Desde su nacimiento en 1915, la botella Contour de Coca-Cola se ha convertido en uno de los objetos más reconocibles del mundo. El célebre diseñador industrial del siglo XX Raymond Loewy se refirió a ella como la "envoltura perfecta para líquido". Ahora, una exposición en el museo World of Coca-Cola de Atlanta (Georgia, Estados Unidos), donde está la sede central de The Coca-Cola Company, muestra por qué este icónico envase puede ser también el lienzo perfecto para obras de artes únicas.

10 artistas, 10 botellas es el título de la exposición que desde mayo pasado expone el trabajo de 10 artistas de Atlanta que han transformado 10 botellas de Coca-Cola, de casi 122 centímetros de altura, en piezas singulares en las que plasmar sus estilos diversos.

"Coca-Cola comparte una misma ciudad natal como es Atlanta con muchos artistas increíblemente talentosos", ha señalado Russell Jacobs, responsable del museo. "El propósito de la exhibición es celebrar el décimo aniversario de World of Coca-Cola en su ubicación actual, Pemberton Place, y ofrecer también una muestra del extraordinario talento local". La exhibición permanecerá abierta al público hasta mayo de 2018. Te invitamos a conocer a los 10 artistas que hay detrás de estas creaciones, su conexión con Coca-Cola y cuáles han sido sus fuentes de inspiración:

El artista Demone Phelps

Demone Phelps, 'Sin título'

Para él, que dibuja y pinta desde la infancia, la pintura forma parte de él, es algo natural, aunque reconoce que le llevó tiempo desarrollar su propio estilo, que describe como "arte abstracto decorativo". Su conexión con Coca-Cola es estrecha, pues es uno de los responsables del equipo de seguridad de la sede de la compañía en Atlanta. Al contemplar su botella, hay que estar muy atento para encontrar los cuatro osos polares ocultos en la pintura. "Es fácil detectar tres de ellos", confiesa entre bromas. "¿El cuarto? Ummm... ¡Buena suerte!".

El artista Dirk Hays

Dirk Hays, 'Sin título'

A Hays le gusta imprimir algo de “extravagancia” a sus trabajos. Su objetivo, dice, es mover a la gente a pensar, divertirse y usar la imaginación mientras observan lo que tienen delante. De hecho, hay 10 botellas de Coca-Cola en miniatura ocultas en su diseño para World of Coca-Cola. Su participación en la escena cultural de Atlanta viene de lejos. Desde 1982, ha trabajado en la ciudad como artista visual, titiritero, tatuador, constructor de objetos, fabricante de muebles, actor, músico y galerista. Del mismo modo, su vínculo con Coca-Cola es fuerte. De niño ya reciclaba botellas de la marca. "Después de la universidad, trabajé en publicidad y mi primera tarea en la agencia a la que me incorporé fue para Coca-Cola".

El artista John Morse

John Morse, ‘World of Coca-Cola'

Aunque comenzó su carrera como artista cuando tenía veinte años, la pasión de Morse por el arte surgió cuando todavía era un niño y vivía en una pequeña ciudad. Cada vez que el padre de Morse se ponía sus camisas de uniforme, guardaba los insertos de cartón para que su hijo los usara para crear y dibujar. Quizás por eso, el estilo de Morse se caracteriza por "rehacer objetos comunes y composiciones ordinarias para transformarlas en algo inesperado", como muestra su botella. "Las hojas aluden al compromiso medioambiental de Coca-Cola y están hechas de plástico reciclado", apunta. "Meter la Tierra en una botella es físicamente imposible, pero lo puedes hacer con arte”.

La artista Kathleen Plate

Kathleen Plate, 'Sin título'

En 1993, Plate era una "estudiante de postgrado sin blanca", según ella misma. Necesitaba un regalo de cumpleaños para una amiga y se le ocurrió diseñar un par de pendientes de cristal, lo que dio comienzo a una prolífica trayectoria artística que se distingue por un estilo limpio, sofisticado y moderno. Plate usa como materias primas botellas de vidrio recicladas. Durante casi 10 años, ha confeccionado joyas para la tienda de regalos de World of Coca-Cola empleando envases de vidrio reciclados de Coca-Cola, y su pieza para la exposición también hecha de este material. "Corto a mano cada botella de vidrio a partir de las bandas en las que se sitúa el logotipo de las botellas de Coca-Cola", señala. "Dependiendo de lo que se caliente el vidrio, se pueden ver incluso las letras de los logos en algunas de las piezas del mosaico que es mi botella para World of Coca-Cola".

El artista Kyle Brooks

Kyle Brooks, ‘La botella burbujeante de los buenos tiempos’

También conocido como BlackCatTips, el arte de Brooks tiene un característico estilo "callejero". Su fuente de inspiración "es la tierra roja de aquí, que también es la tierra de Coca-Cola, y de mi familia por parte de padre y madre", cuenta. "Todas mis creaciones son de alguna manera un reflejo de las personas y de las calles que hay a mi alrededor". En la botella de Brooks pueden verse muchas caras alegres y amigos, un diseño que este artista  atribuye a sus recuerdos de Coca-Cola, que, al evocarlos, le llevan a "sonreir".

El artista Lee Laney

Lee Laney, '¡Danza de celebración!’

Laney asegura que no ha dejado de dibujar desde que de pequeño le regalaran una caja  de ceras. Se inspira en caricaturas, esbozos en tinta, surrealismo y opiniones públicas para aportar un punto de vista muy personal. Su botella incorpora muchos guiños globales, como banderas de todo el mundo, y unas cuantas más que los aficionados a la ciencia ficción pueden reconocer como algo de fuera de este mundo. También incluye la palabra "danza" en diferentes lenguas, una idea de su esposa, afirma, que se le ocurrió "cuando recorría la sala de degustación de World of Coca-Cola, donde uno puede probar decenas de productos de Coca-Cola venidos de todos los rincones del planeta”.

La artista Lucha Rodríguez

Lucha Rodríguez, 'Pop rosa’

Desde su infancia en Caracas (Venezuela), Rodríguez, también conocida como Lucha Pink, ama el rosa. "Con mi obra busco insuflar un soplo de ese color siempre que puedo. El diseño de mi botella para World of Coca-Cola es elegante, pero simpático, y refleja mis recuerdos de las celebraciones de cumpleaños de mi infancia, los aplausos en los partidos de fútbol y las noches de películas de los viernes. Mi botella trata de reproducir esa efervescencia burbujeante de Coca-Cola, pero con un toque de rosa, por supuesto".

La artista Molly Rose Freeman

Molly Rose Freeman, ‘La mitad de una Luna de oro’

Freeman pinta profesionalmente desde hace 10 años, aunque lleva siendo artista toda su vida. Su trabajo se inspira en el color, los patrones y la geometría. Para su diseño se ha fijado en la forma de la botella en sí, que ella define como muy femenina y regia. "Abordé la pintura de este modo, como si estuviera vistiendo a una reina, con hermosos púrpuras y muchas capas. Me emocionaba asumir el reto de transformar un contorno tan icónico en algo exclusivamente mío".

La artista Sally King Benedict

Sally King Benedict, 'Del Sol a la Luna’

El haber vivido y trabajado en su ciudad natal, Atlanta, durante los últimos cinco años, hace que esta artista haya imprimido a su botella la dinámica mezcla de gentes y culturas de la ciudad. Un recuerdo de la infancia le resultó especialmente inspirador: "Actué con mi equipo de salto de cuerda de la escuela primaria a la entrada del antiguo World of Coca-Cola. La camaradería de todos los participantes en las pruebas, estudiantes y profesores de toda la ciudad, fue increíble. He plasmado algunos de esos rostros en mi botella y espero haber transmitido con ellos algo de luz y energía positiva”.

El artista Sidney Carter

Sidney Carter, 'Sabor a sinfonía'

Según Carter, él no eligió ser un artista, el arte lo eligió a él. Este creador describe su obra como nostálgica, colorista y divertida, y en la que la música tiene un papel destacado. De hecho, para el diseño de su botella se inspiró en los instrumentos. "Igual que ocurre con las burbujas al servir una botella de Coca-Cola, la música se escapa por la botella. Cuando la gente está bebiendo una Coca-Cola, el disfrute que experimenta es como música para sus bocas".

Este artículo es una adaptación de Coca-Cola Journey Global