Es tan alta como 184 botellas de Coca-Cola colocadas una encima de otra y está cargada de referencias históricas de la compañía de Atlanta. La nueva sede de Coca-Cola en Japón, un edificio de 36 metros de altura situado en el distrito Shibuya de la capital, Tokio, está también forrado de cristal verde en un claro guiño a una de las botellas clásicas de Coca-Cola, icono de la marca.

Así luce el edificio de la compañía en Japón. Y que espera lograr la certificación LEED (del inglés Leadership in Energy and Environmental Design) de respeto al medio ambiente.

La central japonesa, en la que trabajan 600 empleados cada día, busca aunar diseño y sostenibilidad. Fragmentos de cristal y secciones transversales de botellas de Coca-Cola forman parte del suelo de la oficina, una característica chic y a la vez ecológica, que busca señalar la capacidad de reciclaje de las botellas.

Las oficinas niponas también tienen un lado puramente artístico. Los muros de las salas de reuniones muestran diseños gráficos inspirados por Coca-Cola de artistas reconocidos como Andy Warhol o Mr. Brainwash.

Los detalles no solo importan en el interior, sino que Coca-Cola quiere mostrárselos al mundo entero. Por ello, en la azotea del edificio se ha diseñado una superficie con la forma de botella de Coca-Cola que se podrá ver en Google Maps.

El edificio, inaugurado en Tokio el pasado mes de junio, guarda mucho más entre sus paredes, entre las cuales se decide el devenir de Coca-Cola en Japón. Un edificio al que nos invita, con un eslogan de hace más de 30 años, el siguiente vídeo. Have a Coke and a smile.

La nueva sede de Coca-Cola en Japón forma parte de la red de oficinas innovadoras que Coca-Cola tiene en todo el mundo, entre las que figura la sede de Coca-Cola Iberia en Madrid. Oficinas que son mucho más que un lugar para trabajar: espacios en los que sentirse como en casa y capaces de inspirar para que fluya la creatividad.