Quedan pocos días para que tenga lugar una nueva edición de la Powerade Non-Stop Madrid-Lisboa, una carrera sin descanso en la que los participantes pedalearán por equipos o en solitario a lo largo de los 770 kilómetros que separan las dos capitales de la península. Una gran aventura en la que la resistencia física y el espíritu de equipo cobran un papel fundamental para llegar a meta.

Noemia es una enamorada de los perros y de la bicicleta, y una de las valientes que ha decidido embarcarse en la aventura de la Powerade Non-Stop Madrid-Lisboa. Aunque su situación es algo especial, ya que va a ser la primera mujer en abordar el reto en solitario. Por delante le quedan muchos kilómetros de aventura sin dejar de pedalear en ningún momento, pues no hay paradas obligatorias. Hemos hablado con ella para que nos cuente cómo se está preparando y qué emociones tiene ante uno de los retos más grandes a los que se ha enfrentado.

¿Qué fue lo que te motivó para inscribirte en este reto?

Desde que comencé con la bici, siempre me han llamado la atención los retos de larga distancia, a partir de 100 kilómetros. Los retos de distancias cortas y sprint se los dejo a los demás. Fui la primera mujer que terminó la Powerade Non-Stop, y este año quiero intentarlo en solitario.

¿Llevas mucho tiempo entrenando para esta prueba?

Bueno, entrenando específicamente para la Powerade Non-Stop llevo unos tres o cuatro meses. Aparte, suelo salir en bici con mis amigos a hacer distintas rutas.

¡Parece muy poco tiempo! ¿Lo compaginas bien con tu trabajo y con tu familia? Porque tú no eres ciclista profesional, ¿verdad?

No, no: actualmente estoy en el paro, pero hasta principios de este mes compaginaba los entrenamientos con mi trabajo de ocho horas, como cualquier persona. La suerte que tengo es que trabajaba a turnos, bien de mañana o bien de tarde, de modo que siempre podía sacar un rato para salir con la bicicleta.

Mi pareja también es un enamorado de la bici, de hecho nos conocimos en una carrera de 24 horas. No solemos entrenar juntos porque él tiene un nivel muy superior al mío, pero sí me ayuda mucho y me apoya en todo momento. En las carreras siempre me acompaña y me apoya. Es curioso porque muchas veces le apunto a carreras sin que él lo sepa, como nos pasó hace poco en una carrera de 200 kilómetros en Austria, ¡primero le apunté y luego ya se lo dije!


La Powerade Non-stop es una carrera bastante dura, ¿cuál es tu motivación cuando te fallan las fuerzas?

La verdad es que estoy segura de que me van a fallar, ¡me fallan muchas veces! En esas ocasiones pienso que me he encontrado con lo que yo llamo “el muro”: todos tenemos muros, tanto en nuestra vida deportiva como en nuestra vida personal. Lo más importante es pensar que cuando te encuentras el muro tienes que saltarlo o empujarlo para seguir adelante.

En una carrera puedes encontrar el muro varias veces, pero si lo superas, ese muro va apareciendo cada vez más lejos. Incluso los ciclistas profesionales también se lo encuentran, por muy preparados físicamente que estén. Lo que pasa es que ellos pueden encontrarlo al final de la carrera, y yo me lo encuentro antes.

Saltar o empujar el muro te va comiendo fuerzas, tanto mental como físicamente, pero también te da más energía para seguir adelante y terminar la carrera.

Además de montar en bici, ¿realizas otro tipo de entrenamiento? ¿Entrenas en el gimnasio para complementar?

¡Qué va! No tengo tiempo para ir al gimnasio. Lo que sí hago mucho es salir a patear el monte junto con mis perros. Eso y la bici forman mi entrenamiento.

Y en el plano mental, ¿cómo te estás preparando?

Espero siempre lo peor. Sé que en un momento dado voy a tener dolor en las lumbares y me va a doler la espalda por la postura sobre la bicicleta, sé que voy a acumular cansancio, fatiga y falta de sueño. Lo tengo en mente y lo espero venir, porque sé que va a llegar. Así, cuando llega estoy preparada y puedo con ello. Mi mantra es repetirme a mí misma “puedes superarlo, sigue adelante”.

No espero que sea una prueba fácil. Sé que no será fácil. Quizás los primeros 400 kilómetros sean más sencillos de llevar, pero a partir de ahí…

¿Qué es lo que más miedo te da de enfrentarte a la Powerade Non-Stop? ¿El hecho de ir sola por el monte? ¿Tener que pedalear de noche?

Bueno, lo de ir sola no me da miedo porque he salido con GPS muchas veces, de hecho es lo que suelo hacer siempre y me manejo muy bien con él. Pedalear de noche también lo he hecho: en invierno, cuando cae la noche a las siete de la tarde, sigo saliendo con mi bici, aunque sin el GPS. Quizás la combinación de ambas cosas, noche y GPS, sea lo que más me preocupe. No ver bien por dónde vas, si hay algún barranco cerca… Pero espero que el terreno no sea excesivamente complicado.

¿Qué consejo le darías a alguien que está pensando en inscribirse en la próxima edición de la Powerade Non-Stop?

Que realice una buena preparación mental y que se lance para disfrutar del momento. No podemos perder el tiempo porque no sabemos dónde vamos a estar dentro de un año: lánzate al reto y prueba, no hace falta que ganes.

También que tenga muy claro que da igual no completar la carrera, de hecho yo no sé si la llegaré a terminar. Pero da lo mismo no conseguirlo: aunque solo recorras 400 kilómetros de los 770, ya estarás haciendo mucho más que otra persona que se queda en el sofá de su casa.

Soy realista, sé que es un reto difícil y no salgo con la seguridad de acabar, pero pondré todo mi empeño en conseguirlo.

¡Te deseamos la mejor de las suertes, Noe! Podéis seguir las aventuras en bicicleta de Noemia en su blog.