Durante siglos, las grandes civilizaciones han crecido en torno al agua: Egipto construyó la suya a orillas del Nilo y los romanos hicieron crecer sus ciudades y su imperio gracias a su dominio de la canalización del agua.

Miles de años después, el agua sigue siendo fundamental para el desarrollo de la sociedad, y también para Coca-Cola; pues es el ingrediente principal de la mayoría de bebidas que comercializa.

Es por ello que el agua tiene un papel protagonista en muchos de los programas que impulsa The Coca-Cola Foundation en todo el mundo, ya sea para proveer acceso a agua potable o proteger parajes en los que juega un rol crucial.

Desde su creación, la Fundación ha invertido más de 200 millones de dólares en proyectos de agua de todo el mundo, que han beneficiado a más de 32 millones de personas. Y eso es solo una parte de su labor. Desde 1984 se han donado más de 1.000 millones de dólares a más de 2.400 organizaciones, con iniciativas que abordan temáticas tan variadas como son el reciclaje o el empoderamiento de las mujeres y los jóvenes, siempre adaptándose a los cambios y necesidades de la sociedad.

Entre todos esos proyectos se incluyen los siete proyectos en España para devolver a la naturaleza el agua contenida en sus bebidas. Una lista a la que se acaba de incorporar Misión Posible: Desafío Guadalquivir, que busca mejorar la cantidad y calidad del agua disponible del estuario del Guadalquivir, un entorno clave por su biodiversidad.

Hemos tenido la oportunidad de hablar con Carlos Pagoaga, Director de Asuntos Comunitarios Globales y responsable de los proyectos de agua y reciclaje de The Coca-Cola Foundation en todo el mundo, para que nos cuenta más sobre el origen, la evolución y el futuro de la fundación, especialmente en un tema tan sensible como el agua.

Cubano de nacimiento (emigró a Estados Unidos con sólo cinco meses) y de ascendencia española (su abuelo era vasco), Carlos entró a trabajar en Coca-Cola en 1990 como gerente de las relaciones con la comunidad hispana. En 2008 pasó a formar parte del equipo de The Coca-Cola Foundation, primero como responsable de los proyectos y programas en Estados Unidos, Latinoamérica y África, y un año después, al frente de los proyectos de agua y reciclaje en el mundo entero.

Carlos Pagoaga con una agricultora del proyecto RAIN
Carlos Pagoaga con una agricultora del proyecto RAIN, que busca dar acceso a agua potable a 6 millones de personas en África

¿Podrías resumir, en una frase, cuál es el propósito de The Coca-Cola Foundation?

El espíritu de The Coca-Cola Foundation desde su creación en 1984 ha sido siempre mejorar el bienestar de las comunidades.

Es por ello que, aunque nació como fundación local centrada en la educación, no ha dejado de crecer y evolucionar. Ahora es una organización filantrópica global que abarca temáticas muy diversas, siempre conectada con las necesidades de la sociedad.

Este último punto es muy importante y, para lograrlo, estamos en contacto constante con organizaciones, expertos y entidades de los muchísimos territorios en los que actuamos.

¿En qué áreas está más enfocada la Fundación ahora mismo?

Actualmente, la Fundación se centra en tres grandes áreas: proteger el medioambiente (especialmente agua y reciclaje), empoderar a las mujeres y otros proyecto comunitarios que incluyen becas escolares, iniciativas culturales y apoyo a los jóvenes.

Son tres aspectos clave para lograr una sociedad sostenible, que además nos permiten aprovechar la experiencia y el conocimiento de los empleados de The Coca-Cola Company y sus socios embotelladores de todo el mundo.

De entre todas estas áreas de trabajo, el agua es quizás uno de los focos más importantes tanto para la compañía como para la Fundación. Nuestros programas de agua ayudan a millones de personas de todo el mundo a tener un mejor acceso al agua potable, y también a conservar el agua de nuestros ríos, lagos y acuíferos.

Aunque The Coca-Cola Company ha logrado con cinco años de antelación el objetivo de devolver a la naturaleza el 100% del agua contenida en nuestras bebidas, sigue habiendo muchas poblaciones en las que el acceso al agua es deficitario y muchos ríos, lagos y lagunas que deben ser protegidos, así que afrontar los desafíos del estrés hídrico va a seguir siendo algo prioritario.

¿Pero no se trata sólo de devolver el agua a la naturaleza, no?

El acceso al agua es uno de los problemas más grandes alrededor del mundo, así que sí, nuestro objetivo va mucho más allá de ahorrar agua o recuperar espacios naturales, se trata también de ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas e impulsar la economía local.

En África, por ejemplo, una de las regiones en las que este tema es más crítico, hemos puesto en marcha el programa RAIN (Replenish Africa Initiative), cuyo objetivo es dar acceso a agua potable a 6 millones de personas antes del año 2020.

Cuando se mejora el acceso al agua, las niñas y mujeres ya no tienen que caminar kilómetros para conseguir agua, por lo que pueden ir a la escuela o dedicar su tiempo a labores más productivas para ellas y sus comunidades.

The Coca-Cola Foundation financia una gran variedad de proyectos hídricos en todo el mundo. ¿Es mucho pedir que elijas uno o dos que destaquen por algún motivo en particular?

Te voy a dar dos. Uno de acceso al agua potable y otro de conservación del agua.

Tenemos un programa en Latinoamérica que se llama Lazos de agua, que estamos llevando a cabo con la colaboración con FEMSA (embotellador de Coca-Cola), el IADB (Banco Interamericano de Desarrollo) y la One Drop Foundation, para dar acceso a agua potable a 250.000 personas de 5 países diferentes.

Es un programa muy interesante porque está explorando algo muy importante que no se suele tener en consideración: además de dar acceso al agua, también es crucial educar en el uso del agua. Con este programa, explicamos a la gente la importancia de lavarse las manos, de fregar los platos… Pero también cómo cuidar los pozos y las fuentes para mantener la calidad del agua.

Marismas de Trebujena
Imagen de las marismas de Trebujena. Foto: Jorge Sierra-WWF

En materia de conservación de agua, me gustaría destacar el proyecto Misión Posible: Desafío Guadalquivir que se está llevando a cabo junto con WWF España. Por un lado, se está formando y dando herramientas a los agricultores de la zona para reducir el consumo de agua -con el consiguiente ahorro económico- y, por el otro, se está ayudando a conservar el estuario del río mediante la restauración de una marisma que ayudará a mejorar la calidad del agua y servirá de refugio para la avifauna de la zona.

Has mencionado a WWF -un socio habitual tanto en España como en todo el mundo-. ¿Cómo comenzó esta alianza y cómo ha evolucionado?

WWF es una de las organizaciones ecologistas a nivel mundial y uno de los socios más importantes con las que trabajamos. Tenemos proyectos con WWF en más de 10 países de todo el mundo. Por ejemplo, en Australia colaboramos para proteger la Gran Barrera de Coral, el mayor arrecife de coral del mundo, y en Guatemala para cuidar el arrecife mesoamericano.

En España es también un socio muy importante, con una colaboración que se remonta a finales de los años 60, y con proyectos recientes de calado como el llevado a cabo en las Tablas de Daimiel para reducir el consumo de agua entre los agricultores de la zona y recuperar las lagunas.

WWF y Coca-Cola
El proyecto ‘Misión Posible: Tablas de Daimiel’ se ha centrado en la recuperación de la Cuenca Alta del Río Guadiana. Foto: untipográfico / Pixabay

The Coca-Cola Foundation ha alcanzado recientemente los 1.000 millones de euros de financiación, ha dado acceso a agua potable a más de 32 millones de personas, ha empoderado a 2,4 millones de mujeres y ha ayudado a comunidades de todo el mundo. Tras alcanzar un hito así, ¿Cuál es el siguiente paso?

Estamos explorando cómo podemos ayudar a mejorar la protección frente al cambio climático. Parte del trabajo de la Fundación es ayudar en caso de desastre natural, y estamos observando que, con el calentamiento global, estas catástrofes ocurrirán con mayor frecuencia. Así que queremos ver cómo podemos ser parte de la solución para que las regiones más expuestas estén mejor preparadas ante estos acontecimientos.

Sin embargo, a medio plazo vamos a seguir muy centrados en agua y reciclaje porque son un asunto crítico a nivel global -En España hemos puesto en marcha Mares Circulares, un proyecto integral de economía circular - aunque siempre estamos muy atentos a los cambios en la sociedad para responder a sus necesidades.