31 de marzo de 1953. Sale a la calle la primera botella de Coca-Cola producida en España. Lo hace desde la fábrica de Cobega, en Barcelona, y se distribuye en un país muy distinto al de hoy en día. Faltaban más de 20 años para la llegada de la democracia y casi 40 para la celebración de los Juegos Olímpicos. Era un país sin apenas televisores y con pocos coches, que ni siquiera soñaba lo que era Internet. Pero ya era una sociedad que vibraba con el deporte y que tenía en los bares su punto de encuentro. Así era la España de 1953.

Una radiografía en cifras

En 1953 había algo más de 28 millones y medio de españoles. El número no había dejado de aumentar durante la última década, aunque solo Madrid y Barcelona superaban el millón de habitantes. La mayor parte de esos 28 millones de personas vivía todavía de la agricultura. Tanto en las ciudades como en los pueblos, aún era habitual encontrarse caballos y otros vehículos de tracción animal en las calles. Los tranvías eran el medio de transporte urbano más popular y había tres veces más bicicletas que coches.

¿Cómo era la España a la que llegó Coca-Cola en 1953?
El tranvía fue un transporte urbano muy popular en Madrid hasta los años 60. / iStock

España empezaba también a abrirse al turismo. Sin embargo, los números no se parecían a los actuales. En 1953 hubo poco más de un millón de turistas extranjeros. Las comunicaciones también eran muy distintas en aquel entonces. El año se despidió superando, por primera vez, el millón de líneas activas de teléfono fijo. Faltaban 20 años para que se produjese la primera llamada desde un móvil. La televisión acababa de hacer su aparición. Había menos de 3.000 receptores en el país y, aunque la semilla de Televisión Española ya se había plantado, la primera emisión regular tardaría todavía tres años.

¿Qué hacían los españoles?

Está claro que la televisión y las redes sociales no ocupaban un lugar preferente en el ocio de los españoles. Pero se escuchaba la radio. La mitad de los españoles decía hacerlo a diario. Se estima que existían algo menos de un millón y medio de receptores, unos 50 por cada 1.000 habitantes. Y había 90 emisoras que emitían de forma regular. La programación más popular: las noticias y las radionovelas.

La voz era la protagonista. Ni la pequeña pantalla era una amenaza seria. Todo lo audiovisual pasaba única y exclusivamente por el cine. Aquel año se estrenaron 205 películas de 10 nacionalidades diferentes, 27 de ellas españolas y 106 de Estados Unidos. Solo una de cada tres pelis era en color. Triunfaban Gary Cooper y Robert Taylor, aunque fue un director mexicano quien más aguantó en cartelera aquel año (lo hizo durante siete meses).

1953 fue también el año en que se estrenó un clásico, Peter Pan. Aunque lo hizo en Estados Unidos y tardaría casi dos años en llegar a los cines españoles. Y en septiembre, el comercio local de una ciudad del País Vasco impulsaba la creación de una semana de cine internacional. Nacía así el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

¿Cómo era la España a la que llegó Coca-Cola en 1953?
Uno de los primeros anuncios de Coca-Cola en España. Anuncio publicado en el periódico ABC el 07/12/1954 / cedido de sus archivos

Música, bares y deporte

Había menos opciones que hoy, pero los gustos, en líneas generales, tampoco se alejaban tanto de los del siglo XXI. A los españoles de 1953 les gustaba escuchar y bailar música. Tenían preferencia por la canción folclórica y las coplas, pero también se sentían atraídos por ritmos más modernos y el incipiente género pop. La música clásica seguía llenando auditorios y triunfaba la orquesta de Radio Nacional bajo la batuta de Ataúlfo Argenta.

Otra parte esencial del ocio eran los bares, ya con sus futbolines, sus billares y sus pinballs. A partir de 1953, los vendedores y repartidores de Coca-Cola, pulcramente vestidos de verde inglés, serían unos de los visitantes más habituales. Todavía faltaba una década para que se abriese el primer teleclub, pero hacía años ya que los bares se habían convertido en epicentro de la vida social española.

En ellos se hablaba, claro, de deporte. 1953 fue año de doblete para el Barça. Campeón de liga -por segundo año consecutivo en un campeonato con 16 equipos que todavía siguen activos- y de copa. Lo que no hubo ese año fue Vuelta a España. La organizaban algunos periódicos de forma privada y por motivos económicos no volvió a disputarse hasta 1955.

Además, había otros entretenimientos simples en los que los españoles ocupaban su tiempo. A uno de cada cuatro le gustaba salir de paseo y una de cada cinco personas visitaba, de forma muy habitual, a familiares y amigos.

Si aquellos españoles viajasen al futuro, 65 años después, probablemente se sentirían abrumados. Calles llenas de coches. Gente que camina pegada a pantallas en las que leen periódicos, escuchan música y ven cine. Cielos surcados de aviones y playas y ciudades a rebosar de turistas. Pero, poco a poco, irían dándose cuenta de que muchas cosas no han cambiado. Seguimos hablando de deporte y bailando. Seguimos visitando a nuestros amigos. Y seguimos yendo a los bares, a donde sigue llegando Coca-Cola.