Frente al actual sistema lineal de producción, en el que la ecuación reinante es extraer, fabricar, consumir y eliminar, la llamada economía circular propone reutilizar, reciclar y reponer. Es la puesta en práctica de la expresión “nada se pierde, todo se transforma”; un modelo en el que no hay residuos: todos los materiales y bienes de la cadena productiva sirven para alimentar otros ciclos de uso y producción, y así sucesivamente.

Desde hace tiempo, Coca-Cola se esfuerza por poner en práctica la economía circular y aprovechar todos los recursos. No solo para maximizar su valor y rentabilidad, sino también para impulsar la sostenibilidad medioambiental. Y lo hace en aquellas áreas de su actividad que más pueden aportar a la economía circular, como son envases y agua.

Envases respetuosos con el entorno

En lo que se refiere a envases, Coca-Cola trata de utilizar aquellos más respetuosos con el medio ambiente, así como reducir la generación de residuos en sus operaciones.

Por ejemplo, el 99,6% de los envases son reciclables y, además, todos contienen materiales reciclados o de fuentes orgánicas. Y es que Coca-Cola fue la primera compañía en comercializar en 2009 una botella PET totalmente reciclable y fabricada hasta en un 30% con materiales renovables procedentes de plantas como la caña de azúcar. 

Envases más sostenibles con el medio ambiente
Los envases con materiales reciclados o de fuentes orgánicas suponen una importante reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera.

En cuanto al contenido de material reciclado de los envases, Coca-Cola en España evoluciona en consonancia con las últimas tecnologías y la oferta de los proveedores. Actualmente, el 50% de las latas de aluminio, el 25% de las latas de acero, el 17% de los envases de vidrio y el 25% de los envases PET proceden de materiales reciclados. Esto supone una reducción relevante de las emisiones de CO2, lo que puede constatarse en datos como que el aluminio de fuentes recicladas utiliza solo el 5% de la energía y produce solo el 5% de las emisiones del aluminio de fuentes primarias.

Además, con los clientes del canal Horeca (hostelería y restauración), Coca-Cola en España fomenta el uso del envase de vidrio rellenable, que se utiliza 25 veces de media durante su vida útil, en una apuesta clara por la reutilización. No solo eso. Con el fin de movilizar a la hostelería contra el cambio climático y contribuir a que sea un sector más sostenible, Coca-Cola, en el marco de la Comunidad #PorElClima y en su rol de aliado estratégico, ha lanzado una plataforma online para una hostelería responsable.

La compañía también lleva años trabajando para reducir la generación de residuos en sus operaciones y fomentar su valorización (su aprovechamiento para diferentes usos), habiendo conseguido importantes logros. Entre 2010 y 2018, el ratio de uso de embalaje por litro de producto fabricado se redujo en un 25%, destinándose a valorización un 97% de los residuos de fabricación.

La economía circular también es recoger, educar y concienciar

Recogida residuos de Coca-Cola y Ecomar en la playa de Luaña, Cantabria
Recogida de residuos de Coca-Cola y la Fundación Ecomar en la playa de Luaña, en Cantabria.

Pero no se trata únicamente de una cuestión de innovación en nuevos materiales y envases más respetuosos con el entorno, sino de recogida de resididuos y de educación y sensibilización ambiental.

Precisamente, con el objetivo de recoger residuos de nuestros mares y concienciar sobre la importancia de mantener limpios nuestros mares y costas, y enseñar a reciclar, Coca-Cola desarrolla Mares Circulares en España y Portugal, un ambicioso proyecto para abordar el problema de los residuos marinos de forma transversal, sobre la base de la economía circular y centrado en tres aspectos clave: recogida de residuos, sensibilización ciudadana e impulso de estudios científicos.

La sostenibilidad cambia vidas

Además de mejorar el medio ambiente, la economía circular también cambia vidas. Algo a lo que contribuyen los proyectos de Coca-Cola en todo el mund, como 5by20, que desde 2010 busca la capacitación personal y profesional de cinco millones de mujeres para 2020. Gracias a él, mujeres de todo el mundo están utilizando los envases de la compañía para crear artículos de artesanía únicos, tales como bolsos, joyas u objetos decorativos para el hogar.

En España, Coca-Cola desarrolla el proyecto GIRA Mujeres, cuyas dos primeras ediciones han impulsado los sueños empresariales y la empleabilidad de más de 9.000 mujeres de ciudades y pueblos de prácticamente toda España.

Devolver el agua a la naturaleza

El pensamiento circular de Coca-Cola se refleja también en los recursos naturales, sobre todo en el agua, el más importante para la compañía, que se ha marcado como objetivo reponer a la naturaleza el 100% del agua contenida en sus bebidas para 2020. En 2015, cinco años antes de lo previsto, la compañía logró cumplir esta meta a nivel global, convirtiéndose en la primera empresa de la lista Fortune en alcanzar un objetivo de reabastecimiento de agua tan relevante.

En 2018, Coca-Cola en España devolvió a la naturaleza 3.279 millones de litros de agua mediante diferentes proyectos ambientales desarrollados en ecosistemas vulnerables. Esta cantidad supuso el 113,5% del agua contenida en las bebidas comercializadas en España y Portugal.

1.100 millones de agua ahorrados en las tablas de Daimiel
Uno de los proyectos de Coca-Cola para devolver a la naturaleza el agua contenida en sus bebidas es el de la recuperación de las Tablas de Daimiel.

Protagonizar el cambio hacia un modelo sostenible y rentable

En la actualidad somos 7.600 millones de habitantes en el mundo y, según la ONU, se estima que en 2050 seamos 9.800 millones. La demanda de recursos aumentará, pero no así la oferta, más si consideramos que la mayor parte de lo que se produce hoy, se desecha. Ante este panorama, la economía circular se presenta como una solución alternativa a un modelo de producción y consumo que tiene fecha de caducidad.

Coca-Cola cree firmemente que, más allá de una necesidad, sumarse a la economía circular es una oportunidad para convertirse en protagonista del cambio hacia un modelo sostenible y rentable. Su responsabilidad es también utilizar su visibilidad y la fuerza de sus marcas para lograr que otras empresas y consumidores se lancen con ella y juntos avancen en esta transformación.