Su voz está indisolublemente ligada a Los 40 Principales, donde lleva más de 25 años. Tony Aguilar, al frente desde hace 22 temporadas del programa musical más escuchado en España -Del 40 al 1 Coca-Cola-, soñaba de pequeño con ser locutor de radio. Hoy, confiesa seguir viviendo en ese sueño permanente que se ha cumplido.

“No hay imposibles; si se quiere, se puede”, fue el mensaje que el también DJ lanzó a los jóvenes que el pasado 30 de noviembre llenaron el salón de actos de las oficinas de Coca-Cola en Madrid para celebrar el quinto aniversario de GIRA Jóvenes, y con los que compartió, emocionado, su historia personal de éxito. Desde 2012, este proyecto de Coca-Cola ha cambiado las vidas de muchos chicos y chicas con menos oportunidades al impulsarles a bucear en su interior, detectar sus talentos y ponerlos a trabajar para luchar por su pasión.

El público se vino arriba al oír su nombre. Prescriptor imprescindible de las últimas tendencias musicales, su estilo atrevido, siempre joven, ha concitado en torno a Los 40 a diferentes generaciones de oyentes y fans. “Su alegría es mi energía”, afirma. Coca-Cola Journey charló con él tras el evento.

¿Siempre tuviste claro que lo tuyo era la radio?

La verdad es que sí. Cuando tenía 5 o 6 años, lo que más me gustaba era meterme en la cama de mis padres los domingos por la mañana y escuchar la radio, especialmente al locutor Luis Arribas Castro, más conocido como Don Pollo. Ya entonces le dije a mi madre: “De mayor seré como Don Pollo”.

En Cornellà de Llobregat, donde nací, vivíamos en un semisótano y desde mi habitación veía los pies de la gente que pasaba por la calle. Yo ponía las cintas de Los Beatles en el radio casete de mis padres, bajaba el volumen y, con la antena a modo de micrófono, presentaba las canciones. Cada vez que veía pasar unos pies, imaginaba que era un oyente, y luego otro más, y otro, y así sucesivamente.

Ahora, los fines de semana con Del 40 al 1 Coca-Cola ¡me pongo delante de 1.209.000 oyentes!, según la tercera oleada de 2017 del Estudio General de Medios. Aún me parece increíble, cuando me recuerdo de pequeño jugando con las cintas de casete, que el sueño del Antoñín, como me llamaban, se haya convertido en realidad.

¿Qué hace falta para alcanzar ese lugar soñado?

Se necesita trabajo, iniciativa, pero también suerte. A mí se me cruzó en el camino a principios de los 90, cuando tenía 16 años, un concurso de DJ de Radio Barcelona a nivel nacional, del que quedé subcampeón. Ese premio me dio la oportunidad de incorporarme a la emisión local de Los 40 en Barcelona, donde me inventé un turno de radiofórmula, el Morning Show, en el que incluía cosas de mi propia cosecha. Un día se me ocurrió coger el periódico y leer el horóscopo entre canción y canción. En esa época empezaba a pinchar en discotecas y en antena también ponía maxis de los temas que más pegaban en las pistas de baile.

La cosa funcionó, subió la audiencia y, al verlo en Madrid, me propusieron, con 22 años, hacer la maleta e irme para allá a crear un programa despertador similar, que sería el Anda Ya.

Nada es coser y cantar. ¿Qué ha sido lo más difícil?

La verdad es que no me costó venirme a Madrid, porque cuando uno persigue un sueño, nada se te pone por delante: era la oportunidad de hablar para toda España. Sabía que tenía que hacerlo. Eso sí, ha sido difícil separarme de mi familia. Aunque viajo a menudo a Barcelona, me he perdido muchas cosas de mis padres, mi hermano, mis tíos, mis abuelos por la distancia. En definitiva, su día a día.

Llevas enganchando a la música a generaciones de jóvenes ¿Cuál es el secreto de tu conexión con la juventud?

¡Tengo oyentes que vibraban con los Take That o los Back Street Boys cuando eran adolescentes en los 90 y sus hijos lo hacen ahora con Auryn! Esa conexión con los jóvenes me sale innata. Tengo mucha curiosidad: curiosidad por estar al día de lo que les gusta, de lo que no; hablo con ellos, sobre todo a través de las redes sociales; estoy pendiente de lo que opinan, de lo que piden… Yo siempre les digo que su alegría es mi energía. Esa pasión que los fans tienen por la música y por sus ídolos hace que me venga arriba, me carga las pilas.

Entrevista al locutor, presentador y DJ Tony Aguilar
Tony Aguilar charla con Mariama, una de las participantes en GIRA Jóvenes Coca-Cola, con la que coincidió en uno de los conciertos Coca-Cola Music Experience.

Algunos de los participantes en GIRA Jóvenes Coca-Cola tienen experiencias laborales en los conciertos Coca-Cola Music Experience, que tú conduces. ¿Qué opinas del proyecto?

Cuando coincido con ellos en estos festivales me gusta hablar con ellos. Tienen ilusión, compromiso con un futuro mejor. Son muy dispuestos y amables. Cuando te pones en su piel, los entiendes, tratas de ayudarles y es fundamental que empresas como Coca-Cola les ofrezcan oportunidades de empoderamiento y empleabilidad. Además, me siento reflejado en ellos. Yo provengo de una familia trabajadora, muy decente y currante, que se vino de Andalucía a buscar un futuro mejor en Cataluña.

Hemos pasado por una crisis enorme y los más perjudicados en momentos así son siempre los mismos: los más desfavorecidos. Me molestan las etiquetas, como la de los ninis. No han tenido oportunidades, ha habido una falta absoluta de apertura laboral, aunque se van viendo brotes verdes.. En mi época éramos los jasp (jóvenes aunque sobradamente preparados).

Eres un ejemplo a seguir para muchos jóvenes. ¿Cómo manejas esa gran responsabilidad?

Sí que siento esa responsabilidad. A veces me ocurre que, tras cuatro horas de radio de absoluta locura, llego tarde al AVE para irme a Barcelona y hay gente esperando para verme en la puerta de la radio. Me voy rallado porque no me he parado, pero es que no podía atenderles porque iba con la hora justa. Por otro lado, trato de comprometerme en las causas en las que creo, participando desde hace años en diferentes iniciativas benéficas. Es lo que más me llena, estar al lado de los demás, echando una mano. Esa gratitud que recibes es lo que te satisface realmente, lo que te hace seguir adelante.

Desprendes optimismo, positividad, buen rollo… ¿Es tu actitud ante la vida?

Siempre he sido así. Estoy agradecido por el hecho de que la gente se sienta bien conmigo. No hay nada más gratificante que te llegue la carta o el mensaje de un oyente diciéndote que lo está pasando mal, pero que pone la radio y se le olvidan los problemas, aunque sea durante un momento.

¿Qué le dirías a un joven que sueña con hacer su sueño realidad?

Le animaría a que vaya a por él, que no lo deje, porque se cumplen. Yo soy un claro ejemplo. Tengo grabado un momento, cuando en 2016 subí a recoger el Premio Ondas al mejor presentador y programa de radio por Del 40 al 1, con toda la profesión puesta en pie, en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Fue el ver entre el público la cara de ilusión de mis padres, que me habían visto jugar tantas veces a ser locutor en la habitación de casa.