La escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial y se prevé que la cifra aumente, aunque la ONU destaca que desde 1990 se han producido avances notables. Precisamente, garantizar la disponibilidad futura de agua y su gestión racional es uno de los objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas para 2030.

Si se quiere alcanzar esta meta, todo el mundo tiene que hacer su parte: gobiernos, sociedad civil y sector privado. La mejora y protección del agua es uno de los pilares fundamentales de la estrategia ambiental de Coca-Cola, que trabaja desde hace años para lograr la máxima sostenibilidad de su modelo de negocio. Un compromiso con el agua que se materializa en diversas iniciativas de gran calado.

En 2007, Coca-Cola, junto a sus socios embotelladores de todo el mundo, se fijó un ambicioso objetivo con el horizonte de 2020:devolver a la naturaleza el agua contenida en sus envases. Y, años antes de lo previsto, está a punto de cumplir ese reto: ya ha repuesto el equivalente al 94% del agua que estima que usa.

Por cada litro de Coca-Cola, se utilizan 0,93 litros de agua. Esto se explica en que el 90% de una Coca-Cola es agua y, además de esta agua que se mezcla con el jarabe para crear el refresco, el proceso de fabricación y envasado también implica el consumo de agua.

En este sentido, Coca-Cola trabaja desde hace años para mejorar la eficiencia en el uso del agua. Desde 2010 ha conseguido un 12% de mejora, pasando de 1.18 a 0.93 litros el agua empleada por cada litro de refresco producido. Un avance que ha permitido a la compañía ahorrar más de 3.000 millones de litros de agua en los últimos cinco años.

Proyectos sobre el terreno

Junto a estas iniciativas, Coca-Cola desarrolla actualmente en España siete proyectos de reabastecimiento de agua para proteger entornos de gran valor ecológico, en colaboración con ONG, autoridades, universidades e instituciones. Solo en 2015, consiguieron devolver a la naturaleza 1.550 millones de litros.

Uno de los más importantes es el que se lleva a cabo, desde 2012 y junto a WWF, en el entorno del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Los agricultores de la zona cuentan con herramientas para optimizar el uso del agua y obtener cosechas de calidad, a la vez que ahorran agua para asegurar el futuro de los humedales. 

También destacan los trabajos en un área de las Cuencas Mineras de Teruel devastada por un incendio, en la desembocadura del Río Guadalhorce (Málaga) o en el entorno de La Albufera de Valencia.

Estas son algunas de las principales iniciativas con las que Coca-Cola trata de reducir su huella hídrica al mínimo y contribuye a los esfuerzos globales por garantizar la disponibilidad de agua en el futuro. Además de la mejora y protección del agua, los otros tres ejes prioritarios de la estrategia ambiental de la compañía son la sostenibilidad de sus envases, la reducción de las emisiones y el desarrollo de una agricultura sostenible.