Te cruzas con ellos todos los días al coger el autobús, en el parque o en la cola del supermercado. No lo llevan escrito en la cara, aunque lo dejan entrever si los miras bien. Son seres vitalistas, activos y optimistas, para los que cada día es un nuevo comienzo, una nueva oportunidad, que desafían sus propios límites y salen a buscar sus sueños.

Son Vivos Vivientes, los protagonistas de la nueva campaña de Aquarius, una oda a la gente cargada de energía positiva que mueve el mundo y lo hace mejor. Quizás hasta tú seas uno de ellos.

Suelen moverse en el anonimato, pero la pasión por vivir y los formidables logros de algunos de estos individuos únicos les han llevado a acaparar todas las miradas y alcanzar una popularidad que no esperaban.

La bailarina que bate todos los récords

A sus 82 años, el movimiento de caderas de Sarah Patricia Jones, una británica de cuerpo menudo y mirada cálida, no tiene nada que envidiar al de cualquier jovencita. No en vano ha entrado en el libro Guinness de los récords como la bailarina de salsa acrobática más longeva.

El baile fue la forma en que Paddy, como la llaman sus allegados, trató de sacudirse la soledad tras la muerte de su marido. Tenía entonces 70 años. Afincada en Gandía, decidió retomar la pasión por el baile que sentía desde su juventud aprendiendo flamenco en la academia de Nicolás Espinosa. Fue él quien la convenció de probar la salsa de estilo acrobático.

Paddy robó el corazón del público al participar y ganar el programa de Telecinco Tú sí que vales en 2009, para después ir a competir a Britain’s Got Talent en 2014, donde dejó boquiabierto al jurado y a la audiencia.

A esta recordwoman le hace feliz saber que es motivo de inspiración para gente mucho más joven que ella. Paddy agradece a Nico, su pareja de baile y 40 años menor, su motivación, que haya creído en ella y que le haga sentirse segura durante las piruetas.

En diciembre de 2015 y con 81 años, protagonizó un vídeo en plena Puerta del Sol de Madrid que se viralizó en cuestión de horas. En él, volvía a sorprender con su baile arrollador. Para Paddy, la edad es solo un estado mental.

Las 'Thelma y Louise' españolas

Eva Serra Ana Vega estaban a punto de alcanzar la treintena y había algo que no encajaba en sus vidas. Así que, dispuestas a rehacer el puzzle, decidieron renunciar a sus trabajos estables y se desprendieron de todo lo material para volver a encontrarse a sí mismas.

Su particular viaje empezó en agosto de 2015 en Mallorca y, desde entonces, recorren el mundo al volante de un Citroën 2CV de 1983 sin apenas ahorros ni haber planeado rutas.

2femmesen2cv.com es su diario de a bordo, en el que, con los ojos y el corazón bien abiertos, cuentan cómo van empapándose de otras formas de vida y enriqueciéndose personalmente, subsistiendo gracias a la economía colaborativa, durmiendo en su tienda de campaña y trabajando a través de plataformas como Work Away. Desprendiéndose, dicen, “de todo lo que no es naturaleza, relaciones humanas, amor por la vida y por lo que hacemos”.

El prestigioso abogado convertido en feliz hombre bala

A los 15 años, Gary Stocker ofrecía pequeños espectáculos de magia en las calles del bohemio barrio londinense de Covent Garden. Pero, cosas de la vida, aparcó su verdadera vocación y acabó licenciándose en Derecho en la Universidad de Oxford. A los 30 años ya era un abogado de renombre, con un sueldo mensual de 100.000 euros. Una conversación con su jefe le abrió los ojos. No todo era prestigio y dinero.

Dicho y hecho. Gary cambió su cómoda existencia de millonario por la libertad de vivir en una caravana y la emoción de embarcarse en la aventura de su vida: el Chaplin Circus, que fundó junto a su amigo Mark Foot. Invirtió en el proyecto miles de libras, contrató a más de 20 artistas y compró una carpa con mil asientos, desde los que miles de personas han disfrutado de su espectáculo en los cuatro años que lleva rodando por Reino Unido.

El show -en el que no hay animales ni payasos- cuenta la historia de un circo al borde de la quiebra que se salva gracias al inventor del primer cañón humano. ¿Y quién es el hombre que en el espectáculo sale disparado de esa pieza de artillería? Pues el otrora reputado hombre de leyes, hoy un hombre feliz.

Aprender es divertido a cualquier edad


Shigemi Hirata, residente en Takamatsu, en el este de Japón, siempre ha sido un gran aficionado a la alfarería tradicional japonesa. La edad, aunque uno vaya más lento, nunca fue un impedimento para sus ansias de aprender y, con 85 años, empezó a estudiar a distancia Arte y Diseño en la Universidad de Kioto.

Once años después, con 96 años y 200 días cumplidos, ha obtenido el título, convirtiéndose en la persona más anciana del mundo en lograr una licenciatura.

"Estoy muy contento. Aprender es divertido a cualquier edad", ha afirmado este japonés nacido en Hiroshima en 1919, miembro de la marina nipona durante la II Guerra Mundial y quien, tras la contienda, trabajó como celador en un hospital hasta su jubilación.

Su siguiente meta es vivir hasta los 100 años. "Si para entonces aún estoy en buena forma, me plantearé hacer un posgrado”, adelanta entre risas.