Mientras me preparaba para participar en la reunión del Foro Global de Mujeres celebrada en Deauville (Francia) a principios de diciembre, me hice a mí mismo una pregunta que a menudo me formulan los demás: ¿Por qué soy feminista?

La respuesta tiene dos vertientes. Por un lado, considero que trabajar para fomentar la igualdad de género es lo correcto. Por otro, y a un nivel más práctico, también es bueno para los negocios, para el progreso económico y social en todo el mundo.

Necesitamos incrementar la igualdad entre hombres y mujeres, y fomentar el empoderamiento económico de estas. No solo, insisto, porque es lo correcto, sino también porque todos los progresos que hagamos -juntos- mejorarán las vidas de millones de mujeres y de sus familias, de las comunidades y de las naciones.

Extender el abanico de oportunidades a las mujeres tiene el poder de acelerar el crecimiento y mejorar las perspectivas de futuro de empresas, ONG y poderes públicos.

En este sentido, Coca-Cola no puede alcanzar su máximo potencial a menos que reclutemos, contratemos y retengamos a las mujeres como parte de nuestra fuerza de trabajo diversa y multicultural. Y no necesitamos estudios académicos que respalden este argumento. Únicamente necesitamos aplicar el sentido común, pues las organizaciones que hoy no dan cabida a la experiencia y habilidades de la otra mitad de la población del planeta están abocadas al fracaso.

En Coca-Cola nos esforzamos por atraer y retener el talento femenino. Para nosotros esto es particularmente importante porque son las mujeres las que mayoritariamente compran nuestras bebidas.

Hemos hecho progresos en los últimos años, pero no estamos aún lo suficientemente satisfechos. Sabemos que podemos hacer más, y estamos trabajando en múltiples frentes con ese objetivo.

Solo un ejemplo: a partir de 2017 ofreceremos seis semanas de baja remunerada a todos los padres y madres, frente a las seis/ocho semanas actuales de las que solo pueden disfrutar las madres biológicas (en Estados Unidos el permiso por maternidad no está remunerado por ley). Los nuevos progenitores se beneficiarán, pero también nuestro negocio, al ayudarnos a construir una fuerza de trabajo más fuerte en los próximos años.

Comunidades y naciones también se ven reforzadas cuando las mujeres tienen más oportunidades.

Una y otra vez, investigaciones diversas han establecido una relación directa entre el empoderamiento de las mujeres, el crecimiento del PIB, la sostenibilidad ambiental, la mejora de la salud y otros impactos positivos. Y esto no es ninguna sorpresa si tenemos en cuenta que las mujeres invierten el 90% de sus ingresos en sus familias y comunidades.

Muhtar Kent entrevistado en un debate sobre feminismo

Las mujeres representan ya la fuerza económica más dinámica y de mayor crecimiento del mundo. En la actualidad, el gasto mundial de las mujeres es de más de 20 billones de dólares. Esto significa que tienen un impacto económico un 50% mayor que el de los Estados Unidos y dos veces superior al tamaño de las economías india y china juntas. En Estados Unidos, las empresas propiedad de mujeres suponen casi tres billones de dólares del PIB. De hecho, si las mujeres estadounidenses fueran contabilizadas como un país separado, ¡representarían la quinta economía más grande del mundo!

Coca-Cola está trabajando con otras organizaciones y organismos públicos para apoyar a las mujeres emprendedoras a través de 5by20, una iniciativa global que busca empoderar a cinco millones de mujeres que quieran montar su propio negocio en el transcurso de esta década.

Hasta finales de 2015, logramos que 1,2 millones de mujeres en todo el mundo tuvieran acceso a formación, mentorías y préstamos bancarios. Y seguiremos esforzándonos para alcanzar la cifra de cinco millones de mujeres para 2020.

A nivel personal, algunas de las lecciones más valiosas de mi vida las he aprendido de mi madre, mi esposa y mi hija, así como de profesoras y compañeras de clase y de trabajo.

Animo a los hombres que pueden pensar que no tienen una participación real y perdurable en el empoderamiento femenino a que consideren la clase de mundo que quieren para sus parientes mujeres, amigas y colegas.

Hombres, ¿no queremos que las mujeres y niñas que conocemos y respetamos tengan todas las oportunidades para aprender, crecer y tener éxito?

Si tu respuesta es sí, deberíamos hacer oír nuestras voces en defensa de la igualdad de las mujeres y su empoderamiento económico. En otras palabras, necesitamos convertirnos en feministas. El resultado será un mundo mejor para todos.

Muhtar Kent es presidente y director ejecutivo (CEO) de The Coca-Cola Company. El 1 de mayo de 2017 será relevado como CEO por el actual presidente y director de Operaciones, James Quincey, dentro de un plan de sucesión del equipo directivo de la compañía propuesto por el propio Kent.