AdeS, la marca con la que Coca-Cola entra por primera vez en España en la categoría de bebidas vegetales, puede resultar nueva para la mayoría de los consumidores, pero lo cierto es que atesora una historia de casi 30 años en América Latina. Un pasado que tiene su origen en el espíritu emprendedor, innovador y audaz de sus creadores.

Todo comenzó en Argentina en los años 80 en el seno de una empresa familiar, la regentada por Juan Martín Allende en la provincia norteña de Tucumán. Este abogado y productor de soja quería diversificar los ingresos provenientes de sus cultivos, y acabó dando con una alternativa original para agregarles valor.

En su búsqueda, Allende se alió con Alejandro Gutiérrez-Herrera, un especialista con amplia experiencia en la industria láctea, y ambos lograron desarrollar una bebida de soja que contenía todas las propiedades proteicas de esta leguminosa, frente a los productos en polvo derivados del grano que se comercializaban entonces. No fue fácil. Hasta alcanzar un resultado satisfactorio, estos dos emprendedores realizaron una larga y concienzuda investigación, y Allende llegó a visitar plantas de productos derivados de la soja en Estados Unidos, Singapur, Japón, Hong Kong, Taiwán y Europa central.

Con una inversión de 10 millones de dólares (algo más de 8 millones de euros), el 23 de septiembre de 1988 se inauguraba la fábrica de AdeS -cuyo nombre es un acrónimo de Alimento de Semillas- en la localidad de La Cocha, en Tucumán, con la presencia del entonces vicepresidente de Argentina, Víctor Martínez. Entonces, la capacidad de producción era de unos 5.000 litros de bebida de soja por hora.

Lanzada en un principio con dos únicos sabores, natural y chocolate, Allende y Gutiérrez-Herrera consiguieron innovar en su propia línea de producto, al combinar posteriormente la bebida de soja con zumos de frutas, aportándole un sabor más atractivo. Así, al poco tiempo, lanzaban las variedades con zumo de naranja y manzana.

La historia de AdeS, la bebida vegetal de Coca-Cola
Vista aérea de La Cocha. Foto: Jlazarte  

La buena acogida entre los consumidores hizo que AdeS entrara rápidamente en la órbita de las grandes empresas. La primera en ver el potencial que tenía la bebida fue Refinerías del Maíz, que en 1992 se hizo con el control de AdeS. Poco después, Refinerías pasó a manos de la compañía norteamericana Bestfoods, que a su vez en 2000 terminó siendo absorbida por la anglo-holandesa Unilever. Con el nuevo dueño, AdeS mudó su producción de la planta de La Cocha al complejo industrial de Unilever en Pilar, en la provincia de Buenos Aires, e inició su proceso de internacionalización. En 2017 fue adquirida por The Coca-Cola Company.

Esta gama de bebidas que fusiona lo bueno de las semillas -solas o con frutas- con un gran sabor, 100% de origen vegetal y fuente de vitaminas y minerales, es en la actualidad la marca de bebidas vegetales líder en Latinoamérica. Está presente en Brasil, México, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile y Colombia.

España es el primer mercado europeo en lanzar el producto, eso sí, adaptado al consumidor español. Proseguirá su expansión en Reino Unido, Bélgica, Alemania e Italia.

Hoy, casi 30 años después de su nacimiento, AdeS es una marca con peso internacional incorporada al creciente porfolio de Coca-Cola para ofrecer a los consumidores españoles propuestas más acordes a sus gustos y necesidades.