La sobreexplotación de los recursos naturales por parte del hombre es una de las principales hipótesis que tratan de explicar la deforestación total y abrupta que sufrió hace mil años la Isla de Pascua, en medio del océano Pacífico, y que causó el colapso de la civilización ancestral de los rapanui.

Fuera su desaparición o no realmente consecuencia del ecocidio, lo cierto es que los bosques son fundamentales para la vida en la Tierra. Nos regalan oxígeno limpio, sostienen la biodiversidad, regulan el clima.., sin contar lo beneficiosos que pueden ser para nuestra salud física y mental. Los baños de bosque, una práctica terapéutica que se instauró de forma oficial en Japón en 1982, son cada vez más populares fuera de sus fronteras.

Una certificación de manejo responsable de los bosques

Coca-Cola en España y el sello FSC: historia de una colaboración para asegurar el futuro de los bosques
El director ejecutivo de FSC España, Gonzalo Anguita. Foto: Marta Ortiz

Con el objetivo de conservar estos garantes de la vida en nuestro planeta y protegerlos de prácticas insostenibles como la tala ilegal, en 1993 nacía el Forest Stewardship Council (FSC). “Somos una organización global sin ánimo de lucro que aglutina a sectores con intereses muy diversos -propietarios forestales, industria, comunidades locales, organizaciones ecologistas, sindicatos o grupos indígenas-”, explica el director ejecutivo de FSC España, Gonzalo Anguita.

Su sistema de certificación -el sello FSC- garantiza que los productos en el mercado que lo llevan (madera, papel, corcho, resina…) provienen de bosques gestionados de forma responsable. “Para ello, las explotaciones forestales deben cumplir unos estándares ambientales y sociales muy exigentes, previamente consensuados por todas esas partes”, prosigue Gonzalo. “Existen otros sellos que pretenden asegurar el origen sostenible de la madera, pero no son apoyados por las principales organizaciones ecologistas y sociales al ser mucho menos estrictos”.

Coca-Cola en España, pionera en el uso del sello FSC

Coca-Cola en España y el sello FSC: historia de una colaboración para asegurar el futuro de los bosques
Aquabona se convirtió en enero de 2011 en la primera marca de Coca-Cola en España en usar el sello FSC. Foto: Marta Ortiz

En España, FSC desembarcó en 1998 de la mano de WWF, aunque hasta 2006 no serían aprobados los primeros estándares de cumplimiento para nuestro país. Coca-Cola en España no tardó en convertirse en una de las primeras grandes empresas en lucir el sello. Lo hizo en 2011, miembro como es desde 2008 de la Red Ibérica de Comercio Forestal de WWF, una alianza de empresas que dan prioridad en sus compras a aquellos productos de madera y papel que ayudan a proteger los bosques, certificados por sistemas como el FSC.

En enero de 2011, las etiquetas de papel de la marca Aquabona empezaron a exhibir el sello. Y solo unos meses después, en mayo de ese mismo año, se extendía a los envases de vidrio de Coca-Cola. Con su adhesión, Coca-Cola en España se convertía también en el primer país de The Coca-Cola Company en lanzar productos con etiquetas FSC.

 Coca-Cola en España y el sello FSC: historia de una colaboración para asegurar el futuro de los bosques
A Aquabona le siguieron las botellas de vidrio de Coca-Cola. Hoy, la certificación FSC figura en el etiquetado de papel de todas las marcas de Coca-Cola en España. Foto: Marta Ortiz

"Por un lado, esta certificación permite a los gestores y propietarios forestales responsables diferenciar sus productos de los procedentes de talas ilegales o insostenibles”, apunta Gonzalo. “A las empresas, les garantiza que en todos los pasos de la cadena de custodia -recolección de las materias primas, transporte, fabricación, distribución de los productos…- se han aplicado estrictos criterios de sostenibilidad, que van más allá incluso de las legislaciones de cada país”, continúa. “Al consumidor, el sello le permite elegir de forma responsable un artículo que sabe a ciencia cierta que contribuye a la preservación de los bosques”.

Hoy, la certificación figura en el etiquetado de papel de todas las marcas de Coca-Cola en España. Y no solo eso, lo hace también en el papel, el cartón y la madera de los embalajes, los envases y el material promocional.

Coca-Cola en España y el sello FSC: historia de una colaboración para asegurar el futuro de los bosques
El mobiliario, la carpintería y el papel de las oficinas centrales de Coca-Cola en Madrid cuentan con el sello FSC. Foto: Marta Ortiz 

Un compromiso con el medio ambiente que el negocio en España también traslada a nivel interno: el mobiliario, la carpintería y el papel de las oficinas centrales de Coca-Cola en Madrid también cuentan con el logotipo. De hecho, este fue uno de los puntos necesarios para la obtención en 2010 de la certificación LEED (Líder en Eficiencia Energética y Diseño Sostenible), categoría oro, con el que el US Green Building Council distingue los edificios más sostenibles.

Una apuesta pionera que ha ido abriendo camino. “Lo que ha conseguido Coca-Cola en España usando madera y papel FSC es que otros lo hagan. Hoy hay muchas marcas que incluyen el sello, pero el mérito es de Coca-Cola en España por ser la precursora”, destaca Gonzalo.

“La apuesta por la sostenibilidad no es ya una elección, es una necesidad”

Coca-Cola en España y el sello FSC: historia de una colaboración para asegurar el futuro de los bosques
Gonzalo Anguita nos invita a pararnos a pensar de qué bosques proceden la madera y los productos derivados de ella que nos rodean -si de aquellos manejados de forma sostenible o de los que sufren prácticas ilegales-, y a actuar de forma responsable. Foto: Marta Ortiz

A su juicio, la alianza entre sector público, privado y sociedad civil es clave para promover un nuevo modelo económico en el que los recursos forestales cuenten. “En la actualidad, sin embargo, el liderazgo es de las empresas. Los gobiernos regulan, pero en ocasiones no de una manera muy consistente. En cuanto a los ciudadanos, ciertamente van despertando, pero lo realmente difícil es que esa toma de conciencia se traduzca en hábitos responsables”.

En este sentido, y aunque no vaya a ocurrirnos lo mismo que a los rapanui, la imparable deforestación de algunas de las zonas de mayor valor ecológico del planeta hace de la sostenibilidad “no ya una elección, sino una necesidad”, dice Gonzalo. “Y eso es aplicable tanto para ciudadanos, como para gobiernos y empresas”.

Al respecto, el responsable de FSC España anima a hacer un sencillo y esclarecedor ejercicio como es fijarnos en objetos de madera, papel, corcho o resina que seguro que tenemos a nuestro alrededor. “¿Alguna vez nos hemos parado a pensar de qué tipo de explotaciones forestales provienen? No todo vale. Apostemos por aquellos que proceden de bosques bien gestionados, avalados por sistemas de certificación forestal con las máximas garantías como el FSC”.