En 1953 empezó a funcionar la primera fábrica de Coca-Cola en España y, desde aquellos primeros años, colaboramos con miles de iniciativas sociales, ambientales, culturales y de fomento de la vida activa. Desde entonces, desde siempre, en Coca-Cola nos hemos comprometido con el bienestar y la calidad de vida de las comunidades de las que forma parte.

Y es que en Coca-Cola somos y queremos ser mucho más que una empresa que produce y comercializa refrescos. En Coca-Cola estamos muy comprometidos con nuestro modelo de negocio responsable: ser mucho más que un refresco implica que, a la hora de tomar decisiones, valoramos el impacto económico, social y ambiental de nuestras acciones con la intención de que tengan repercusiones positivas sobre nuestro entorno.

Nuestra estrategia de Responsabilidad Corporativa se sostiene en tres grandes pilares:

Responsabilidad ambiental

En Coca-Cola trabajamos cada día para minimizar nuestra huella ambiental a partir de cuatro ejes principales: reducir nuestro uso de agua y devolver a la naturaleza la que utilizamos, minimizar nuestra huella de carbono, lograr envases respetuosos con el medio ambiente y caminar hacia una agricultura sostenible.

Gracias a las diferentes actuaciones que llevamos a cabo en materia ambiental, cuando disfrutas de nuestros refrescos, estás consumiendo refrescos ambientalmente responsables. ¿Te animas a conocer nuestras actuaciones en materia ambiental?

Responsabilidad social

Las personas que formamos parte del equipo de Coca-Cola somos protagonistas de la dimensión social del negocio. Proporcionar las condiciones adecuadas para generar creatividad, innovación y motivación son los principales objetivos de los planes de desarrollo y gestión del talento que Coca-Cola pone al alcance de su equipo.

Este compromiso con las personas que trabajan en Coca-Cola se traslada a la sociedad mediante proyectos en materia de cultura, deporte y formación. Por eso, nuestro compromiso con la sociedad española es parte crucial de nuestra misión como empresa.

Impacto económico

El impacto económico de nuestra actividad empresarial va más allá de nuestra propia compañía. Nuestras decisiones tienen un impacto directo en el desarrollo de nuestra actividad productiva pero también en proveedores, clientes y consumidores. Por eso, al tomar cualquier decisión, tenemos en cuenta a toda nuestra cadena de valor alineando nuestra actuación con un modelo de negocio responsable e innovador.

Así, Coca-Cola ha implantado procesos que garantizan la calidad y la seguridad alimentaria en cada una de las cadenas del proceso productivo, desde la recepción de las materias primas hasta la distribución de nuestros productos.