Cuando en el año 2007 decidimos diseñar y construir un nuevo edificio para nuestra sede en Madrid, quisimos plasmar en él nuestro compromiso prioritario con la sostenibilidad: tenía que generar el menor impacto posible en el entorno. Tras muchos estudios, desarrollos y esfuerzo, en 2009 estrenamos nueva sede de Coca-Cola Iberia, un edificio sostenible y eficiente diseñado para cumplir todas sus expectativas medioambientales.

Desde antes de construirse, el edificio de Coca-Cola era un referente en sostenibilidad. Se eligió un terreno de bajo valor ambiental para que la construcción no impactase demasiado. Además, está diseñado desde cero para que su consumo de energía, agua y recursos sea lo más bajo posible, algo que le ha valido el certificado LEED ORO con el que el US Green Building Council distingue los edificios más sostenibles.

El edificio cuenta con un plan de movilidad sostenible para promover el uso de transporte público y sostenible entre los empleados. Tiene un aparcamiento para bicicletas en lugar preferente, así como plazas reservadas para coches de bajas emisiones. Además, la vegetación que le rodea es autóctona, de manera que está habituada al clima y sus necesidades de agua son menores, además de no requerir fertilizantes o productos químicos.

En cuanto a los materiales utilizados, se empleó madera con certificado FSC (Forest Stewardship Council), materiales reciclados en moquetas, muebles o mamparas y un 30% de materiales de origen local, lo que minimiza la huella de carbono que producen los desplazamientos.

El ahorro de agua y energía es parte del ADN del edificio. El consumo de agua es un 40% inferior a otros edificios equivalentes gracias a medidas como las baños diseñados con cisternas de doble descarga y lavabos, duchas y urinarios con caudal reducido. Las aguas grises y pluviales se recuperan y reutilizan para usos en los que no es necesario que sea potable, entre ellos el riego de zonas verdes. Además, estas tienen sus propios sensores de lluvia y humedad para evitar el riego cuando es posible.

El consumo de energía, por su parte, se ha reducido un 25% con medidas como el uso de paneles de energía solar para generar electricidad y agua caliente. La climatización del edificio es inteligente, con métodos no convencionales para conseguir un ambiente ventilado y cómodo todo el año como la impulsión por falso suelo o el ‘free-cooling’ y protección solar en todas las fachadas. Además, se ha optado por iluminación de bajo consumo y LED, que ofrecen la misma luminosidad sin desperdiciar energía en calor, y su gasto se ha optimizado por medio de sensores de presencia que evitan que se queden luces encendidas en los lugares donde no hay nadie.

Si estás interesado en conocer todas las medidas de sostenibilidad del edificio, la compañía ha editado un folleto en el que se detallan. 

Más información | Nuestra casa, un edificio sostenible (PDF)

Foto | Luis García