Sostenibilidad es una palabra que, a menudo, parece quedarnos demasiado grande. Hemos creado un mundo en el que extraemos, fabricamos, consumimos y tiramos. Pero en el camino de esta rueda aparecen cada vez más iniciativas para ponerle freno. Iniciativas que apuestan por reciclar, reponer y reutilizar. Potenciar la economía circular es posible y necesario; y en ningún lugar es tan visible como en nuestros mares y océanos.

Colillas, latas, botellas, bolsas y redes forman parte del paisaje habitual de las costas. La mayoría de la basura que llega al mar se acumula, sin embargo, donde no la vemos: en los fondos y en el medio de los océanos. Según la Fundación Ellen MacArthur, en 2050 habrá más plásticos que pescado en los océanos del planeta.

Para que este futuro nunca se haga realidad, Coca-Cola ha puesto en marcha en España el proyecto Mares Circulares para recoger residuos en nuestras costas, playas, reservas y fondos marinos, como parte de su estrategia de sostenibilidad, Avanzamos. El objetivo final, fijado para 2025, es recoger el equivalente al 100% de las latas y botellas comercializadas, apostar por la innovación en envases sostenibles y reciclables y fomentar la cultura de la reutilización y el reciclaje.

El proyecto de Coca-Cola en España más ambicioso hasta la fecha de limpieza de costas y fondos marinos no habría sido posible sin la ayuda del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a través de la Secretaría General de Pesca, la Fundación Ecomar y las asociaciones Chelonia y Vertidos Cero, así como la colaboración civil y ciudadana a través de más de 100 organismos públicos y privados entre ayuntamientos, ONGs, universidades y asociaciones.

Limpiar, reciclar, concienciar

“En España, alrededor del 70% de los residuos que acaban en el mar se genera en actividades en tierra. Son derivados, sobre todo, de la mala gestión. El otro 30% se produce de las actividades de tráfico marítimo. Son cifras aproximadas. No es algo fácil de cuantificar”. Estíbaliz López-Samaniego, directora de proyectos de Vertidos Cero, una de las asociaciones que colaboran en Mares Circulares, señala, en pocas palabras, la complejidad de la basura presente en mares y océanos.

El tratamiento de los residuos generados en tierra es clave para que no acaben en el mar.
El tratamiento de los residuos generados en tierra es clave para que no acaben en el mar. 
Foto: Andi Bruckner.

Hay muchos residuos que limpiar. Unos ocho millones de toneladas de basura acaban en el mar cada año. Pero también hay que impedir que lleguen ahí, por lo que la labor de reciclaje en tierra y de concienciación es esencial. Para ello, Mares Circulares se estructura en tres grandes áreas: intervención y voluntariado para la recogida de residuos, formación y sensibilización para el reciclaje, y fomento de la economía circular.

En números, los objetivos son ambiciosos. Al término de la campaña de este año, se calcula que se habrán recogido 250 toneladas de residuos, 25 de las cuales serán plásticos PET. Se habrán llevado a cabo acciones de limpieza en 80 playas y en todas las reservas marinas de España, y se habrá involucrado a grandes puertos para la recogida de residuos de fondos marinos. 

Mares Circulares ya está en marcha y esto es lo que se está haciendo.

Costas, reservas y fondos marinos más limpios

A pie de playa, trabajando codo con codo con voluntarios, concienciando a los pescadores, educando con charlas y talleres… Son varias las asociaciones que llevan años implicadas en acciones de intervención directa para alcanzar el equilibrio y la sostenibilidad en los mares. Coca-Cola en España se ha apoyado en tres de ellas, Chelonia, Ecomar y Vertidos Cero, para desarrollar la primera de las áreas de acción en España.

El 70% de los residuos acaban el fondo del mar
El 70% de los residuos acaban el fondo del mar.
Foto: iStock 

A lo largo de este año, de la mano de Chelonia, se colaborará en la conservación de las 11 Reservas Marinas de España y de una en Portugal, con la ayuda de buzos y marineros voluntarios. Entre ellas, la de Cala Ratjada, en Mallorca, con sus emblemáticas praderas de posidonia, Cabo de Gata o la Isla de São Miguel, en Azores.

Además, en colaboración con Vertidos Cero y 12 cofradías de pescadores españolas y portuguesas, se trabajará con parte de la flota de arrastre para recoger basuras por debajo de los 80 metros de profundidad. Durante seis meses, se analizarán los residuos recogidos (se esperan unas seis toneladas) y se estudiará su puesta en valor y reciclado.

De hecho, los residuos PET que se recojan serán trasladados a una zona de acopio y pasarán a un gestor especializado, donde se reciclarán y se reintegrarán en la cadena de valor de Coca-Cola en España, contribuyendo a la economía circular.

Con el apoyo de Ecomar, y también de Chelonia, Coca-Cola en España traslada otro de los focos de acción a las costas españolas. La que probablemente sea la acción más ambiciosa de Mares Circulares quiere limpiar 80 arenales de la Península, Baleares y Canarias. El proyecto tiene como objetivo recoger residuos y generar un impacto positivo en los entornos marinos. Además de la limpieza, se realizarán tareas de monitorización de las playas, para conocer su estado y reunir datos que permitan realizar futuros estudios.

Finalmente, la campaña de sensibilización de Coca-Cola se completará con la activación de programas de concienciación ambiental en 12 de las playas de mayor afluencia de visitantes de España y Portugal, con una media de 10.000 visitantes diarios en verano.

Sensibilizar y generar conocimiento

“Cada vez se habla más [de la contaminación de los océanos] y está bien que así sea. Coca-Cola en España tiene mucha visibilidad y gran capacidad de convocatoria. Si usan toda esa capacidad para poner de manifiesto esta problemática se llega más lejos de lo que podría llegar un país o una comunidad autónoma,” explica Manuel Merchán, presidente de Chelonia.

250 toneladas de basuras fuera del mar nos dejan un océano más limpio. Pero el verdadero impacto está en cambiar conciencias. Para ello, hay dos herramientas clave: la sensibilización y el conocimiento. Si no conocemos el alcance del problema que tenemos entre manos, difícilmente podremos solucionarlo. Y si no lo sentimos como propio, no reaccionaremos con la fuerza necesaria.

Las tres áreas de intervención de Mares Circulares buscan generar ciencia alrededor del problema de los residuos marinos. En todas ellas se recaban datos sobre los tipos de desechos, su origen, su estado y sus posibilidades de reciclaje. El objetivo es generar estudios científicos junto a universidades como la Autónoma de Barcelona o la Universitat de Valencia para mejorar la forma en que se afrontan y solucionan estos desafíos medioambientales en el futuro.

Uno de los objetivos de la Fundación Ecomar es educar a los niños para crear adultos responsables
Uno de los objetivos de la Fundación Ecomar es educar a los niños para crear adultos responsables.
Foto: Fundación Ecomar

“Por mucho que salgamos a limpiar, la concienciación es casi más importante que lo que recogemos. Lo importante es el mensaje que queda dentro”, añade Theresa Zabell, doble campeona olímpica y presidenta de la Fundación Ecomar. La sensibilización es otro aspecto transversal de Mares Circulares. Además, se desarrollarán charlas de concienciación en colegios y ciudades y se pondrán en marcha actividades de concienciación en 12 playas españolas y portuguesas muy concurridas.

Entre todos los proyectos y acciones para limpiar los mares se quiere enseñar a reciclar y a reutilizar y, sobre todo, a no tirar. La basura que no se genera es la única que nunca va a acabar en el mar. Es la única que, al 100%, nunca vamos a tener que limpiar.

Proyecto cofinanciado por The Coca-Cola Foundation