Hace poco más de tres años, en un caluroso día de agosto, Christy Porta hacía cola para almorzar en un restaurante neoyorquino atestado de gente. Acababa de mudarse desde Baton Rouge, en Luisiana, y era nueva en la ciudad. Observándola, Matt Farley, el joven que estaba detrás de ella, comprobó que necesitaba ayuda.

"Sobresalía entre los demás. Llevaba un vestido amarillo y estaba resplandeciente", recuerda Farley en una entrevista telefónica. "Quería entablar conversación con ella, pero no tengo labia, así que me abstuve", cuenta.

Tras ayudar a Porta a pedir su comida y encargar la suya también, Farley comprobó que no quedaban mesas vacías en el restaurante. Inspeccionó la sala en busca de algún hueco y encontró el único existente justo enfrente de Porta.

"Comparte una Coca-Cola sabor light con Matt"

Preguntó si podía sentarse, ella asintió y comenzaron a hablar. En un momento en el que la conversación se detuvo, Porta miró su botella de Coca-Cola sabor light y, sorprendida, la giró para mostrársela a Farley. El envase era parte de la campaña Comparte una Coca-Cola con… y en la etiqueta se podía leer: "Comparte una Coca-Cola sabor light con Matt”.

‘Comparte una Coca-Cola sabor light con Matt’
La botella de Coca-Cola sabor light con la que Christy Porta conoció a Matt Farley. 

"Si no había suficientes señales ya como para que siguiéramos viéndonos, eso fue la guinda", señala Farley. Días después, Porta y Farley volvían a quedar en la que fue su primera cita oficial. "Lo cierto es que nuestra primera charla fue realmente fácil", recuerda Porta, de 27 años. "Compartíamos intereses y todo fluyó".

Después de muchas más conversaciones, meses de encuentros y un viaje a Luisina para conocer a la familia de Porta, Farley tuvo claro que había encontrado a la persona con la que compartir su vida.

"Había algo diferente en ella", dice Farley, de 28 años. "Yo soy bastante pragmático. Al hablar de nuestros valores y creencias, vi que eran similares, si bien en una cualidad ella no se parecía a mí". ¿Cuál? "En su capacidad de compasión, de empatía con causas que nada tienen que ver con ella".

Con las cosas muy claras, Farley comenzó a urdir su plan para pedir a Porta que se casara con él: lo haría durante un fin de semana en Disney World, uno de los destinos favoritos de Porta, con motivo de su cumpleaños. Una vez allí, en una noche de otoño en la que los dos cenaban en la terraza de un hotel, y entre fuegos artificiales, Farley hincó una de sus rodillas en el suelo y le pidió matrimonio.

La pareja se casará el próximo 17 de febrero.

Pero, ¿qué pasó con la botella de Coca-Cola sabor light símbolo de su unión? Porta todavía la tiene. "La verdad es que no terminé de bebérmela, y cuando Farley me preguntó si volvíamos a vernos, me pareció una buena idea conservarla", relata la joven. "Esta es nuestra historia, cómo nos conocimos a través de una Coca-Cola. Por muy disparatada que pueda sonar, es única para nosotros".

La historia de amor de Christy y Matt estaba escrita en una botella de Coca-Cola
Christy Porta muestra su anillo de compromiso. 

Este artículo es una adaptación del publicado en Coca-Cola Journey Global