Hay casualidades que son realmente causalidades. Este viernes 22 de marzo el Teatro de La Latina de Madrid acoge una de las pruebas escritas de la 59ª edición del Concurso Coca-Cola Jóvenes Talentos de Relato Corto, cuya fase provincial se celebra casi simultáneamente en toda España. Junto a los cientos de estudiantes de 2º de ESO de Madrid y Guadalajara que abarrotarán el patio de butacas estará alguien que entiende, como pocos, la emoción y los nervios que se viven durante la prueba. Se trata de la periodista Encarna Samitier, directora del diario 20 Minutos.

Hace 46 años, cuando tenía 13, ella también participó en el certamen, entonces llamado Concurso Nacional de Redacción. Fue un 25 de marzo, y no en Madrid, sino en una ciudad de Huesca: Barbastro.

“Recuerdo aquel día como si fuera hoy”, afirma. “Nos reunieron en El estudio, como nos referíamos al aula grande del colegio. Yo era una ávida lectora, quería escribir y era una oportunidad para hacer algo que realmente me motivaba. Sentada, en mi pupitre, estaba tan nerviosa como en un examen. Entonces desvelaron el tema de la redacción: ‘Mi ciudad”.

Amante de la historia, Encarna contó lo mucho que sabía del rico patrimonio cultural de Barbastro y, apasionada de la literatura, añadió al relato “el punto novelesco”. Sin embargo, no salió de la prueba del todo satisfecha. “Pensé: ‘Lo he hecho muy serio”.

El premio para los ganadores finales del concurso era un viaje, al igual que en la actualidad. “En 1973 viajar era un lujo, así que todo lo que significaba abrir ventanas, nuevos mundos nos atraía enormemente”, cuenta. “Además, venía de Coca-Cola, sinónimo de modernidad, alegría, disfrute.., de la España en color que empezaba a iluminar nuestro paisaje”.

La importancia de creer en uno mismo

Charla con Encarna Samitier
Encarna Samitier relata con emoción su paso por el concurso. Foto: Marta Ortiz

Unas semanas después, Encarna recibió una carta, que todavía conserva. Había resultado premiada en la fase provincial del concurso. “No pasé a la ronda autonómica y no hubo viaje, pero para mí fue como si me hubiera tocado”, asegura. Por un motivo principal.

Por aquel entonces Encarna cursaba 4º de Bachiller y debía elegir itinerario académico -ciencias o letras- de cara a 5°. “Estaba claramente enfocada a lo segundo; mi sueño era ser periodista, pero era tímida y tenía muchas dudas y miedos”, reconoce. “El contexto no ayudaba: había muy pocas mujeres estudiando Periodismo -solo conocía a una chica mayor que yo- y los escasos referentes que existían eran prácticamente mitos, como la intrépida Oriana Fallaci”, recuerda.

El premio en esa etapa vital clave fue el empujón que necesitaba para ganar confianza en sí misma. “Me dio la seguridad que me hacía falta en ese momento. Me ayudó a hacer ver a los demás que mi vocación no era un capricho, ni una locura, ni un esnobismo -como algunos me habían dicho-, y que yo también podía labrarme un futuro en la profesión”. A partir de entonces, y para su regocijo, no pararía de oír frases como “Que lo escriba Encarna, que lo hace muy bien” o “Pídeselo a ella, que ha ganado el concurso”.

Primera mujer al frente de un diario impreso de tirada nacional

Charla con Encarna Samitier
La periodista ha desarrollado prácticamente toda su carrera profesional en 'El Heraldo de Aragón'. En 2017 llegó a '20 Minutos'. Foto: Marta Ortiz


También fue un premio viajar a Zaragoza para asistir a la gala de entrega de galardones en el ya desaparecido Gran Teatro Fleta. Pero no solo eso. También recibir un transistor, como obsequio, de manos del mismísimo Félix Rodríguez de la Fuente, que poco después empezaría a crear conciencia ecológica entre los españoles con su mítica serie El hombre y la tierra.

El Heraldo de Aragón se hizo eco de la noticia y en él empezaría a trabajar Encarna tras estudiar Periodismo en Navarra. Más de 35 años estuvo allí, ocupando diversos cargos, hasta que en 2017 se instaló en Madrid para dirigir 20 Minutos, convirtiéndose en la primera mujer en comandar un periódico impreso de tirada nacional en España. Meses después, a esa exigua lista se sumaría Soledad Gallego-Díaz al ponerse al frente de EL PAÍS.

“Como directora, además de desarrollar tareas puramente periodísticas, entras en contacto con grandes empresas por sus iniciativas sociales y culturales que trascienden lo puramente comercial, como es el caso de Coca-Cola”, explica. “En una ocasión, conté a responsables de la compañía, con la misma emoción que siempre me embarga al hablar del concurso, que yo también había pasado por él”, prosigue. “Y me propusieron formar parte del jurado provincial de Madrid, a lo que, obviamente, solo puede decir que”.

Encarna será una de las encargadas, junto a otros periodistas, escritores y docentes, de leer los textos de los jóvenes que llenarán este viernes el Teatro de La Latina y con los que crearán infinidad de mundos con palabras, como ella hiciera hace casi 50 años con su redacción sobre Barbastro. A estos relatos se enfrentará “con mucha ternura y cariño”, pero también “con enorme responsabilidad”, confiesa.

Agradecida, ser parte del jurado supone para Encarna la oportunidad de “devolver” todo lo que el premio le ha dado. Por eso anima a los jóvenes a participar -”te enfrentas al reto solo, pero lo vives y disfrutas en compañía, como la vida misma”- y a luchar por sus sueños, “que no tienen por qué ser complicados”. Ella nunca ha dejado de hacerlo. Ni de leer ni escribir. Al haber creído en ella y perseguir su pasión, el mundo del periodismo es hoy, sin duda, un lugar mejor.