Cada hora que pasa, 900.000 kilos de plásticos terminan en los océanos. Un porcentaje se queda flotando y otro regresa a la tierra de donde partió. Pero el 70% se acumula en el fondo. Allí se entierra, se desintegra lentamente convirtiéndose en microplásticos o vuelve a la superficie enganchado en las redes de los pescadores. La flota española de arrastre, entre las más numerosas de Europa, tiene una oportunidad única para repescar los residuos y contribuir al estudio de los que se amontonan en los fondos marinos.

Seis meses para implicar al sector pesquero

“Sabemos que hay un montón de basura en el fondo de los mares. Los pescadores de arrastre extraen este tipo de residuos todos los días, porque se enganchan en sus redes. Es una buena oportunidad para establecer una colaboración con ellos de manera que podamos, por una parte, retirar los residuos y, por otra, conocer qué llega a esos hábitats y cómo podemos reintegrarlo en el ciclo productivo”, explica Estíbaliz López-Samaniego, directora de proyectos de Vertidos Cero.

Dentro del proyecto Mares Circulares impulsado por Coca-Cola, esta asociación busca implicar a 12 cofradías españolas y portuguesas en la recogida de residuos del fondo marino y en su posterior puesta en valor. “Durante un periodo de seis meses, los apoyaremos con la gestión en tierra de los residuos que traigan. Allí los recogeremos, analizaremos y veremos cómo se pueden reciclar”, añade López-Samaniego.

El objetivo final es aumentar la concienciación de la flota y su implicación en la recogida de las basuras depositadas en el fondo. Por ello se va a colaborar con asociaciones de pescadores de las cinco demarcaciones marinas de la península Ibérica: la noratlántica, la levantino-balear, la del Estrecho y Alborán, la sudatlántica y el Atlántico portugués.

A los barcos implicados se les facilitará un sistema de almacenaje a bordo en función del navío y del tipo de pesca que lleven a cabo. La tripulación recibirá información previa para que, en sus labores diarias, integren las tareas de separación y recogida de desechos. Por último, el personal de Vertidos Cero esperará en tierra para ayudarles en la gestión final de los residuos y su reciclaje.

Soluciones al problema de los fondos marinos

Aunque todavía no están todos los acuerdos cerrados, la idea que manejan desde Vertidos Cero es contar, en principio, con unos 40 o 50 barcos implicados, todos ellos voluntarios. En el Atlántico trabajarán “pescando” envases y demás residuos por debajo de los 100 metros y en el Mediterráneo en cotas por debajo de los 80 metros. “Vamos a llegar a zonas que no son accesibles de otra manera. Los buceadores no pueden trabajar más allá de los 20 metros de profundidad”, señala Estíbaliz López-Samaniego.

A nivel cantidades, los objetivos son difíciles de establecer. Son acciones pioneras y no se sabe bien cuánta basura se va a recoger ni de qué tipos será. Se calcula que, al cabo de los seis meses, se habrán llevado a tierra unas seis toneladas de residuos. De ellos, se espera reciclar y poner en valor alrededor de un 10%.

Apenas se conoce nada de la basura que se acumula en los fondos.
Apenas se conoce nada de la basura que se acumula en los fondos. 
Foto: iStock

Sin embargo, el objetivo final de este primer proyecto no es tanto recoger residuos, sino recopilar información. Los datos sobre las zonas en las que se acumulan los desechos, su origen, su composición y sus posibilidades de reciclaje son clave para desarrollar proyectos futuros a mayor escala.

“Los mejores datos que existen sobre las basuras marinas son los de las playas y los fondos poco profundos. Ahora esperamos conocer mejor los más profundos”, puntualiza la directora de proyectos de Vertidos Cero. “Hay que tener en cuenta que el 70% de los residuos presentes en el mar está en los fondos. Y no sabemos ni dónde se acumula, ni en qué condiciones está”.

Implicar en el cuidado de los fondos marinos desde el conocimiento

Uno de los pilares de este proyecto es la generación de conocimiento, sensibilización y cultura del reciclaje. Los datos recopilados por la flota voluntaria se espera que puedan llegar al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a través de la Secretaría General de Pesca.. Además, se usarán directamente en el proyecto RepescaPlas, de Vertidos Cero, para establecer una guía de caracterización de los residuos y su reciclado.

Se trata de trabajar en la valoración del residuo como recurso. Es posible, pero no es fácil. Con estrategias como esta quizá consigamos que el reciclaje salga adelante, que la gente valore los productos que se hacen con ellos, que dejemos de hablar de residuos para hablar de nuevos recursos”, reflexiona Estíbaliz López-Samaniego.

Aunque la tarea que queda por delante sea de proporciones gigantescas, se ha recorrido ya parte del camino. “Existe una gran movilización ciudadana y mucha sensibilización al respecto. La gente quiere participar y quiere formar parte de la solución”, concluye la directora de proyectos de Vertidos Cero. Las cofradías y la flota de arrastre implicadas en pescar la basura de los fondos marinos así lo demuestran.

Proyecto cofinanciado por The Coca-Cola Foundation