Cada día nos llegan noticias alarmantes de islas de basura tan grandes como países acumulándose en la superficie de nuestros océanos. Sin embargo, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), tan solo el 15% de la basura flota en el mar. El resto es, como tantas otras cosas, invisible a nuestros ojos.

Muchos de los residuos que terminan en los océanos inician un (casi) interminable viaje en el que van desintegrándose poco a poco sin llegar a desaparecer del todo, causando un grave problema en el ecosistema marino. Es por ello que la asociación Chelonia, de la mano de Coca-Cola en España y su proyecto Mares Circulares, va a colaborar con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a través de la Secretaría General de Pesca, en el mantenimiento y conservación de todas las reservas marinas protegidas de España, así como una de las de Portugal.

Enclaves de especial importancia

Las reservas marinas son zonas en las que se restringe la pesca para preservar la fauna y lograr una explotación sostenida. Son, por lo tanto, zonas muy importantes desde un punto de vista tanto medioambiental como económico y productivo. “Los peces crían mejor en estos ecosistemas perfectamente preservados, por lo que en las zonas cercanas a estas reservas la actividad pesquera es mayor”, señala Manuel Merchán, presidente de Chelonia. Su limpieza es clave a la hora de mantener limpios nuestros ecosistemas marinos.

Este 2018, en el marco del proyecto Mares Circulares, la asociación Chelonia tiene por delante el objetivo de recoger residuos en todas las reservas marinas de España, entre las que se encuentran la de Cabo de Gata en Almería y la Isla Graciosa en Lanzarote, así como la reserva de la Isla de São Miguel, en el archipiélago portugués de Azores.

Dado que son áreas protegidas, es la administración la que establece qué acciones pueden llevarse a cabo en cada una de ellas. Como denominador común, en todas se han previsto tareas de limpieza con buzos y marineros voluntarios que colaborarán con barcos pesqueros de pequeño calado. “La predisposición de pescadores y buzos es excelente”, señala Merchán. “Cada vez se habla más sobre esta problemática y la gente, sobre todo la que tiene tanta relación con el mar, está más concienciada”.

La ayuda de los buzos es muy importante para la limpieza de estas reservas, a las que no pueden acceder todo tipo de barcos.
La ayuda de los buzos es muy importante para la limpieza de estas reservas, a las que no pueden acceder todo tipo de barcos. 
Foto: Pixabay

El largo viaje de los plásticos

Aunque cueste imaginarlo, la realidad es que casi todos los desechos que encontramos en la superficie pueden hallarse también debajo del mar: neumáticos, colillas, latas, pañales, restos de redes, hierros... “Hemos llegado a encontrar hasta bloques de hormigón”, señala Manuel Merchán.

El fondo marino es un reflejo de la actividad en la tierra.
El fondo marino es un reflejo de la actividad en la tierra. 
Foto: Istock

Entre los desechos, hay uno que preocupa especialmente a los expertos: el plástico. El desafío con los plásticos en general (y el PET en particular) es que tienen un ciclo de degradación muy lento. Además, muchos envases plásticos no se acaban de eliminar del todo sino que solamente se fraccionan, convirtiéndose así en microplásticos, aquellos que ya no vemos.

“No hablamos ya de una botella de plástico flotando en el agua, sino de plásticos que se han partido en tantísimas partes que son invisibles a nuestros ojos y terminan en la cadena trófica. Se los comen los peces que después nos comemos nosotros, lo que tiene una repercusión no solo en el medio ambiente sino también a nivel de salud pública”, señala Manuel Merchán. De ahí la importancia de recogerlos y reciclarlos antes de que inicien su viaje por los océanos.

Un problema global

Aunque el esfuerzo por controlar el vertido de desechos en los mares crece en muchos países, todavía hay muchos otros que no ejercen apenas control sobre los residuos. Y una vez que llegan al mar, las corrientes distribuyen los residuos por todo el planeta, convirtiéndolos en un problema de todos.

Debido a su localización, normalmente muy cerca de la costa, en las reservas marinas se acumulan tanto los residuos que llegan directamente de la tierra como aquellos que arrastran las corrientes marinas. Todo esto tiene un impacto importante en los ecosistemas y las especies que los habitan, como cetáceos, tortugas y aves marinas.

Las corrientes marinas distribuyen no solo la fauna marina, sino también los residuos
Las corrientes marinas distribuyen no solo la fauna marina, sino también los residuos. Foto: Istock

En busca de un impacto positivo y continuado

Colaborar en la limpieza de las reservas marinas es una pieza más en un amplio proyecto de recogida de residuos desarrollado por Coca-Cola en España. A largo plazo, dentro de su estrategia de sostenibilidad, se busca recoger el equivalente al 100% de los envases comercializados, apostar por la innovación en botellas y latas sostenibles y fomentar la cultura del reciclaje.

El plan contempla que cada campaña de recogida de residuos se realice durante dos o tres días. En algunos casos, además, se llevarán a cabo actividades divulgativas y de concienciación con niños. “Este proyecto tiene dos grandes objetivos: por un lado, colaborar en la limpieza de las reservas y estudiar el estado de nuestras costas. Por el otro, no menos importante, realizar actividades de concienciación con las que queremos llegar a la sociedad civil”, señala Merchán.

Como trasfondo, se busca crear un impacto positivo a largo plazo. Por eso se va a compaginar la recogida de residuos con talleres para niños, en los que puedan participar en la división de basuras y tener experiencia sobre el terreno. “Hace 20 años no teníamos los datos que tenemos ahora, por lo que no se conocía la gravedad de este problema tal y como se ve hoy. La gente está cada vez más informada: es importante educar para no tirar basura al mar. Entonces no habría que ir a limpiarla”, concluye Manuel Merchán.

Proyecto cofinanciado por The Coca-Cola Foundation