Reducir los residuos provenientes del plástico y crear una economía circular en torno a este material requiere que las empresas, los gobiernos y las ONG faciliten el reciclaje y lo hagan más atractivo para los usuarios. Es la idea que ha defendido el CEO de The Coca-Cola Company, James Quincey, en la edición de 2019 del Foro Económico Mundial, celebrado entre el 22 y el 25 de enero en la ciudad suiza de Davos.

"Necesitamos mejorar lo que ofrecemos a los consumidores para que podamos recuperar esos envases y reutilizarlos", señaló Quincey. "Así la rueda de la economía circular girará mucho más rápido". En este sentido, añadió: “Hemos hecho un trabajo increíble, colectivamente hablando, de brindar al público productos con un gran sabor, y que se puede comprar y consumir cómodamente, pero todavía no es sencillo el recuperar los envases para su reutilización".


Quincey, que participó en una mesa redonda formada por el CEO de PepsiCo, Ramón Laguarta; el CEO de Dow Chemical, Jim Fitterling; y altos funcionarios como la secretaria de Medio Ambiente de Francia, Brune Poirson, y el ministro vietnamita de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Tran Hong Ha, subrayó la necesidad de una colaboración continua entre todos los sectores implicados en la cadena de valor del plástico. "Hay una urgencia por poner en marcha sistemas que funcionen", dijo. "Este sentido de la urgencia nos está impulsando a todos a avanzar".

En 2018, The Coca-Cola Company anunció que ampliaría el acceso a la propiedad intelectual de su PlantBottle, la primera botella de plástico PET, 100% reciclable, hecha parcialmente a partir de residuos vegetales, extendiéndolo incluso a sus competidores de la industria de bebidas. "Queremos ver cómo esta colaboración se traduce en el diseño de envases respetuosos con el medio ambiente y en su recuperación", apuntó Quincey. "Porque esto es lo que hará que las empresas sean más sostenibles".

El reciclaje del plástico, clave para una economía circular
James Quincey, en un momento de su intervención. Foto: Foro Económico Mundial | Sikarin Fon Thanachaiary 

En Francia, The Coca-Cola Company opera la instalación de reciclaje de PET para uso alimentario más grande de Europa. "No está funcionando a su capacidad", reconoció Quincey. "¿Por qué? Porque no tenemos suficiente materia prima limpia. Necesitamos recuperar más botellas".

Y no se trata solo de reciclaje, insistió el máximo responsable de The Coca-Cola Company. "También debemos preocuparnos por la huella de carbono", agregó, destacando que las botellas de PET tienen una huella de carbono inferior a la cantidad equivalente de aluminio o vidrio.

Mientras The Coca-Cola Company continúa con su decidida apuesta por la innovación, desde el diseño de envases hasta el reciclaje químico, Quincey aseguró que las soluciones existentes están funcionando. El desafío es lograr que más personas en más lugares reciclen con mayor frecuencia. "Hemos visto que países como México y Sudáfrica han pasado del 10% (tasas de reciclaje de botellas de plástico) al 70% en una década", declaró. El promedio mundial es de alrededor del 60%. "Lo hemos comprobado en países; ahora solo tenemos que llevarlo a una escala global".

Y concluyó: "Tenemos un gran impulso. Nos estamos moviendo hacia una etapa en la que no solo cuenta la acción individual y los éxitos de cada país; nos estamos moviendo hacia el éxito a nivel mundial. Y no es un modelo que deba reinventarse -aunque la innovación puede mejorarlo mucho-, porque hay países en los que, entre todos, el problema ya se ha resuelto".