Nacho Sánchez tiene 23 años y acaba de obtener el reconocimiento de sus compañeros de profesión. En marzo pasado recibía el premio al mejor actor revelación de la Unión de Actores por su papel en La piedra oscura del dramaturgo Alberto Conejero, “el broche perfecto para el regalazo que ha sido la obra”, la gran vencedora este año en los Max.

Antes de convertirse en actor profesional, este abulense afincado en Madrid fue galardonado en la sexta edición de los Premios “Buero” de Teatro Joven Coca-Cola. En ellos participó hasta en tres ocasiones con Criaturasel grupo de teatro escolar del IES Isabel de Castilla, auténtica cantera de la interpretación en Ávila.

Entre ensayo y ensayo del nuevo proyecto en el que está inmerso, charlamos con Nacho Sánchez sobre sus comienzos, los “Buero” y sus planes de futuro.

¿Cuándo te inicias en la interpretación?

A los ocho años entré en el grupo de teatro del colegio Santa Teresa, dirigido por Pilar Rodríguez, porque mi hermana, tres años más pequeña que yo, se acababa de apuntar. Mis padres me dijeron: ‘Eres bastante ganso, así que te puede ir bien’. Y me animé, también porque iba un niño de mi clase.

¿Cómo fue la experiencia en el teatro escolar?

Fantástica y determinante. Ese grupo de teatro fue el germen del que vendría después, el grupo Criaturas del IES Isabel de Castilla, también dirigido por Pilar Rodríguez, que fue mi profesora de los 8 hasta los 18 años. Al principio éramos unos pocos, pero luego esta segunda familia fue creciendo, se fue fijando. Cada año era mayor la implicación, te lo tomabas más en serio, te absorbía más.

¿Desde bien temprano supiste que querías ser actor profesional?

Nunca lo tuve del todo claro, no sabía si quería estudiar Arte Dramático. Como ocurrió cuando tenía ocho años, fueron mis padres los que me alentaron, después de haber estado tantos años haciendo teatro, disfrutando con ello. Con 18 años, en mi último año de instituto y en el grupo Criaturas, decidí finalmente presentarme a la Real Escuela Superior de Arte Dramático, la RESAD. Me cogieron y he terminado los estudios hace un par de años.

¿Qué ha supuesto para ti el teatro amateur?

Su razón de ser es el disfrute de quien lo hace; no hay ningún objetivo más allá de pasarlo bien. Y en ello son fundamentales los profesores, como Pilar Rodríguez en mi caso, que nos metió el gusanillo de la interpretación, nos creó el gusto por cierto tipo de teatro y nos llevó a pensarlo de una determinada forma.

En este vídeo, Juan Echanove, jurado de los "Buero", y Sánchez hablaban de su pasión compartida en el Teatro María Guerrero de Madrid en 2015.

¿Qué clase de teatro te atrae?

Intento embarcarme en proyectos en los que haya un mínimo de riesgo, que no se conformen con hacer lo de siempre. También valoro que lo artístico no quede en segundo plano, por detrás de lo puramente económico, desvirtuando las cosas y dejando así de ser lo que yo considero que es el teatro.

Entonces, ¿qué es para ti el teatro?

El teatro tiene que tener una función de cambio en el que lo recibe y en el que lo hace. Debe contar algo que provoque un cambio en el espectador. Siempre es un diálogo con él. Las obras que más arriesgan son las que generan más preguntas en el público, que se las lleva a casa y le remueven.

¿Qué ha significado para ti tu paso por los “Buero”?

Son una plataforma bastante profesional para gente amateur, un regalo para quienes no han empezado a dedicarse a esto profesionalmente. Actuar en el Teatro María Guerrero o en el Vallé Inclán de Madrid son cosas muy grandes. También lo son los Campus Coca-Cola de Teatro Joven, en los que tuve la suerte de estar tres veces, que reúnen durante unos días a jóvenes con inquietudes parecidas de diferentes zonas de España. Aún conservo amigos del campus. Los “Buero” son toda una experiencia. No conozco a nadie que no hable bien de ellos.

¿Qué es lo más difícil de ser actor?

Creo que el mantenerte fiel y constante, en una profesión tan volátil, con respecto al camino que quieres seguir, aunque también siendo permeable a las oportunidades que vayan surgiendo.

¿Cómo te imaginas en el futuro?

Me gustaría tener mi propia compañía -y es algo que ya estamos viendo conocidos y amigos que han estudiado conmigo- para poder hacer lo que quieres y ganarte la vida con ello, participando también en otros trabajos, y que la rueda siga girando.

¿Tienes nuevos proyectos entre manos?

Formo parte del elenco de Los temporales, del ciclo Escritos en la escena del Centro Dramático Nacional. Dirigida por Víctor Sánchez y escrita por Lucía Carballal, partimos de un boceto y, durante los ensayos, se va creando la obra hasta su representación al público, que será entre el 8 y el 19 de junio en el María Guerrero.

¿Qué dirías a los participantes en la 13ª edición de los “Buero” que, como tú, aman las tablas?

Que los vivan al máximo, que no se los tomen como una competición, aunque sea muy goloso actuar en el María Guerrero o en el Valle Inclán, que aprendan de todo lo que se les presente. Que disfrute, disfruten y disfruten. Es una experiencia única.