“Debajo de los residuos está la playa”. Esta gráfica afirmación que hace solo unas décadas podría resultar exagerada, es hoy una realidad en muchos puntos del planeta. Cada año terminan en los mares y océanos ocho millones de toneladas de plástico y, de seguir así, para 2050 habrá más plástico que peces en el mar, según prevén los expertos. En la actualidad, reducir la contaminación por residuos es uno de los desafíos más urgentes que tiene la Humanidad, no solo por el daño que causa a los ecosistemas marinos, sino también a la salud humana al ingerir los peces los fragmentos más pequeños de todos esos desperdicios.

Sin duda, retirar ingentes toneladas de basura del mar nos dejará unos océanos más limpios, pero el verdadero impacto positivo en el medio ambiente vendrá del cambio de conciencias. Para ello, hay dos herramientas clave: la formación y la sensibilización ambiental para fomentar el reciclaje.

Mares Circulares se centra en tres áreas de actuación: limpieza de costas, fomento del reciclaje e impulso de la economía circular

Por eso, conocedora de su importancia y de la urgencia de actuar, Coca-Cola en España ha hecho de ambas uno de los ejes centrales de su proyecto Mares Circulares, junto a la limpieza de costas, reservas y fondos marinos, y el fomento de la economía circular.

Generar una cultura del reciclaje a través de la sensibilización ambiental

Generar una cultura del reciclaje
Gracias a su visibilidad y poder de convocatoria, Coca-Cola en España, a través de Mares Circulares, trata de cambiar conciencias para que nuestro estilo de vida tenga un impacto cero en el medio ambiente.

En la segunda edición de esta ambiciosa iniciativa en red, en la que participan más de 170 entidades públicas y privadas para hacer del mundo un lugar más sostenible, la compañía intentará nuevamente crear conciencia ambiental. “No se trata solo de realizar una recogida masiva de residuos, sino de que estos nunca se conviertan en tales, generando una cultura del reciclaje, sobre todo entre las generaciones más jóvenes”, señala la directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola en España, Ana Gascón.

“No se trata solo de realizar una recogida masiva de residuos, sino de que estos nunca se conviertan en tales, generando una cultura del reciclaje”, dice la directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola en España, Ana Gascón

Así, una jaima sostenible volverá a recorrer algunas de las playas más concurridas de España y Portugal. En ella se repartirán materiales formativos y se celebrarán talleres de reciclaje y economía circular para los más pequeños. Mientras tanto, un reciclómetro instalado junto a un gran contenedor irá contabilizando los envases de plástico PET que el público vaya depositando tras su uso. Además, los visitantes tendrán la oportunidad de conocer los diferentes productos de uso común que se pueden fabricar a partir de envases de PET, como zapatillas deportivas, bañadores e incluso sillas.

Esta labor de sensibilización ambiental y formación se extenderá también a miles de niños y adultos a través de charlas en colegios y ayuntamientos de 25 municipios de España y Portugal, así como en cinco fábricas de Coca-Cola en España. El objetivo es llegar a cifras similares a las de 2018, cuando se formó y sensibilizó sobre la importancia de cuidar nuestro entorno a 18.269 personas.

“Lo importante es el mensaje que queda dentro”

La importacia de crear conciencia ambiental
La educación ambiental a edades tempranas es clave para crear adultos responsables que velen por la salud de los mares. Foto: Gogo Lobato / Azul Media

“Cada vez se habla más [de la contaminación de los océanos] y está bien que así sea. Coca-Cola en España tiene mucha visibilidad y gran capacidad de convocatoria. Si usa toda esa capacidad para poner de manifiesto esta problemática, se llega más lejos de lo que podría llegar un país o una comunidad autónoma”, afirma Manuel Merchán, presidente de la Asociación Chelonia, una de las ONG ambientales que participan en Mares Circulares.

“Es muy positivo”, considera por su parte Theresa Zabell, ex regatista y presidenta de la Fundación Ecomar, parte también del proyecto de Coca-Cola y cuyo lema es “cuida de los dos sitios de los que no te podrás mudar jamás: tu cuerpo y tu planeta”. “Por mucho que salgamos a limpiar, la sensibilización ambiental es casi más importante que lo que recogemos. Lo importante es el mensaje que queda dentro”, agrega esta doble campeona olímpica que se siente muy ligada al mar.

La concienciación ambiental de los más jóvenes es fundamental; son las generaciones que liderarán el cambio

Como parte de Mares Circulares, Ecomar será una de las encargadas, junto a Chelonia y otras entidades, de movilizar este verano a más de 5.500 voluntarios para eliminar colillas, botellas y bolsas de 80 playas de España y Portugal. Una limpieza de costas que es también una forma de concienciar a través de la acción, seguramente la mejor manera de conseguir un impacto positivo en el entorno a largo plazo.

Para Ecomar la implicación de los más jóvenes es fundamental y cuentan con que entre 60 y 80 niños participen en la limpieza de cada una de las playas en las que intervengan este verano, si bien en algunas el número será mayor. “Llegan a casa y cuentan lo que han hecho a sus familias. Ahí tenemos ya cuatro o cinco personas concienciadas, y esto es lo que marca un viraje en la tendencia”, destaca Gastón Cedrone, responsable de marketing y patrocinio de Ecomar. “Son las generaciones que van a liderar el cambio”, apunta Zabell.

Con las diversas actividades y acciones programadas, Mares Circulares quiere enseñar a reciclar y reutilizar, pero sobre todo, a no tirar. Porque la basura que no se genera es la única que nunca va a acabar en el océano. Y lo hace poniendo el foco en la educación a edades tempranas para crear adultos responsables que velen por la salud de los mares.

Proyecto cofinanciado por The Coca-Cola Foundation