Hace casi un año que Gabriela Waisberg y Elsa Varona ganaron las primeras becas Nos morimos por vivir de Aquarius, destinadas a mayores de 60 años llenos de energía y con un proyecto de emprendimiento social en mente.

Estas dos amigas cautivaron al jurado con Amor de abuela, amor de abuelo, su iniciativa para crear talleres que den herramientas a los abuelos para mejorar y disfrutar más de la relación con sus nietos.    

Hoy, han conseguido materializar su idea con los 5.000 euros de capital semilla que recibieron. “No me sorprende haber llegado hasta aquí”, reconoce Elsa. “Estamos enamoradas del proyecto y, al igual que hicimos ante el jurado de la beca, seguimos defendiéndolo”.

Legados que conmueven

Becas Aquarius 'Nos morimos por vivir'
Gabriela Waisberg y Elsa Varona, junto a la joven emprendedora María Covadonga Fernández, creadora de Uniqshoes.

La experiencia con los talleres que imparten está siendo muy enriquecedora. “Das y recibes, recibes y das”, apunta Elsa, jubilada y quien recientemente ha sido abuela. En primer lugar, los participantes definen qué es ser abuelo, cómo es su vivencia al respecto. Con este marco teórico, según cuenta Gabriela, “hablamos de los beneficios de esta relación para nietos y abuelos, qué les enseña y empezamos a recordar a sus propios abuelos”.

Posteriormente, se trabaja el “proyecto personal. Además de ser abuelo y abuela, qué quiero ser, cómo quiero estar, qué deseo experimentar, y se les proponen actividades y juegos para mejorar y reforzar el vínculo con los nietos”.

En este punto, Gabriela destaca las dificultades que encuentran hoy los abuelos en su interrelación con los nietos. “Durante la primera infancia los abuelos se sienten fascinados; la segunda ya les cuesta más; y a partir de los 10 años no saben cómo conectar porque el niño ya es autónomo y entra en casa con el móvil o la tableta y no habla”.

Para finalizar, los participantes escriben una carta a sus nietos con todo aquello que desean transmitirles. “La parte del legado les gusta mucho por lo que tiene de evocador, pues recuerdan a sus propios abuelos y se retrotraen a su infancia”, prosigue Gabriela. “Al mirar en una dirección, tienen que mirar también en otra, y eso les mueve enormemente y emociona”, afirma Elsa, para quien estos talleres rompen “el individualismo actual, esa burbuja en la que andamos metidos, con tan poco tiempo para intercambiar”.

¿Y los nietos? “Que sepan que sus abuelos se han sumado a esta actividad es muy positivo”, señala Elsa. “Es comunicar al niño que no todos sabemos de todo y que los abuelos también debemos reciclarnos y aprender”.

Esfuerzo, entrega y constancia

Hasta el momento han impartido tres talleres -de cuatro sesiones cada uno- en los municipios madrileños de Fuenlabrada y Alcorcón, así como en el toledano de Ugena, a los que seguirán en mayo uno en Valdemoro y otro en Alcalá de Henares (Comunidad de Madrid). “Solemos tener en torno a 12 personas por taller de entre 60 y 75 años, y el 95% son mujeres -¡siempre tan curiosas e inquietas!-”, detalla Gabriela.

Poner a andar un proyecto que “hace bien” no les está resultando fácil. “Es complicado crearte un hueco en la programación cultural para mayores de los diferentes municipios porque la oferta es amplísima, más teniendo en cuenta que no somos una empresa, sino dos particulares”, admite Gabriela. Pese a ello, siguen con las mismas ganas que al principio, según Elsa, orgullosa de “poder plantear cambios en una pequeña parcela del mundo”.

De momento, están en conversaciones para impartir un sexto taller, adelanta Gabriela. “Seguiremos apostando por Amor de abuela, amor de abuelo -creemos profundamente en el proyecto-, con esfuerzo, entrega y constancia, y teniendo en cuenta, como hasta ahora, nuestros propios ritmos vitales”.

Si tú también quieres conseguir una de las becas Aquarius, solo tienes que rellenar este formulario y cumplir las bases legales.