Cada empresa es lo que es gracias a las personas que trabajan en ella. Coca-Cola Journey, la web corporativa de Coca-Cola con ediciones en decenas de países, apuesta por publicar las historias de aquellos empleados que con sus ideas, acciones, pasión y dedicación engrandecen la compañía. La que sigue es una de ellas, publicada el pasado 31 de mayo en Coca-Cola Journey Global, firmada por el director de Comunicaciones de Patrimonio de Coca-Cola, Ted Ryan, y que empieza así:

La semana pasada mi página de Facebook se colapsó.

La noticia sobre un hombre de 97 años que ha trabajado para uno de los embotelladores de Coca-Cola durante casi 80 años, difundida por 5NewsOnline, un portal de noticias de Fort Smith (Arkansas, Estados Unidos), se hizo viral y fue recogida por medios de comunicación de todo el mundo. Muchos de mis amigos compartieron el enlace a la historia y me etiquetaron.

Fred Kirkpatrick o el Señor K., como él prefiere ser llamado, es en la actualidad el cuidador del museo y archivero de la Coca-Cola Bottling Company de Fort Smith. Nada más leer la historia, tuve claro que quería conocer al Señor K., así que la técnico de cámara Hannah Nemer y yo nos pusimos rápidamente manos a la obra para cerrar un encuentro con él.

Mientras volábamos a Arkansas desde la sede central de The Coca-Cola Company en Atlanta para finalmente charlar con esta leyenda viva de Coca-Cola, fui haciendo cálculos en mi cabeza. Fred Kirkpatrick empezó a trabajar en el embotellador de Fort Smith en 1938 y el archivo de la compañía nació un año después.., ¡así que él andaba ya por ahí antes de que Coca-Cola tuviera archivos!

El Señor K. comenzó en el embotellador de Coca-Cola en Fort Smith como administrativo y, tras pasar tres años y medio en el Ejército durante la Segunda Guerra Mundial, regresó a la planta para convertirse en gerente de la oficina. Posteriormente, ascendió a jefe de producción, supervisando todas las operaciones de embotellado y reparto en la fábrica. Cuando alcanzó la edad de jubilación, continuó viniendo a las instalaciones para crear un museo en el segundo piso.

La dedicación del Señor K. a este museo se palpa nada más entrar y él se vale de todos los elementos que atesora para contar una maravillosa historia cronológica tanto de Coca-Cola como de la Coca-Cola Bottling Company.

La compañía inició las operaciones de embotellado en Fort Smith en 1903 y, desde entonces, la propiedad del embotellador no ha cambiado de manos, que sigue en las de la familia Meeks. Roger Meeks representa a la quinta generación de la estirpe que dirige el negocio y el Señor K. me contó que recientemente se hizo una fotografía con Steven, hijo de Roger, para poder decir que había trabajado con las seis generaciones de la familia. En palabras de Roger, los Meeks se sienten muy orgullosos de haber contado con la experiencia y el conocimiento del Señor K. a lo largo de todos estos años.

Durante nuestra conversación, el Señor K. explicó cómo el negocio ha ido cambiando en sus casi ocho décadas en Coca-ColaFue fascinante escucharle narrar de viva voz las prácticas comerciales del pasado, de las que yo solo había podido saber leyendo antes de la entrevista. Abordamos asuntos como la forma en que se distribuían los calendarios anuales de Coca-Cola -hoy artículos de colección- o cómo se elegían año tras año los materiales publicitarios.

El Señor K. cuenta con uno de los juegos completos de Broches de Servicio de Coca-Cola. Cada cinco años recibió uno de ellos con la silueta de una botella Contour de Coca-Cola como reconocimiento a sus años de servicio. El juego lo completa la pieza que le fue otorgada con motivo de su medio siglo en la compañía, el mayor número disponible. En el 60 aniversario, los Meeks lanzaron una edición limitada de una botella de Coca-Cola (se hicieron menos de 100) en homenaje al Señor K., un envase conmemorativo que llevaba estampada su firma.

Me emocioné cuando me dio un ejemplar para la colección de los Archivos de The Coca-Cola Company en Atlanta. Ya he empezado a trabajar en lo que podemos regalarle para celebrar sus 80 años en Coca-Cola, que cumplirá en enero de 2018.

Este artículo es una adaptación del publicado en Coca-Cola Journey Global.