Desde hace más de 15 años, la Fundación Coca-Cola organiza los Premios Buero de Teatro Joven. Un proyecto para reconocer el talento escénico de grupos de teatro joven que representan sus obras cada año en colegios y escuelas de teatro de toda España.



UN BUEN COMIENZO

de
Joseán Moreno y Marcelo Soto

 

PERSONAJES:

Abuela.........80 años. Estrella de la escena, fabulosa y divina.
Madre.....................................45 años. Libre y pluriempleada.
Carmen...........................15 años. Superdotada y muy perdida.

ESCENARIO:
Una serie de escenarios (cocina, despacho, teatro) que se irán desvelando, como parte de una festa de cumpleaños.

ÉPOCA:
La actual,
con incursiones “falsas” en 1953.

 

A la derecha del escenario hay una mesa de estudiante, con ordenador, tablet, móviles. En ella, enterrada entre libros y agobiada,
está sentada CARMEN. La MADRE asoma la cabeza, cargada de tel
as.

MADRE
Carmen, ¿puedes bajar? Estamos preparando el disfraz para el cumple de la abuela.

CARMEN
No puedo. Tengo que elegir optativa. Teatro, dibujo técnico, flosofía... No sé cuál es mejor para el expediente.

A la izquierda del proscenio se ilumina el rostro de la ABUELA. Habla al público.

ABUELA
Voy a contaros la historia de una chica que siempre quiso ser la primera en todo. (Carmen y la Madre se cambian corriendo a ropa de los 50 y se dirigen a una cocina pop) Debió ser en 1953. Lo recuerdo porque papá acababa de empezar a trabajar en la fábrica.

CARMEN guarda la compra. Trae cocacolas en la bolsa.

MADRE
¿Esta es una bebida adecuada para las chicas? Son de la fábrica de tu padre, ¿verdad?

CARMEN (ensoñadora, mirando por la ventana)
Mira. Están cambiando los letreros del teatro. Viene una nueva compañía

MADRE
Estudia. Tienes que ir a la universidad, que es donde se encuentra buenos maridos.

ABUELA
La chica de mi historia supo romper con todo lo que la impedía avanzar. (Mientras haban, CARMEN y la
MADRE se cambian y corren al despacho)
Y eso le dolió, por supuesto.

CARMEN
Mamá, Teatro no me sirve para el expediente. Y ahora déjame que me quedan temarios por mirar.

MADRE
Creo que aquí hay algo que te puede ayudar. (Deja las telas sobre los libros de Carmen) Es algo acabo de encontrar. (Le entrega un precioso sobre rosa) Lo escribió tu abuela hace mucho. Y antes de escoger hazte esta
pregunta: ¿Quién te gustaría ser dentro de 65 años?

ABUELA
Y para avanzar hacia donde ella quería... (CARMEN y la MADRE se quedan leyendo. La ABUELA las llama) Hey, vamos... (CARMEN y la MADRE huyen corriendo del despacho) Y para avanzar hacia donde ella quería, la chica de mi historia, dio el mayor salto que una mujer de su tiempo, de 1953, podía dar. Que en su caso fue cruzar la calle y llamar a la puerta del edificio de enfrente.

CARMEN (desde el centro del escenario, cegada por los focos)
¿Hola...? Verán, vivo en el edifcio de enfrente, les he visto cambiar el cartel de la marquesina y... He decidido venir. Me han dicho que ha habido una vacante repentina en la compañía y que el director podría
hacerme una audición.

MADRE (desde el centro de la platea, con gafas y una elegante chaqueta entallada) Directora. Querrás decir “directora” ¿Que sabes hacer? ¿Sabes cantar, sabes actúar, sabes bailar?

ABUELA
No me quedé en la compañía, por supuesto. Hice solamente esa función, pero la directora habló con mis padres y les convenció de que ese era mi camino. Mi madre se opuso, despotricó y me advirtió contra los cómicos. Pero mi padre sabía que a veces el camino más seguro es el más desconocido. En septiembre me trasladé a Madrid a estudiar Teatro. Mi padre me subió al camión de Coca Cola y me llevó hasta la estación de tren tocando el claxon por toda la ciudad. Han pasado 65 años. Luego les escribí una carta desde el tren, ¿dónde estará ahora esa carta? La envíe desde un buzón que había frente a la escuela de arte dramático, el día que me matriculé. En septiembre de 1953.

Se encienden luces, hay decoración de cumpleaños, guirnaldas. CARMEN se acerca con la carta rosa. Lee

CARMEN
Me gusta pensar que siempre estoy empezando. Cada momento es el primero, cada año es el primero. Eso es lo que enseña el teatro: que el momento más importante de tu vida es exactamente este, el que estamos viviendo ahora. ¿Y sabéis por qué? Porque es el presente (La ABUELA la oye emocionada. CARMEN besa a la ABUELA) ¿Sabes, abuela? Creo que ya sé de qué voy a matricularme.

(La MADRE aparece con una tarta de cumpleaños en la que arde una vela con el numero 65)

ABUELA (mirando a todos)
65 años juntos: ese sí que es un buen comienzo.

Sopla las velas.