El agua es imprescindible para la vida, y también lo es para Coca-Cola como compañía. Es su ingrediente más importante y, consecuentemente, su recurso más preciado.

Por esta razón, tanto el agua que se utiliza para elaborar las bebidas, como la que se emplea para limpiar los envases y la maquinaria en contacto con las bebidas, es tratada siguiendo un riguroso proceso, que se adecúa a los requerimientos de la Organización Mundial de la Salud, las legislaciones locales y nacionales, y los estándares de calidad establecidos por The Coca-Cola Company.

Además de procurar su calidad, la compañía trata de ser lo más eficiente posible en el uso del agua en la producción de las bebidas. De hecho, en los últimos años ha logrado reducir el consumo de manera significativa. ¿Cómo? Principalmente a través de la mejora de las operaciones de lavado de los envases y reutilizando el agua que, con una buena calidad aún, se puede volver a usar en otros procesos tras un pequeño tratamiento.


En 2004, la compañía empleaba 2,18 litros de agua por cada litro de bebida que fabricaba, incluida el agua contenida en los envases. Hoy, se ha reducido ese ratio a 1,86 litros, mejorando la eficiencia en el uso del agua en un 26% desde 2004 y un 16% desde 2010. El objetivo es alcanzar el 25% en 2020 con respecto al dato de 2010.

Junto a esta mayor optimización, Coca-Cola se propuso en 2010 devolver a la naturaleza y las comunidades en las que opera el 100% del agua contenida en sus bebidas para 2020. En 2015, cinco años antes de lo previsto, la compañía logró cumplir esta meta a nivel global.

La elaboración de las bebidas

La elaboración de las bebidas de Coca-Cola
Ingredientes como el azúcar, los edulcorantes o el dióxido de carbono con el que se elaboran las bebidas también son sometidos a rigurosos parámetros de calidad.

Además de a la limpieza de los envases y otras operaciones en las plantas, parte del agua sometida a estrictos controles de calidad se destina a la elaboración de las bebidas. De los 1,86 litros de agua que Coca-Cola emplea para producir un litro de bebida, un litro va en la bebida como ingrediente y el otro 0,86 se utiliza en los procesos de lavado de los envases y mantenimiento de las plantas.

Primero se añade azúcar o edulcorante para crear un jarabe simple y este se combina con el concentrado (definido para cada receta) proporcionado por The Coca-Cola Company. Este nuevo jarabe se mezcla con agua en las proporciones adecuadas y, finalmente, se carbonata para crear la bebida deseada.   

Tanto el azúcar y los edulcorantes como el dióxido de carbono que serán incluidos en la bebida son sometidos a un riguroso control de calidad, que verificará que todos los lotes recibidos en las plantas de fabricación de Coca-Cola en todo el mundo son aptos según los estándares de calidad de la compañía.