Javier Navarro nació en Cañizar del Olivar, un pequeño pueblo en el centro de la Cuenca Minera de Aragón. Javier es conocido y querido en la región, no solo porque fue alcalde de su localidad natal, sino por ser el guarda forestal que con esfuerzo constante trabaja por mantener y cuidar su entorno más próximo.

El día del trágico suceso

El 22 de Julio de 2009, la vida de la gente de la región cambió para siempre: un gran incendio provocado por una tormenta eléctrica devastó más de 7.300 hectáreas de bosque. Nunca pensaron que algo así pudiera ocurrir; de un día para otro el bosque que siempre habían conocido desapareció por completo.

Teruel se vio envuelta en una de las mayores crisis ambientales de toda su historia. Muchos de los árboles que ardieron no eran resistentes al fuego, pues se trataba de especies no autóctonas de pino plantadas para proporcionar madera a las minas de carbón de la zona -ya cerradas- con la que soportar túneles y pozos.

Tras el luto inicial, tocaba seguir y coger fuerzas para solucionar la catástrofe causada por el incendio. Al principio aparecieron numerosos movimientos sociales, surgidos como reacción al gran incidente, en forma de “protestas” que hicieron que el tema estuviera en boca de todo el país. Pero, con el tiempo, dichas protestas fueron desapareciendo y dejando en el olvido a la región, sin llegar a plantear una solución al problema.

 “Plantando Agua”

En 2012 Coca-Cola en España, que contaba en la zona con el manantial de Fuenmayor, una de sus embotelladoras principales de su marca Aquabona, decidió intentar proponer soluciones. Consciente de que la suma de voluntades es clave para el éxito, propició un proceso de diálogo entre administración, actores locales, investigadores, científicos y ONG que sentara las bases para devolver la vida al monte. El objetivo era claro: había que trabajar junto a actores locales para devolver la comarca de la Cuencas Mineras a su estado original.

De este diálogo surgió el proyecto “Plantando Agua”, un plan de recuperación y repoblación de cerca de 1.234 hectáreas repartidas entre los términos municipales de La Zoma, Cañizar del Olivar y Castel de Cabra.

El plan comenzó a ejecutarse en 2014, liderado por Coca-Cola en España y gestionada por ECODES, con la asesoría científica de la Universidad de Zaragoza y con la participación y el apoyo del Gobierno de Aragón, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Barcelona.

Javier Navarro
El proyecto “Plantando Agua” es un plan de recuperación y repoblación de cerca de 1.234 hectáreas.

De una actitud escéptica a un compromiso real

Por aquel entonces, Javier, que ya era guarda forestal de la zona, se mostraba escéptico de que una marca como Coca-Cola en España fuera realmente a implicarse por sacar adelante una iniciativa sin buscar nada a cambio. “Pensaba que solo se trataba de marketing, de intentar quedar bien; no confiaba en que este proyecto fuera a ser algo tan grande como lo que se ha convertido”.

Poco a poco, y con el contacto diario del equipo de Coca-Cola en España y de las organizaciones implicadas, Javier se fue dando cuenta de que el propósito de la marca de recuperar la zona iba en serio. En el proyecto se involucrarion profesores de la Universidad de Zaragoza y de la Universidad de Barcelona, así como importantes personalidades de la investigación biológica de la Comunidad de Aragón. La búsqueda de la calidad sobre la cantidad del terreno replantado fue un factor decisivo para que el guarda forestal confiase en este proyecto tan ambicioso.

Echando la vista a atrás, Javier se siente muy orgulloso y agradecido de lo que ha conseguido. De cómo la reforestación ha dado sus frutos y ha podido recuperar gran parte de lo que aquel día con tanto dolor se perdió.