“Son un espacio de complicidad, de comunión, de amor. Están impregnados en nuestro ADN”. Así describe los bares el escultor canario Leopoldo Emperador, el artista elegido por Coca-Cola para hacer realidad el monumento al bar. Su escultura de fundición en bronce se ha inaugurado en San Bartolomé de Tirajana, en Las Palmas, el municipio español de más de 50.000 habitantes con mayor tasa de locales de restauración por cada 1.000 habitantes.

Los bares, símbolo de un pueblo

En España hay 101.397 bares, según datos de la Federación Española de Hostelería (FEHR) a través de FEHRDATA, pero el de San Bartolomé de Tirajana es un caso especial. Con 13,15 locales de hostelería por cada 1.000 habitantes (3,85 si hablamos estrictamente de bares), la localidad canaria supera con creces la media nacional de 2,8 bares por cada 1.000 habitantes.

Imagen aérea de San Bartolomé de Tirajana (Las Palmas)
Imagen aérea de San Bartolomé de Tirajana (Las Palmas)

El alcalde del municipio, Marco Aurelio Pérez, no duda del importante papel que desempeñan los bares en la localidad, conocida por zonas tan turísticas como Maspalomas o Playa del Inglés. “Son recintos clave de ocio, de encuentro y de socialización, no solo para la vecindad local, sino también para turistas de todo el mundo”, señala el regidor.

“Es un honor que Coca-Cola se decantara por Maspalomas para levantar la primera escultura dedicada a homenajear a los bares. Supone un atractivo reconocimiento a la labor empresarial de los bares, a los profesionales que los atienden y también a los usuarios que los disfrutan”, añade Marco Aurelio.

Una relación intensa

La historia de Coca-Cola con los bares es especial. Al igual que la del mundo del arte con barras y terrazas. “Preguntarle a un artista por la importancia de los bares es una cosa seria”, bromea Leopoldo Emperador, quien se inspiró en sus años en Dublín y en la cultura de taberna para crear los primeros bocetos de su escultura.

Monumento al bar, por Coca-Cola
Leopoldo Emperador ha sido el artista encargado de dar forma al monumento a los bares

“También he querido representar la relación intensa de la cultura con los bares, la vida compartida por los artistas en el bar. Son espacios de encuentro, un crisol de ideas en el centro del mundo”, señala el reconocido escultor canario, miembro de la Real Academia de Bellas Artes.

Fue el propio Leopoldo Emperador quien se puso en contacto con Coca-Cola cuando se enteró del proyecto del monumento dentro de la campaña Benditos Bares. Y es que llevaba casi dos décadas dándole vueltas a la idea. “No es algo que me haya pillado por sorpresa, en el año 2000 ya realicé una escultura parecida en forja de hierro”. Una obra personal que ahora ha actualizado para convertirla en el primer monumento oficial a los bares.

“Es inteligente y agradecido homenajear nuestra historia. Saber de dónde venimos y a dónde vamos”, reflexiona el artista. “Toda iniciativa en aras de homenajear a hombres y mujeres, reconocidos y anónimos, es siempre muy acertada”.

Un lugar lleno de momentos especiales

La lista de motivos por los que entrar en un bar es casi infinita: vivir los partidos de fútbol en la mejor compañía, hacerse amigo de desconocidos y reencontrarse con antiguos colegas, calmar el hambre y la sed, o incluso tener una buena conversación con el camarero.

“Queremos estar en los bares porque allí están nuestros clientes; es donde se produce la interacción más cercana con nuestra marca. Además, la hostelería es un sector clave en España: representa el 7,4% del PIB -los bares algo más del 3%- y da empleo a más de un millón de personas”, destaca José Carlos Cruz, director comercial de Coca-Cola Iberia.

“Con este monumento queremos seguir aportando nuestro granito de arena para poner en valor el esfuerzo de esos miles de pequeños y medianos hosteleros que luchan por su negocio” remarca Cruz. “Nuestro objetivo es crecer, y queremos hacerlo junto a uno de nuestros compañeros de viaje más importantes: la hostelería, que llevamos apoyando más de 60 año con iniciativas memorables como “Benditos Bares”, “Día San Bartolo” o la aplicación What’s Red

Ya sea desde detrás de la barra o sentados en un taburete alto, los protagonistas de los bares tienen, desde hoy, un nuevo punto de referencia. Una escultura que homenajea a los benditos bares, pero que no aspira a convertirse en lugar de peregrinación.

Solo nos quiere recordar, a través de su creador, Leopoldo Emperador, todo lo que les debemos a los bares. “Nos hacen humanos, porque en ellos celebramos la vida misma”.