Ya no podemos construir nuestro futuro sobre el modelo del "coge, fabrica y tira". La economía circular, que transforma los residuos en recursos, ofrece una solución a los retos ambientales a los que nos enfrentamos. Un modelo de residuos cero que pasa indefectiblemente por usar envases con material reciclado.

No solo casi el 100% de las botellas PET de Coca-Cola en España son completamente reciclables, sino que en su composición tienen PET reciclado.

La empresa Nosoplas, situada en A Coruña, es la encargada de proporcionar este material a Coca-Cola en España para producir nuevas botellas. En la actualidad, los envases PET de Coca-Cola en España contienen un 25% de PET reciclado.   

Aumentar este porcentaje no es fácil. Por un lado, “es un reto conseguir plástico reciclado transparente y de calidad. No todos valen", cuenta Susana Pliego, Environment & Safety Manager en Coca-Cola Iberia. "Comprometidos como estamos con la calidad de los ingredientes y materiales, sometemos a nuestra empresa recicladora a uno de los procesos más exigentes del mercado”, precisa. "Auditamos, por ejemplo, tanto la tecnología como las resinas que utiliza para asegurarnos de que las botellas que comercializamos cumplen estos altos estándares".  

Por un mundo sin residuos
Pese al aumento de la concienciación ciudadana sobre este asunto, Susana Pliego, Environment & Safety Manager en Coca-Cola Iberia, anima a reciclar más.

Por otro lado, no hay mucho PET reciclado de calidad disponible en el mercado. “El motivo es que todavía no reciclamos lo suficiente, aunque cada vez estamos más concienciados". Precisamente, para evitar que los envases acaben donde no deben, The Coca-Cola Company, junto a sus más de 200 socios embotelladores, se ha propuesto recoger y reciclar el equivalente al 100% de todas las latas y botellas que comercialice a nivel mundial para el año 2030, como parte de los compromisos de Un Mundo sin Residuos.

Pese al desafío que implica, la compañía se ha marcado un ambicioso objetivo a nivel global: que el porcentaje de PET reciclado de sus botellas alcance al menos el 50% en 2025. Un objetivo que Coca-Cola en España se ha fijado conseguir tres años antes, en 2022. “La división de The Coca-Cola Company en Europa Occidental ha establecido este máximo del 50% porque ir más allá actualmente supone que algunas características de la botella se vean afectadas”, explica la responsable del departamento de Medio Ambiente de Coca-Cola en España desde hace más de 16 años.

Pero este límite impuesto por la propia tecnología puede cambiar gracias a la innovación. “Los nuevos sistemas permiten llegar a cifras más altas y desde el Centro de Investigación y Desarrollo de The Coca-Cola Company en Bruselas se está trabajando intensamente para poder aplicar mejoras en un par de años”, de ahí que el objetivo a largo plazo es conseguir que todas las botellas de plástico sean de material 100% reciclado o procedente de materias primas renovables. 

Innovación en materiales

Además, este centro de innovación, uno de los seis que The Coca-Cola Company tiene en todo el mundo, busca el desarrollo de nuevos materiales, como los de fibras renovables. “A esta categoría pertenece PlantBottle, nuestra botella PET con un 30% de materiales de origen vegetal provenientes de un subproducto del procesado de la caña de azúcar”. Precisamente, en este formato se comercializa uno de los últimos lanzamientos de Coca-Cola en España, Honest.

En esta búsqueda de alternativas a los envases tradicionales, los residuos en mares y océanos pueden convertirse en nuevos envases para uso alimentario. Así lo demuestra la primera botella de Coca-Cola fabricada a partir de plásticos marinos recuperados y reciclados. Se trata de la primera botella en el mundo fabricada con material procedente de plástico marino y apta para su uso en alimentación y bebidas.

Para la Environment & Safety Manager de Coca-Cola Iberia, la solución a la generación de residuos pasa “por reciclar más; crear, desde la fase misma del diseño, los envases más respetuosos con el entorno y contar con la tecnología y la infraestructura necesarias para reciclar y reutilizar todos los envases y fabricar otros nuevos a partir de ellos". Eso sí, sin demonizar el plástico, subraya Susana, “porque lo que hoy está contaminando sobre todo los océanos es el mal uso que hacemos de él".