Vivimos en un mundo cada vez más complicado, en el que hay tanta oferta de casi todo, que cuesta decidirse; con numerosas obligaciones y compromisos que nos alejan de lo que realmente somos y queremos hacer.

Nordic Mist quiere ponernos las cosas más fáciles y nos invita a recuperar los momentos de autenticidad, rodeados de la gente con la que nos sentimos más a gusto, y en los que las preocupaciones, los lunes, las prisas... se quedan fuera.

Una filosofía que la marca, relanzada el verano pasado con una nueva gama de mixers y otra de refrescos singulares, ha querido plasmar en su última campaña, en la que ha contado con la colaboración del artista urbano Misterpiro.


En ella, Misterpiro, cuya técnica se basa en la improvisación, donde la agresividad del espray y la delicadeza de la acuarela se mezclan en todo tipo de soportes, crea un caos cromático que representa esa presión del día a día, ese exceso de oferta.

Y entre todo ese ruido visual, un punto limpio, dentro del cual todo es más fácil, en el que se respira un ambiente sencillo. Precisamente, lo que representa Nordic Mist.

Nordic Mist, que llegó a España en 2000, se reinventó el verano pasado con Nordic Mist Mixer, una gama de mixers con carácter, y Nordic Mist Fruits, una gama de refrescos singulares con zumo de frutas con burbuja fina, bajos en calorías y creados para tomarse sin combinar. Un relanzamiento que se enmarca dentro de la estrategia de Coca-Cola en España de ampliar y diversificar su oferta de bebidas para responder a los gustos y necesidades de los consumidores.