Corría 1961 cuando Fanta Klare Zitrone, creada en Alemania en 1940, era introducida en Estados Unidos con el nombre de Sprite como una bebida de lima limón de inigualable poder refrescante. Era la respuesta de The Coca-Cola Company ante la popularidad de 7Up, nacida en 1929 y llamada originalmente Bib-Label Lithiated Lemon-Lime Soda.

Inmediatamente, los periódicos y la publicidad de la época presentaron Sprite como una propuesta suave y sofisticada, que combinaba muy bien con diferentes bebidas.

En gran parte debido a la potente red comercial y de distribución de The Coca-Cola Company, inició un ascenso imparable dentro del segmento de la soda limón en Estados Unidos y en 1986 se convirtió en líder del mercado en su categoría. No solo eso, sino que con el paso de los años ha logrado trascenderla para ser una marca integral que compite con otra clase de bebidas refrescantes.

Su llegada a España se produjo unos años más tarde, en 1975, cuando se comercializó primero en Canarias, estando disponible a nivel nacional en 1976. Casi dos décadas después, en 1994, sería el turno en nuestro país de la versión light de la bebida -que se había lanzado en Estados Unidos en 1974-, de nuevo únicamente en Canarias. En 2008 fue sustituida por Sprite zero, que pudo disfrutarse en toda la Península en 2014.

Hoy, Sprite es líder mundial en la categoría de refrescos de lima limón y se vende en más de 190 países. En España ahora se renueva para seguir teniendo la misma juventud y frescura que la ha hecho sobresalir entre las demás marcas durante generaciones.

Sprite llegó a España en 1975
Sprite llegó a España en 1975 primero a Canarias, y en 1976 a toda la península. 

El origen incierto del nombre Sprite

Existen muchas interpretaciones sobre el nombre de Sprite, registrado por The Coca-Cola Company en 1955 y cuyo origen se mantiene incierto. Según algunos, hay que buscarlo en la literatura juvenil norteamericana, concretamente en el término inglés “spritely”, que hace referencia a algo lleno de energía, alegría y espontaneidad, atributos tan característicos de la juventud y la adolescencia.

Otros creen que proviene del sonido que surge al abrir una botella, algo así como "Sprrrrrrrrrite”.

Y suele decirse también que procede de un antiguo anuncio de Coca-Cola de la década de los cuarenta en el que aparecía un hombrecito de sonrisa traviesa creado por Haddon Sundblom, el mismo que ilustró el personaje de Papá Noel para The Coca-Cola Company. Este duendecillo pronto recibió el apelativo de Sprite boy (“Sprite” es como se llama a los elfos en inglés).

El llamado 'Sprite Boy' de los anuncios de Coca-Cola
El llamado ‘Sprite Boy’, el duende con cara de pícaro que solía aparecer en los anuncios de Coca-Cola en los años cuarenta del siglo pasado. 

Los jóvenes y Sprite

En todo este tiempo, la publicidad de Sprite ha sido mucha y muy variada, pero siempre reflejando la incomparable capacidad refrescante de Sprite -como una ducha fría que vigoriza el cuerpo y aclara las ideas, haciéndonos ver las cosas como son- y los valores centrales de la marca: transparencia, autenticidad y honestidad, pues Sprite nos incita a ser como somos, fieles a nuestra esencia.

Si en los años sesenta y setenta los anuncios pretendían ilusionar a los consumidores con el particular sabor de Sprite, en los años 80 la publicidad comenzó a enfocarse más en los jóvenes, entre los que la bebida adquiría cada vez más relevancia. Me gusta el Sprite en ti  fue el eslogan utilizado entre 1987 y 1994.

Durante la década de los noventa, el espíritu atrevido de la marca fue encarnado por jugadores de baloncesto muy famosos como Grant Hill de la NBA. Sigue tus impulsos. Obedece a tu sed era el mensaje.

Entrados los 2000, la marca consiguió crear una profunda conexión emocional con los consumidores jóvenes con la campaña Las cosas como son, en la que, empleando el humor, alentaba a los adolescentes a sentirse cómodos con su identidad y hacer alarde de su autenticidad.

El color verde de Sprite

El color verde de Sprite
El éxito de Sprite puede atribuirse en buena medida a la inconfundible personalidad que le da su característica botella verde. 

Para transmitir su original personalidad, a Sprite no le valía cualquier envase. Es por ello que desde 1968, cuando estaba ya disponible para el 85% de la población de Estados Unidos y en otros 38 países, se presenta en la exclusiva botella de color verde que conocemos hoy.

El verde es a Sprite lo que el rojo a Coca-Cola y el naranja a Fanta. Un verde clásico y moderno, fresco y limpio a la vez, ni agresivo ni aburrido, y siempre refrescante. Sencillamente, lo que es Sprite. Además, la forma de la botella y las características burbujas de su superficie, representación del proceso de efervescencia de la bebida, la convierten en una de las más llamativas y singulares del mercado.

Sprite se renueva en España
Sprite se renueva en España: cambia de imagen y estrena sabor a Hierbabuena.

Un continente tan único como el contenido que ha hecho a esta marca joven de casi 60 años merecedora de un sitio entre las más reconocidas del planeta.

En España acaba de estrenar nueva imagen para ofrecer información más clara sobre cada variedad, un nuevo sabor -Lima limón y hierbabuena- y una opción sin azúcar mejorada.

El objetivo es que ningún consumidor se quede sin experimentar la repentina sensación refrescante que brinda Sprite y el valor de la autenticidad, pero, las cosas como son, eligiendo la variedad que mejor encaje con sus gustos y estilo de vida.