El sobrepeso y la obesidad constituyen uno de los principales problemas de salud en todo el mundo y representan un desafío continuo tanto para los países en desarrollo como para los desarrollados. Las cifras proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud así lo demuestran, ya que la prevalencia de obesidad aumentó desde 1980 a 2008 un 5% en hombres y un 6% en mujeres. Además, la OMS estima que cada año fallecen 2,8 millones de personas por sobrepeso u obesidad.

“La prevalencia de sobrepeso y obesidad varía en función de las regiones del mundo y de los países, pero también dentro de un mismo país”, tal y como ocurre en Rumanía. De hecho, un estudio publicado recientemente en la revista científica ‘Acta Endocrinologica’ se realizó con el objetivo de “evaluar la prevalencia de sobrepeso y obesidad en la población general de Rumanía e identificar los patrones de estilo de vida característicos de la población rumana en torno a las pautas alimenticias y la actividad física” (Roman et al., 2015).

“La población final incluida en este análisis comprendió 2.103 participantes”, de los cuales el 61,9% eran mujeres y el 72,8% provenían de áreas urbanas. Los resultados de este estudio mostraron que “la prevalencia de sobrepeso y obesidad fue del 31,1% y 21,3%, respectivamente”. Además, “la prevalencia de estas patologías en función del sexo fue mayor en hombres que en mujeres…”, y también fue “superior entre las personas que vivían en zonas rurales en comparación con los que vivían en áreas urbanas”, en las personas que declaraban “no ser capaces de trabajar o en los jubilados” y en los participantes que habían cursado “sólo estudios secundarios, bachillerato o aquellos que habían recibido únicamente formación profesional” (Roman et al., 2015).

El objetivo secundario del estudio fue identificar “los patrones de estilo de vida característicos de la población rumana respecto a las pautas de alimentación y de actividad física, la identificación de la posible relación entre un estilo de vida no saludable (dieta hipercalórica, consumo excesivo de grasas saturadas y trans, exceso de ingesta de azúcar, estilo de vida sedentario, fumar, estrés) y la obesidad; la evaluación de posibles correlaciones entre el nivel educativo, la profesión, los ingresos y la obesidad…; y la estimación de las diferencias entre las distintas regiones de un país en lo que concierne a la prevalencia de sobrepeso y obesidad y el estilo de vida” (Roman et al., 2015).

Se realizaron diversas preguntas a los participantes como “en una semana cualquiera, ¿cuántos días practicas actividades de gran intensidad como parte de tu trabajo?”, “¿comes viendo la televisión, frente al ordenador o mientras lees?”, o “¿cuánto tiempo pasas sentado o recostado en un día normal?”, entre otras, con el fin de evaluar su estilo de vida y hábitos de alimentación. A este respecto, el estudio revela que la prevalencia de sobrepeso y obesidad fue mayor en los participantes que “declaraban un consumo de 3 comidas/día todos los días…”, en aquellos que “ingerían la comida más consistente después de las 21 horas” y en los participantes que “solían comer durante la noche”, entre otros. Asimismo, “la práctica de actividad física moderada en el entorno profesional fue reportada con más frecuencia por las personas de peso normal” (Roman et al., 2015).

No obstante, cabe destacar que “la duración del sueño es otro factor que ha estado vinculado a la epidemia actual de obesidad, con numerosas pruebas que asocian la reducción de la duración del sueño con un aumento del Índice de Masa Corporal (IMC)”. De hecho, este estudio menciona que “los participantes con sobrepeso y obesidad declaraban tener una duración del sueño menor que los participantes de peso normal” (Roman et al., 2015).

Por último, a pesar de que el estudio comprendió una muestra representativa nacional, esta tiene ciertas limitaciones. Algunas de ellas están “relacionadas con la recogida de comportamientos indicados por los propios participantes en torno a su alimentación, actividad física y sueño, lo que podría haber influido en la capacidad de informar correctamente de sus hábitos de vida”. Además, el método de reclutamiento utilizado para este estudio puede haber conducido a una sobrerrepresentación de los participantes más jóvenes (<40 años) sobre los participantes adultos al comparar la muestra con la distribución de la edad en Rumanía (Roman et al., 2015).

En conclusión, los resultados de este estudio trasladan la importancia de aumentar el conocimiento sobre la prevalencia de sobrepeso y obesidad en Rumanía y los hábitos de vida asociados.

Este estudio contó con el apoyo de una subvención recibida desde la Fundación Coca-Cola por Research Consulting Association.

 

Roman G, Bala C, Creteanu G, et al. Obesity and health-related lifestyle factors in the general population in Romania: a cross sectional study. Acta Endocrinologica (Buc), 2015;11(1):64-71

 

World Health Organization. Obesity. Situation and trends. (Accessed July 6, 2015, at site:http://www.who.int/gho/ncd/risk_factors/obesity_text/en/)

 

World Health Organization. Global Status Report on non communicable diseases. Chapter 1. Burden: mortality, morbidity and risk factors. 2010