóvenes. La tasa de paro juvenil es la segunda más elevada de la UE, con un 33,5%, según la última Encuesta de Población Activa (EPA), de enero de 2019, que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE). 

En este escenario, el mundo de la hostelería ha sido uno de los grandes generadores de empleo en los últimos años. Por eso no es de extrañar que, por vocación o como simple salida profesional, haya muchos jóvenes dispuestos a coger la bandeja o ponerse a los fogones. Pero ¿qué se necesita para hacerlo? ¿qué especialidades son las más demandadas? ¿la hostelería del siglo XXI es la misma que la de hace solo unas décadas?

Formación para dar un servicio de calidad al cliente

La formación es el punto de partida”, asegura Cristina Lasvignes, cofundadora del grupo madrileño de restauración Azotea, al frente de espacios como el restaurante NuBel del Museo Reina Sofía o La Azotea del Círculo de Bellas Artes. “No hay que tener prisa por empezar; es mejor dedicar tiempo a conocer bien este mundo, que es cada vez más exigente”.

Y es que no basta solo con ser extrovertido y dinámico si se quiere dar el mejor servicio al cliente. “Hay que estar al día en nuevas tecnologías, redes sociales, tener verdaderas habilidades de comunicación y saber, al menos, inglés”, afirma Miguel Ángel García, maître del restaurante NuBel y a punto de jubilarse tras casi toda una vida dedicada a la hostelería.

De hecho, “la experiencia, la orientación al cliente, las capacidades digitales y el dominio de idiomas” constituyen las competencias profesionales más valoradas por las empresas del sector, según un análisis de la consultora de Recursos Humanos Randstad.

Una oferta formativa amplia

La hostelería como salida profesional
La formación es básica para labrarse un futuro en el mundo de la hostelería. El cliente es cada vez más exigente. Foto: Louis Hansel (Unsplash) 

Para responder a estos requerimientos y diferenciarse en un sector con alta demanda, pero muy competitivo, la oferta formativa es amplia. Desde los estudios universitarios de Grado y la rama de hostelería y turismo de la Formación Profesional, hasta las escuelas privadas españolas y extranjeras o los diferentes cursos y másteres que se imparten.

En cuanto a perfiles concretos, se buscan principalmente “camareros, camareros de piso, cocineros y trabajadores de actividades de ocio y entretenimiento”, de acuerdo con el análisis de Randstad.

Lo más importante, las ganas

Sin embargo, hay algo que no se adquiere, lo lleva el candidato, y es lo que más se suele valorar en el puesto de trabajo: la actitud. “Por muy preparada que venga la persona, si no está motivada, no se implica lo suficiente, no quiere aprender, ni tiene energía ni alegría, poco se puede hacer”, señala Mathieu Jove, responsable de sala de La Azotea del Círculo de Bellas Artes.

“En mi área concreta, te tiene que gustar el trato con el público, debes saber comunicarte bien con el cliente, desde la profesionalidad, la amabilidad y el respeto, estar pendiente en todo momento de él y mostrarte feliz y alegre, siempre con una sonrisa”, explica este francés afincado desde hace unos años en Madrid.

De la misma opinión es su compañera en cocina Alexandra Salgado, que añade como ingrediente al plato del buen empleado de hostelería el sentido de la responsabilidad. “Debes saber lo que tienes que hacer en cada momento, sin que nadie te lo tenga que decir”, apunta esta profesional, con 15 años de experiencia a sus espaldas. “Yo he llegado hasta la cocina de un sitio como este siendo una auténtica esponja, buscando siempre ir más allá, preparando una partida, pero queriendo saber también de las otras, de su elaboración, de los ingredientes…”.

Un recorrido que no acaba en el punto de llegada, aunque a veces lo pueda parecer. Tal como recuerda la cofundadora de Azotea Grupo, “hay que tener la mente abierta porque aún queda mucho por aprender y hay que seguir formándose -la competencia es dura-, lo que no está reñido ni mucho menos con el trabajo”.

Gastroescuela, dando oportunidades a los jóvenes en la hostelería

Proyecto Gastroescuela GIRA Jóvenes
Jorge es uno de los participantes en Gastroescuela, el proyecto de Coca-Cola en España para mejorar la empleabilidad juvenil en la hostelería.

Precisamente, para mejorar la empleabilidad juvenil en el mundo de la hostelería Coca-Cola en España ha puesto en marcha Gastroescuela. Dirigido a los integrantes de GIRA Jóvenes -el proyecto de Coca-Cola para la capacitación personal y profesional de los chicos y chicas con menos oportunidades-, ofrecerá experiencias laborales remuneradas para que los jóvenes que tienen claro que quieren dedicarse a la hostelería puedan iniciar una carrera profesional dentro de ella.

Así, 26 chicos y chicas tendrán la oportunidad de formar parte, durante al menos seis meses o un año, de restaurantes de primer nivel de la mano de Azotea Grupo y la Fundación Raíces.