65 años han pasado desde que abrió sus puertas la primera fábrica de Coca-Cola en España. Seis décadas y media en las que el cuidado del medio ambiente ha ido ganando peso hasta convertirse en una piedra angular de su estrategia. Para ello, a su lado han caminado socios como WWF o la Fundación Ecomar, distintas universidades e instituciones o el propio Ministerio de Medio Ambiente.

De hecho, el principio de la aventura ecologista de Coca-Cola en España tiene mucho que ver con uno de estos socios, aunque no se recoja en las historias de los acuerdos oficiales. Echamos la vista atrás para repasar la trayectoria del compromiso medioambiental de Coca-Cola en España.

De los inicios del movimiento ecologista...

En 1968, hace ahora 50 años, se fundaba WWF en España. Por aquel entonces bajo el nombre de Adena, la organización ecologista contó con Coca-Cola entre sus aliados en aquellos inicios. De hecho, antes de que se materializasen la multitud de proyectos que han desarrollado entre ambas, las primeras asambleas de la ONG ya se celebraban en el salón de actos de Coca-Cola en Madrid.

Los 70 y los 80 fueron décadas de despertar ecologista en España. “Al principio se hacían muchísimas campañas de concienciación y para eso también nos ayudamos de empresas con alcance a públicos a los que no llegan las asociaciones. Y ahí estaba también Coca-Cola”, cuenta Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España.

El poder refrescante de una flor
Imagen de la campaña ‘Plante una flor’ publicada en la revista ‘Blanco y Negro’ de ABC el 13/03/1971 / cedido de sus archivos.

Fueron campañas como “Plante una flor”, en 1971, o el concurso fotográfico “Capte la chispa de la naturaleza”, un año más tarde. Así se empezó a reforzar el mensaje medioambiental de Coca-Cola en España. “El cuidado de las flores y la naturaleza es índice del nivel cultural de un pueblo”, rezaba, por ejemplo, el anuncio de “Plante una flor”.

Ya en 1978 llegó la primera acción formal junto a WWF. Con “El árbol, fuente de vida”, la ONG y Coca-Cola en España buscaban consolidar el sentimiento de protección de los árboles y los paisajes naturales entre los españoles. “Eran las primeras campañas básicas de sensibilización. La sociedad española nunca había recibido ese tipo de mensaje”, añade Juan Carlos del Olmo.

… Al compromiso de la compañía

Tras dos décadas de crecimiento del sentimiento ecologista, los 90 fueron años de acción directa por parte de Coca-Cola en España. También hubo campañas icónicas, como la de “El Buen Retiro” para incentivar la limpieza de este parque madrileño, pero la última década del siglo XX fue, sobre todo, la del despegue del reciclaje.

Por un Retiro limpio
Anuncio publicado en el Revista Blanco y Negro de ABC el 27/05/1990 / cedido de sus archivos.

Como cuenta Javier Olave en el libro La chispa de toda la vida, Coca-Cola en España empezó entonces a apostar por el reciclaje de los envases PET. Tras la aprobación de la Ley de Envases y Residuos de Envases en 1997, fue clave a la hora de impulsar los hábitos de reciclaje entre los españoles. En aquel entonces, se reciclaba en España menos del 5% de envases domésticos. Hoy, el porcentaje supera el 75%.

En 1995, Coca-Cola en España sufragó la creación de la cátedra de Medio Ambiente en la Universidad de Alcalá. El proyecto mantendría el apoyo hasta 1999, cuando pasó a ser financiada enteramente por fondos públicos. Esta cátedra plantó la semilla para la creación de la licenciatura de Ciencias Ambientales años más tarde.

Por último, los 90 fueron también los años en los que el mundo se percató del gran desafío medioambiental de nuestro tiempo: el cambio climático. Una de las primeras acciones globales fue la adopción del protocolo de Kioto en diciembre de 1997, aunque no entraría en vigor hasta 2005. Coca-Cola en España se adhirió al protocolo de forma inmediata.

La apuesta por el reciclaje y los primeros compromisos contra el cambio climático marcaron los años 90.
La apuesta por el reciclaje y los primeros compromisos contra el cambio climático marcaron los años 90. Foto: iStock

Un siglo XXI plagado de retos

La ciencia lo venía diciendo, pero hasta las últimas décadas del segundo milenio, el mundo no se dio cuenta de los retos medioambientales que tenía por delante. El siglo XXI, de momento, ha servido para constatar la realidad y empezar dar pasos para cambiarla.

Los retos medioambientales son: la pérdida de biodiversidad, algo que afecta directamente a la calidad de los ecosistemas de los que dependemos; el cambio climático, del que somos responsables; y los plásticos, una evidencia del modelo de consumo”, explica Juan Carlos del Olmo. “España, en concreto, debe, además, lograr una buena gestión del agua, recuperar ecosistemas y cambiar de modelo energético”.

Para Coca-Cola en España, el tercer milenio empezó con una nueva campaña, esta vez en defensa del lince ibérico junto a WWF y el Ministerio de Medioambiente. Pero continuó con acciones concretas en busca de la mejora de la situación medioambiental de España.

La construcción de la planta embotelladora en Can Fenosa, en Barcelona, en 2004, sirvió de oportunidad para construir un corredor biológico entre el parque de la Serralada de la Marina, en la sierra Litoral, y el río Besós. Es el único que conecta ambos ecosistemas en los 18 kilómetros de recorrido fluvial. Se plantaron unos 11.300 árboles y arbustos y se creó una laguna a la que la planta embotelladora aporta más de 80.000 litros de agua depurada al día.

La laguna de Can Fenosa, en el entorno del río Besós, en Barcelona.
La laguna de Can Fenosa, en el entorno del río Besós, en Barcelona. Foto: Acció Natura

“La construcción de la planta entre Martorelles y Montornès del Vallés en 2004 fue una oportunidad única para construir este conector y reforzar nuestro compromiso con la protección del medio ambiente”, explica Marta Font, Gerente de Medio Ambiente de Coca-Cola European Partners.

Poco después, en 2011, Coca-Cola y la Fundación Ecomar pusieron en marcha su plan de recogida de residuos en las costas españolas. Este proyecto y el de Can Fenosa fueron pioneros en su día y sentaron las bases de dos de las grandes acciones medioambientales de Coca-Cola en España en la última década.

Un futuro sostenible

El agua es el ingrediente principal de Coca-Cola y toda su familia de bebidas. Es, también, uno de los grandes ejes alrededor del que gira la estrategia medioambiental de la compañía. En 2010, se propuso devolver a la naturaleza el 100% del agua que consumía. La que se gasta en el proceso de fabricación de las bebidas, se depura y se devuelve a la red. Además, cada vez se consume menos agua en el proceso y el compromiso es reducir el gasto de agua en un 20% en 2020 (respecto al consumo de 2010).

La que va en la bebida, se devuelve mediante diferentes acciones en la naturaleza. Así, tras el proyecto de Can Fenosa, llegó, en 2009, la recuperación de la cuenca del Guadiana junto a WWF. El proyecto creció y tres años más tarde se convirtió en Misión Posible. Desde entonces hasta 2017, se devolvieron 3.000 millones de litros de agua al acuífero que mantiene el humedal de las Tablas de Daimiel, símbolo de la reserva de la biosfera La Mancha Húmeda. El proyecto, además, contó con un fuerte componente tecnológico y contribuyó a la formación de miles de agricultores.

Otras acciones similares siguieron sus pasos, como la recuperación de los acuíferos de La Vall d'Uixó, en Castellón, o la Albufera de Valencia mediante el proyecto del Tancat de la Pipa. En total, hasta ocho proyectos. En 2017 Coca-Cola Iberia devolvió a la naturaleza 2.439 millones de litros de agua, el 75,7% del agua contenida en las bebidas comercializadas en España y Portugal. A nivel global, ya en 2015 se consiguió devolver a la naturaleza más del 100% del agua utilizada empleada.

El sistema de filtros verdes en el Tancat de la Pipa, en el Parque Natural de la Albufera de Valencia.
Imagen aérea del sistema de filtros verdes en el Tancat de la Pipa, en pleno corazón del Parque Natural de la Albufera de Valencia.

Un futuro comprometido

El agua ha sido, es y será clave en la política medioambiental de Coca-Cola en España y uno de los pilares de su estrategia de sostenibilidad, Avanzamos. Los otros pasan por actuar sobre los envases y la gestión de residuos, minimizar las emisiones y apostar por la agricultura sostenible.

Hoy, el 100% de los envases de Coca-Cola en España son reciclables o reutilizables. El objetivo es, además, que, al menos, el 50% del material empleado para los envases PET provenga de plástico reciclado. Por otra parte, se trabaja con diversas organizaciones para la recogida y el reciclaje del 100% de los envases, con especial atención a los mares y océanos.

Es así como, a partir de acciones puntuales, este año se ha puesto en marcha Mares Circulares. Limpiar, reciclar y concienciar. Un proyecto con impacto en los fondos y las reservas marinas y decenas de playas en España y Portugal para el que Coca-Cola ha contado con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la Fundación Ecomar y las asociaciones Chelonia y Vertidos Cero, así como la colaboración civil y ciudadana.

“Cada vez se habla más de la contaminación de los océanos y está bien que así sea. Coca-Cola en España tiene mucha visibilidad y gran capacidad de convocatoria. Si usan toda esa capacidad para poner de manifiesto esta problemática se llega más lejos de lo que podría llegar un país o una comunidad autónoma”, subraya Manuel Merchán, presidente de Chelonia.

Imagen de una de las campañas de recogida de residuos en las playas
Imagen de una de las campañas de recogida de residuos en las playas. Foto: Fundación Ecomar

En cuanto al cambio climático, Coca-Cola en España se ha marcado una serie de objetivos energéticos, muchos de los cuales ya ha alcanzado. El 100% de sus fábricas utilizan electricidad de fuentes renovables. Según el último informe de sostenibilidad de la división ibérica de Coca-Cola European Partners, las emisiones de CO2 se han reducido desde 2010 en más de 30%. El objetivo final es rebajar en un 50% las emisiones de gases de efecto invernadero en sus operaciones y en un 35% las de toda su cadena de valor.

Y es que la influencia de Coca-Cola en toda su cadena de suministro y comercialización es importante. Por ello, se ha propuesto que el 100% de sus principales ingredientes agrícolas y materias primas provengan de recursos sostenibles en 2020. Y se han llevado a cabo varias campañas para mejorar la sostenibilidad en la hostelería.

65 años en España y medio siglo de claro compromiso medioambiental. Por delante no espera una tarea fácil, los frentes abiertos son muchos. Pero la unión entre empresas, organizaciones, instituciones y ciudadanos es cada vez más fuerte. “Los ciudadanos demandan de las compañías su intervención en su vida de una manera positiva”, concluye Juan José Litrán, Director de Relaciones Corporativas de Coca-Cola en España. “Cumplir con eso es muy satisfactorio”.