Inventar tramas con personajes fascinantes en los más variopintos escenarios. Si hay un territorio rico para expresarse por escrito es el de la escritura creativa. Implica imaginación, mirada personal, proyección de la propia emoción.., en definitiva, poner en juego todos los mecanismos de la creación. Su máximo exponente es la literatura, pero se extiende a otros ámbitos como el cine, la televisión o el teatro.

Es, precisamente, el tipo de escritura que practican cada año los miles de alumnos de 2º de ESO de toda España que participan en el Concurso Coca-Cola Jóvenes Talentos de Relato Corto, a partir de un estímulo narrativo sorpresa y tras entrenarla en el aula.

Sus beneficios son muchos”, afirma Rocío Ochoa, profesora de Lengua y Literatura en el Colegio Valdefuentes de Madrid, que lleva años presentando alumnos al concurso y del que han salido una finalista y una ganadora autonómicas.

“Escribir ofrece un espacio a la creatividad y, por tanto, a la libertad dentro de una vida cotidiana bastante automatizada”

“Escribir ofrece un espacio a la creatividad y, por tanto, a la libertad dentro de una vida cotidiana bastante automatizada”, apunta. “Un cauce de expresión así es fundamental en la adolescencia”, destaca por su parte Elisa Velasco, poeta y cofundadora de Función Lenguaje, que enseña escritura creativa a los ganadores del concurso en su semana cultural y de ocio en Madrid como parte del premio. “Muchas veces, la agitación del adolescente responde a un malestar interno, y la escritura creativa contribuye a disiparlo, facilitando sus relaciones con los demás”.

Formaciones literarias
Los participantes en el Concurso de Jóvenes Talentos tienen que dar rienda suelta a su imaginación a partir de un estímulo narrativo sorpresa.

En este sentido, escribir ayuda a conocer y conocerse, tal como manifiesta Mercedes González, que imparte los talleres al alimón con Elisa. “No se trata únicamente de cómo decir, sino de qué decir. Detrás de una historia tiene que haber un posicionamiento ante un tema que nos afecta. Y para ello debemos pensar el mundo que nos rodea, tratar de entenderlo, pero también a nosotros mismos”.

Todo un despertar de la conciencia, además de una forma de ejercitar la voluntad, “aprendiendo a estar solo, de manera elegida, frente a los innumerables estímulos”, según Rocío. Y de desarrollar una sensibilidad “que en muchos casos no se trabaja por relacionarse con la fragilidad o la debilidad”.

Dar recursos a los profesores para estimular la creatividad

La escritura creativa, un oasis para la imaginación y el autoconocimiento
Mercedes González (al fondo a la derecha), en uno de los talleres a los profesores de los ganadores del Concurso Coca-Cola Jóvenes Talentos de Relato Corto, en la sede de la Real Academia Española en Madrid.

Desde hace dos años, Coca-Cola trata de que alumnos de toda España puedan comprobar por sí mismos los beneficios de este tipo de escritura, más allá de los participantes en su certamen juvenil, el más antiguo del país. Y es que a los talleres de escritura y los encuentros con autores ofrecidos en cada edición a los 21 ganadores del concurso y a sus profesores de Lengua y Literatura en Madrid, se suman ahora las llamadas Jornadas Literarias.

“El objetivo de las Jornadas Literarias es que los profesores compartan experiencias y puedan armarse de recursos para estimular la creatividad, pero desde una nueva pedagogía”

De idéntica mecánica e impartidos también por Elisa y Mercedes, se celebran a lo largo del año en cuatro ciudades y están abiertas a todos los docentes de los colegios participantes en el concurso. “El objetivo es que los profesores compartan experiencias y puedan armarse de recursos para estimular la creatividad entre los estudiantes y acercarles a la lectura y la escritura, pero desde una nueva pedagogía”, explica Mercedes. Para ello reciben material teórico y práctico con el que trabajar en clase y se convierten en alumnos creadores, experimentando los posibles efectos que pueden tener en los chicos algunas de las actividades planteadas.

La importancia de la escritura creativa
Elisa Velasco, durante las Jornadas Literarias abiertas a todos los profesores de los colegios participantes en el Concurso de Jóvenes Talentos.

Los resultados son palpables en el aula. Sobre todo porque, como reconoce Rocío -participante en el campus en Madrid y en las Jornadas Literarias-, ”trasladar a clase el espíritu creador libre que transmiten Elisa y Mercedes, hacer comprender a los jóvenes que la escritura no tiene límites, que todos podemos, es realmente positivo. No se sienten juzgados y acaban viendo el taller literario del cole como un espacio incluyente”.

"Que los jóvenes comprendan que la escritura no tiene límites, que todos podemos, es muy positivo. No se sienten juzgados y acaban viendo el taller literario del cole como un espacio incluyente"

No hay que olvidar -recuerda Mercedes- que nadie (y menos los jóvenes) es ajeno al mundo visual e inmediato en el que vivimos, “pero cuando los profesores les ponen a trabajar de otra manera, con profundidad y buenos modelos literarios, los chicos recuperan su capacidad de reflexión y concentración, y se muestran motivados”.

Lo corrobora Elisa, quien, como Mercedes, lleva enseñando a leer, pensar y escribir desde hace 30 años. “A los jóvenes les encanta entrar en el territorio literario. Constituye para ellos un instrumento de autoaclaración magnífico: escriben y comparten lo que han escrito, leen y cuentan lo que les ha emocionado e inquietado. Eso es hablar de uno mismo, y en la adolescencia es algo especialmente clarificador y liberador”.