De casualidad entró un joven Juan José Litrán a Coca-Cola en España en 1988. Un amigo suyo que trabajaba allí le comentó que por qué no le pasaba el currículum. Lo hizo, contactaron con él, gustó y desde entonces hasta hoy: nada menos que 30 años.

La incorporación a la antigua sede madrileña de la calle Josefa Valcárcel fue un poco chocante para el actual director de Relaciones Corporativas de Coca-Cola en España. “Tenía 28 años y venía de desempeñarme como auditor en Londres, en un ambiente laboral muy relajado en el que podías ir en mangas de camisa. ¡Aquí debía llevar traje y corbata!”, recuerda el también director de la Fundación Coca-Cola. “Hoy la gente viste como es y en función de lo que va a hacer ese día en la oficina”, apunta.

En estos 65 años en nuestro país, Coca-Cola en España ha ido evolucionando conforme lo ha hecho la sociedad. Y no todas las empresas pueden decir lo mismo, a juicio de Juan José. “Nos comparamos siempre con las más punteras, como Google o Microsoft, pero la mayoría de empresas de otros sectores no han progresado como Coca-Cola en España”.

“Nos comparamos con las más punteras, como Google o Microsoft, pero la mayoría de empresas de otros sectores no han progresado como Coca-Cola en España”

El primer departamento en el que entró, Reclutamiento y Selección -hoy Recursos Humanos-, ya iba marcando el paso. “Tratamos de que los becarios fueran los mejores para fomentar la excelencia y, a continuación, que hubiera más mujeres en pro de la igualdad de género”, cuenta.

Aprovechando la oportunidad de crecer

Juan José Litrán, 30 años aportando a Coca-Cola en España su “mirada de ciudadano”
Según Juan José Litrán, “Coca-Cola en España ofrece la oportunidad de crecer profesional y personalmente". Foto: Marta Ortiz

Un área desde la que seleccionó a “algunas de las personas que fueron muy relevantes después en Coca-Cola en España” y que le permitió conocer el negocio sobre el terreno al encargarse de reclutar y formar a los integrantes de la que sería la nueva estructura comercial del embotellador.

Después daría el salto a Marketing. ”Allí conocí a Marcos de Quinto, que se convirtió en mi jefe, y llevé la coordinación interna de los Juegos Olímpicos de Barcelona y de la Expo de Sevilla del 92”.

Y de ahí a Relaciones Públicas, ”cuyo nombre se cambió por el de Relaciones Externas porque en España no se entendía bien y parecía que trabajabas para una discoteca”. En este departamento fue el responsable de los programas de patrocinio y puso en marcha el Servicio de Atención al Cliente -precursor del Centro de Interacción con el Consumidor- y la política medioambiental para España y Portugal.

"He tenido compañeros y jefes muy exigentes, lo que me ha animado a dar cada día más"

Una carrera ascendente que achaca a que “Coca-Cola en España ofrece la oportunidad de seguir creciendo profesional y personalmente. Yo soy curioso por naturaleza, siempre me ha movido el afán de saber más, pero tienes que sentirte muy identificado con esta organización, vivir y sudar la camiseta, porque el nivel de exigencia es muy alto. Yo he tenido compañeros y jefes muy exigentes, y esto, lejos de pesarme, me ha animado a dar cada día más”.

Haciendo camino al andar

En la actualidad, este aprendiz incansable está muy centrado en los temas de Public Affairs, de los que empezó a ocuparse en 2006, tres años antes de que Coca-Cola en España se mudase a la sede más moderna y sostenible de Ribera del Loira, remodelada recientemente, pero desde la que ha seguido tomando la delantera: en sus oficinas sin despachos, se promueve la co-creación, la flexibilidad horaria, el bienestar de los empleados, su desarrollo profesional y la diversidad entendida en su sentido más amplio.

"Estoy teniendo el gran privilegio profesional de hacer camino al andar en un área, el de Public Affairs, ahora de enorme importancia"

Al frente de Public Affairs, Juan José trata de forjar alianzas “desde el convencimiento” con los responsables públicos porque el sector “está prácticamente regulado y un impuesto o una restricción a la venta influye en todo el negocio”. Por eso, reconoce, está teniendo el “gran privilegio profesional de hacer camino al andar en un área ahora de enorme importancia”.

Asumir riesgos sin miedo a equivocarse

También se siente un privilegiado por haber gestionado crisis durante casi 19 años. “Son una de las cosas que más me han enseñado”, confiesa, y “siempre han demostrado lo capaz que es The Coca-Cola Company de resolver situaciones que la ponen a prueba, en la mayoría de los casos tomando decisiones de gran impacto en muy poco tiempo y sin contar con toda la información”.

"Las empresas deben ser ágiles, asumir riesgos y permitirse equivocarse"

Un cultura, “la de ser ágiles, asumir riesgos y permitirse equivocarse”, que casa muy bien con el espíritu del propio Juan José -sin miedo al cambio ni nostálgico del pasado- y que está potenciando el nuevo CEO de The Coca-Cola Company, James Quincey, en su aspiración de trascender la marca icónica y convertir el negocio en una Compañía Total de Bebidas, con más opciones según los gustos y las necesidades de los consumidores.  

Una mirada de ciudadano

Entrevista a Juan José Litrán
Juan José Litrán opina que las empresas deben "escuchar y observar" al consumidor para poder "anticiparse" a lo que este necesita y quiere. Foto: Marta Ortiz

Nunca imaginó que esto ocurriría. ”El mundo ha cambiado mucho. Hoy todo es muy volátil y ya nada es para toda la vida”. Pero mirando hacia adelante, como le gusta hacer, augura un futuro prometedor. “Han desaparecido muchas compañías tradicionales del foco de las más relevantes, y nosotros seguimos estando entre las principales. Por eso lo que hay que hacer -y, de hecho, es lo que estamos haciendo- es no quedarse en la oficina mirando la tele y tocando el piano. Hay que salir a la calle con ojos de ciudadano: escuchar y observar. Es la única manera de tomar el pulso y anticiparte a lo que quiere y necesita la gente”, manifiesta Juan José.

Él lo hace todos los días relacionándose con personas muy distintas de realidades muy diversas, preguntando mucho, siguiendo la prensa y con presencia en Twitter y LinkedIn, aunque no en Facebook ni Instagram. “No las veo como herramientas para mi perfil de negocio”.

Para Juan José, al que le alegra Coca-Cola cuando las cosas salen bien y le duele cuando no es así o se la juzga injustamente, “ningún profesional debería prescindir de incorporar a su empresa su mirada de ciudadano para que siga evolucionando”.