Desde que Coca-Cola desembarcara en España allá por los felices años 20, son varias las generaciones que han nacido y crecido con la bebida. Pero, ¿qué significó durante su infancia y adolescencia?, ¿cuáles son sus primeros recuerdos ligados a ella? No nos hemos tenido que ir muy lejos para saberlo. Nos lo cuentan los propios empleados de Coca-Cola Iberia. María Alvargonzález, Senior Brand Manager de Coca-Cola, es la encargada de inaugurar esta burbujeante vista atrás.

No hay cumpleaños sin velas y, en la infancia de esta asturiana afincada en Madrid, nacida en los albores de los 80, tampoco había cumpleaños sin la botella de Coca-Cola. “Ante todo, Coca-Cola son esas fiestas de carreras de sacos y juegos del pañuelo en las que no faltaban los ganchitos, las medias noches y, cómo no, Coca-Cola y Fanta", rememora.

Pero también son -se le acumulan los recuerdos y la emoción- las excursiones del colegio con "la tartera de tortilla y la lata de Coca-Cola”, los regalos de las promociones de la marca en casa, desde las mochilas a las neveras, y los aperitivos de los domingos. Cuando su padre le preguntaba: "¿Fanta naranja o Coca-Cola?". Sin olvidar “aquel juego de palmas infantil que empezaba por ‘Coca-Cola es así, la gente viene a refrescar…”.

Un "gancho emocional" con Coca-Cola desde la niñez

“La gente de mi generación tiene, desde la niñez, un gancho emocional muy fuerte con Coca-Cola, pero también con Fanta, porque había muchas menos bebidas que ahora, con un gran abanico de opciones”, opina María, que desde hace siete años trabaja en la compañía, un sueño cumplido.  “Estudié Publicidad y, desde pequeña, recortaba anuncios; algunos de los que guardé eran de Coca-Cola". En la facultad, Coca-Cola se ponía como ejemplo. Quién me iba a decir a mí, cuando veía esas diapositivas con 18 años, que iba a acabar aquí”, exclama esta fan del spot Sensación de Vivir de la marca emitido a finales de los 80.

Hoy, forma parte del equipo que trabaja en todo el mundo para que los anuncios y las promociones de Coca-Cola, como los que tiene grabados en la retina desde que era una cría, sigan conectando con la gente.

María Alvargonzález se prepara una Coca-Cola en la cafetería de la sede de Coca-Cola Iberia en Madrid.

Con el 'corazón partido'

En su nevera nunca falta Coca-Cola, aunque reconoce que tiene el corazón partido entre Coca-Cola y Coca-Cola Zero. Uno de los momentos más especiales del día es cuando abre una Coca-Cola Zero frente al ordenador mientras trabaja desde casa. Eso sí, al salir de copas, el ron tiene que ir con una Coca-Cola de siempre.

Para María, Coca-Cola es su "día a día". “La siento como algo mío”, subraya. “Cuando hablan mal, me entristezco, y si hablan bien, me llena de orgullo”.