A menudo escuchamos historias que parecen dignas de novelas de aventuras, en las que objetos perdidos hace décadas aparecen flotando en las costas del otro lado del mundo. Pero, ¿qué posibilidades tenemos de lanzar un mensaje en una botella y que llegue a otro continente? En realidad, bastantes. Muchos materiales tardan cientos de miles de años en degradarse y pueden acumularse en nuestras costas, en las grandes islas de basura de los océanos o en el fondo del mar.

Para evitar que lleguen ahí, las organizaciones Ecomar y Chelonia, en el marco del proyecto Mares Circulares de Coca-Cola en Españay con la colaboración de Coca-Cola European Partners y otras ONG, entidades locales y voluntarios, han iniciado una campaña de recogida de residuos centrándose precisamente en las barreras naturales que existen entre el mar y la tierra: las playas. Durante este 2018, realizarán tareas de monitorización y limpieza en un total de 80 playas de la Península, Baleares y Canarias.

En busca del impacto cero

El proyecto ya está en marcha. La primera asociación en pisar el terreno es la asociación Chelonia, encargada de monitorizar todas y cada una de las playas seleccionadas. Para empezar, analizan una franja de un kilómetro recogiendo los datos de los objetos mayores de 50 centímetros. A continuación proceden a realizar una monitorización más fina, en una franja de 100 metros, en el que cuentan también elementos pequeños. “En esta monitorización detallamos hasta el número de colillas que encontramos”, apunta Manuel Merchán, presidente de Chelonia.

Una vez realizada la monitorización completa (de la que se sacarán datos relevantes para realizar futuros estudios sobre el estado de los arenales) se procede a la limpieza. Para ello la fundación Ecomar suma sus fuerzas a las de Chelonia. Estas dos organizaciones, con la colaboración de otras organizaciones y entidades locales -entre las que también se encuentra Coca-Cola European Partners- y una red de voluntarios, algunos de ellos niños, recogen y clasifican la basura de las playas. Entre los arenales seleccionados se encuentran playas como Punta Umbría en Huelva, Sitges en Barcelona o Magaluf en Mallorca.

Esta iniciativa forma parte de Mares Circulares, un proyecto enmarcado en la estrategia de sostenibilidad de Coca-Cola en España, Avanzamos. El objetivo es recoger el equivalente al 100% de los envases que produce la compañía, para lograr así un impacto cero sobre el medioambiente. Un objetivo ambicioso, pero que se espera alcanzar gracias a la colaboración de organizaciones y voluntarios involucrados en el reto de mantener limpios nuestros mares y playas, entre muchas otras acciones. 

“Es una iniciativa muy positiva”, señala Theresa Zabell, presidenta de la Fundación Ecomar y ex regatista, dos veces campeona olímpica,“nuestro lema es ‘cuida de los dos sitios de los que no te podrás mudar jamás, tu cuerpo y tu planeta”. Como regatista, se siente muy ligada al mar y lleva casi 20 años luchando por mantenerlo limpio a través de la fundación Ecomar.

Las labores de monitorización incluyen una documentación detallada de los residuos encontrados.
Las labores de monitorización incluyen una documentación detallada de los residuos encontrados. Foto: Asociación Chelonia

“Creo que la sensibilización está aumentando de forma sustancial. Lo que pasa es que entre darse cuenta, actuar y ver la mejora pueden pasar 10 años, o en el caso del mar, 20. Yo creo que la cantidad de basura es estable, pero ahora mismo el mar nos está devolviendo lo que hemos estado tirando”, declara.

Un mar de residuos

¿Qué esconden las playas? La respuesta está clara: de todo. Además, debido a las corrientes marinas y los movimientos de arena, mucha basura queda enterrada. “En una ocasión empezamos a tirar de una red que no solo resultó ser inmensa, sino que además estaba profundamente enterrada”, señala Gastón Cedrone, responsable de marketing y patrocinio de Ecomar. “Necesitamos la ayuda de una grúa para sacarla, y no es la única vez que hemos pedido ayuda externa para desenterrar objetos”, añade.

La basura se recoge, clasifica y contabiliza en cada una de las playas
La basura se recoge, clasifica y contabiliza en cada una de las playas.
Foto: Fundación Ecomar

Basada en sus años de experiencia, la opinión personal de Manuel Merchán y Gastón Cedrone coincide: cada vez hay más residuos en el mar. Se calcula que el 80% de la basura del medio marino proviene de actividades terrestres y que, debido al incremento de la producción, la cantidad de estos residuos podría multiplicarse por tres en las próximas décadas.

“No se trata solo de que el ser humano produzca cada vez más, sino también de que cada vez hay más actividad en torno al mar”, indica Manuel Merchán.  “A menudo no nos damos cuenta porque las playas turísticas están muy limpias durante los meses de verano. Las menos turísticas están peor porque no hay una labor de limpieza, no hay una máquina recogiendo todo por las mañanas. En algunas playas protegidas, que están más alejadas, aparece más basura, pero no es porque la gente la esté tirando, sino porque directamente la trae el mar.”

Limpieza y sensibilización a largo plazo

Los responsables de Chelonia insisten en la importancia de la continuidad del proyecto. Los datos que recogen durante las monitorizaciones se apuntan en fichas estándar facilitadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a través de la Secretaría General de Pesca, y se usan para realizar futuros estudios de la situación de las playas.  “No vale de nada monitorizar y limpiar si no volvemos más adelante a ver los resultados”, señala Manuel Merchán. “El Ministerio recomienda hacer cuatro monitorizaciones anuales, y eso es lo que intentaremos”.

Se trata de dar continuidad a una labor beneficiosa para los entornos marinos. En el caso de Ecomar, este será ya el octavo año consecutivo en el que colaborará con Coca-Cola en España en el proyecto. Echando la vista atrás, su balance es positivo. “Antes costaba mucho más hacer entender a la gente el problema, pero ahora todo el mundo está más informado”, señala Gastón Cedrone.  “En especial los niños se involucran mucho y se lo pasan muy bien, ya que están aprendiendo sobre el terreno. Además, ya tienen conocimientos de reciclaje porque en los colegios tienen talleres de ecología. Se ha notado un gran cambio en la concienciación general en los últimos dos o tres años”, agrega.

“La concienciación es casi más importante que lo que recogemos”, declara Theresa Zabell.
“La concienciación es casi más importante que lo que recogemos”, declara Theresa Zabell. Foto: Fundación Ecomar

“Hace 20 años éramos muy pioneros”, añade Theresa Zabell. “Nos miraban extrañados. Ahora nos enorgullece que haya tantas iniciativas y organizaciones luchando por lo mismo que nosotros”.

Aunque depende de la localización, desde Ecomar cuentan con tener entre 60 y 80 niños por playa este verano, si bien en algunas el número será mayor. Cada uno de estos niños es una pieza fundamental para el proyecto. “Llegan a casa y cuentan lo que han hecho a sus familias. Ahí tenemos ya cuatro o cinco personas concienciadas, y esto es lo que marca un cambio en la tendencia. Son fundamentales”, indica Gastón Cedrone, que insiste en la importancia de educar a los niños para crear adultos responsables.

Proyecto cofinanciado por The Coca-Cola Foundation