Mano a mano, bolsillo a bolsillo, las pesetas acompañaron a la sociedad española durante 134 años. Hoy son, todavía, pequeños registros metálicos de historia concentrada. Desde el 19 de octubre de 1868 y hasta que el euro la aparcó con la entrada en el siglo XXI, la peseta pasó por muchas formas y colores. Construyó un vínculo muy sólido con muchas generaciones de españoles. Incluso ha sobrevivido, por el canto de un duro, a su propio destino a través del lenguaje.  

Como parte de esa conexión emocional con los españoles, la peseta y Coca-Cola en España también crearon su propio vínculo a lo largo de los años. Durante sus últimas cinco décadas de vida, la peseta jugó un papel central en la relación de Coca-Cola en España con el país a través de premios, promociones y campañas solidarias.

La última tirada de pesetas, antes de la llegada del euro, contaba con ocho monedas de diferente valor (de una a 500 pesetas) y cuatro billetes (de 1.000 a 10.000 pesetas). Sin embargo, en 1953, cuando se constituye Cobega, la primera embotelladora de Coca-Cola en España, en Barcelona, la situación era distinta. Las monedas de uno, cinco y 25 céntimos estaban a la orden del día.

Pesetas
Últimas monedas de pesetas en circulación / iStock

“¡Beba y cobre!”

Menos de dos años más tarde, en 1955, Coca-Cola en España lanzaba su primera promoción en nuestro país con la peseta como clara protagonista. “¡Beba y cobre!”, se anunciaba en los periódicos de la época. Bajo los tapones de la bebida se escondían premios de 500 y 1.000 pesetas. Hoy, al cambio, puede parecer poco (tres y seis euros, respectivamente). Pero entonces una familia se gastaba, de media, 770 pesetas al mes en alimentación, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

Pasaban los años y Coca-Cola en España seguía creciendo, abriendo nuevas plantas embotelladoras y convirtiendo su famosa bebida en un producto cada vez más habitual en los hogares españoles. En una de esas nuevas fábricas, Asturbega, se entregó en 1962 un cheque de 14.000 pesetas al ganador del concurso que se celebraba dentro del programa La Pausa musical, emitido por Radio Madrid.

Beba y cobre Coca-Cola
Anuncio publicado en el periódico ABC el 29/09/1955 / cedido de sus archivos.

Tres años más tarde salía al mercado Coca-Cola Familiar de un litro a 7,50 pesetas la botella. Y el negocio en España seguía promocionando su bebida con distintas iniciativas.

La despedida solidaria

Además de concursos para premiar a los consumidores, Coca-Cola en España también llevó a cabo varias iniciativas con fines solidarios, siempre con la peseta como hilo conductor. Una de las primeras, en 1973, fue junto a la organización ecologista WWF. “Capte la chispa de la Naturaleza”, decía el concurso fotográfico lanzado ese año. Se repartían más de cinco millones de pesetas en premios.

Las últimas décadas del siglo XX contaron con más promociones similares. Pero los días de la peseta tocaban a su fin. En 2002, el euro se convirtió en la moneda oficial de España y otros 11 países de la Unión Europea. Con el objetivo de recoger las viejas monedas que iban a perder su valor, Coca-Cola en España, junto a Cruz Roja, Médicos sin Fronteras e Intermón, lanzaron la iniciativa Juntos por África.

Entre todas estas organizaciones crearon más de 250.000 huchas en las que recaudar pesetas y cambiarlas en bloque para financiar diversos proyectos. Se logró reunir más de 1.000 millones de pesetas. Así, la histórica moneda decía adiós a 134 años de trayectoria. Al menos, oficialmente, ya que muchas siguen entre nosotros. Es más, el Banco de España calcula que todavía quedan en bolsillos, carteras y cajones olvidados más de 1.632 millones de euros en pesetas sin canjear.