Desde los jarrones de porcelana que contenían el jarabe usado para elaborar Coca-Cola de finales del siglo XIX hasta las máquinas expendedoras que viajaron con los astronautas al espacio en los años 90 del siglo pasado, Coca-Cola viene revolucionando desde hace décadas el modo de refrescar al mundo.

A través de una galería de fotos, exploramos los diferentes e innovadores recipientes en los que la marca ha dispensado y sigue dispensando sus productos desde que el farmacéutico John Pemberton inventara la fórmula maestra de la bebida hace más de 130 años.

Urnas con jarabe

Coca-Cola, más de 130 años refrescado al mundo

Coca-Cola, más de 130 años refrescado al mundo

1896. Compañía Wheeling Pottery. Wheeling, Virginia

A partir de 1896, estos jarrones con el jarabe que luego se mezclaba con agua carbonatada para obtener Coca-Cola, fueron un obsequio de la compañía a los clientes que compraban más de 189.000 litros de Coca-Cola por año. El presidente de la compañía por aquel entonces, Asa Candler, lanzó esta promoción como reconocimiento a quienes confiaban en la marca y para impulsar las ventas. Las urnas estaban hechas de porcelana, un material poroso que absorbía el color del jarabe, de modo que con el uso pasaron de ser blancas a marrones.

El modelo de embotelladoras

Coca-Cola, más de 130 años refrescado al mundo

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1899-Actualidad. Varias compañías

El embotellamiento de Coca-Cola a gran escala se inició en 1899 cuando Ben Thomas y Joseph B. Whitehead de Chattanooga, en Tennessee, obtuvieron los derechos en exclusiva para embotellar y vender Coca-Cola prácticamente en todo Estados Unidos.

Al poco, ambos se unieron a otro empresario de Chattanooga, John T. Lupton, sentando las bases del sistema de embotelladoras que Coca-Cola tiene hoy por todo el mundo.

El pack de cartón de seis botellas

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1923. Compañía Empire Printing & Box. Atlanta

Consolidada ya la marca, y ante la llegada masiva de los sistemas de refrigeración a los hogares estadounidenses, los consumidores demandaban métodos más sencillos a la hora de transportar el producto a casa. En 1923, la compañía y sus socios embotelladores lanzaron el primer pack de cartón de seis botellas de Coca-Cola para llevar. La idea resultó ser un éxito rotundo y fue patentada en 1924.

Las cajas eran proporcionados a los clientes por los embotelladores en el punto de venta y estaban concebidas para poder ser reutilizadas hasta en tres ocasiones. A finales de los años 30 del siglo XX, los competidores de Coca-Cola, y más tarde la industria cervecera, adoptaron este tipo de embalaje.

El refrigerador de Coca-Cola

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Principios de los años 30 del siglo XX. Compañía Glascock Brothers Manufacturing. Muncie, Indiana

La idea de lanzar un equipo refrigerador de Coca-Cola había existido siempre desde el inicio de las operaciones de embotellado. Fue el presidente Robert Woodruff el que decidió crear un departamento técnico que, además de centrarse en el control de calidad de las bebidas, se encargara de desarrollar esa vieja idea.

Así, pidió a sus miembros que crearan un aparato eficiente y económico que pudiera ser tanto vendido como alquilado a los clientes minoristas de Coca-Cola. El resultado fue el llamado Glascock Cooler. Puesto en circulación en 1929, se vendió por el módico precio de 12 dólares (171 dólares actuales, unos 146 euros).

Dispensador Dole MASTER

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1933. Compañía Dole Valve. Chicago

El dispensador Dole MASTER fue el primero fabricado por Coca-Cola y el primero automático, pues el jarabe y el agua carbonatada, que desde 1886 se mezclaban manualmente, se unían ahora en el mismo momento en el que la bebida era ofrecida.

Presentado en la Exposición Universal de Chicago de 1933, causó asombro entre los visitantes, sorprendidos de cómo se vertía el producto ya preparado con solo activar una manija.

Mills 47

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1938. Compañía Mills Novelty. Chicago

En 1937, Coca-Cola llegó a la conclusión de que los refrigeradores que funcionaban con monedas habían llegado a un nivel de desarrollo tal que aconsejaban su expansión por todo el territorio estadounidense.

Tras la aprobación oficial, llegó el modelo Mills 47, en cuya implementación y éxito en los lugares de trabajo -sobre todo cuando Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial- jugaron un papel determinante tanto los embotelladores como el equipo comercial de la compañía.

Dispensadores Dole DELUX y Dole Citation

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Dispensador Dole Citation (izquierda)

1958. Compañía Dole Valve. Chicago

Este dispensador salió al mercado con mejores prestaciones que los anteriores y un nuevo diseño en línea con los marcados por los grandes diseñadores industriales del momento. La flota de dispensadores Dole contenía por primera vez un depósito de reserva de jarabe, cuyo tamaño venía únicamente determinado por el del tanque de jarabe presurizado.

Dispensador DELUX (derecha)

1947. Compañía Dole Valve. Chicago

El Dole DELUX fue diseñado por Raymond Loewy, uno de los diseñadores industriales más destacados del siglo XX, y fue fruto de la investigación e innovación en tiempos de guerra. Loewy simplificó el mecanismo del aparato, le dio un aire más moderno y mejoró su rendimiento. Cuando el Dole DELUX llegó al mercado en 1947, se convirtió enseguida en un clásico.

Vendo 44

Coca-Cola, más de 130 años refrescado al mundo

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1956. Compañía Vendo. Kansas, Missouri

En formato vertical, se fabricaron más de 8.000 unidades de esta máquina expendedora entre 1956 y 1959. La popularidad que alcanzó se suele explicar por su tamaño compacto y la combinación de color blanco y rojo atribuible instantáneamente a Coca-Cola.

Estas máquinas también fueron personalizadas con las mismas imágenes que podían verse en los anuncios impresos de la marca, como la de este duende con cara de pícaro, el llamado Sprite Boy, que aparece en la Vendo 44 de esta página.   

Refrigerador para pícnic y BreakMate

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Refrigerador para pícnic (derecha)

1958. Compañía Progress Refrigerator. Louisville, Kentucky

Con una capacidad de hasta 32 botellas, las neveras para irse de pícnic permitieron a los consumidores disfrutar de Coca-Cola allá donde se desplazaban. La incorporación de una bandeja intermedia sobre las botellas hizo de este recipiente un refrigerador de lo más completo, en el que se podía mantener fresca tanto la comida como la bebida.

BreakMate (izquierda)

1988. Bosch-Siemens. Munich, Alemania

Diseñado para empresas de 5 a 50 empleados, el dispensador BreakMate permitió a los propietarios de pequeños negocios que sus trabajadores dispusieran de productos de Coca-Cola mientras estaban en la oficia. Tras un periodo de prueba, fue lanzado en todo Estados Unidos en 1988.

Westinghouse WB 60-K6

Coca-Cola, más de 130 años refrescado al mundo

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1960. Corporación Westinghouse Electric. Pittsburgh, Pennsylvania

A principios de la década de los 60 del siglo XX, The Coca-Cola Company se replanteó la forma de llegar a los consumidores. Por primera vez, Coca-Cola no era la única marca de la compañía disponible para los embotelladores. Fanta había hecho su aparición y después sería el turno de Sprite y Tab. Las máquinas dispensadoras habían sido diseñadas para ofrecer la botella Contour estándar de 6.5 onzas, así que los nuevos productos impusieron un cambio.

En 1960, la Westinghouse Electric Corporation introdujo una máquina expendedora capaz de ofrecer diferentes productos, tanto en botellas como en latas, y a precios distintos, lo que la convirtió en una magnífica inversión porque solo fueron necesarias actualizaciones muy puntuales cuando posteriormente se introdujeron nuevos productos.

El dispensador espacial

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1996. Bosch-Siemens. Munich, Alemania

En 1996, Coca-Cola realizó su cuarto viaje espacial a bordo del transbordador Endeavour con un innovador dispensador. Tras introducir un código en el ordenador con pantalla táctil acoplado a la máquina, cada astronauta pudo presurizar su botella y tirar de la palanca para obtener su bebida fresquita, retirando después el envase del aparato. Por primera vez, la tripulación de la nave pudo disfrutar de los productos de Coca-Cola bajo demanda.

Los seis astronautas del Endeavour tuvieron a su disposición hasta 90 porciones de bebidas de la compañía. El ordenador incorporado a la máquina dispensadora era el encargado de controlar la ingesta de líquidos de la tripulación.

Coca-Cola Freestyle

Coca-Cola, más de 130 años refrescado al mundo

Prototipo de 2008

Introducida en 2008, esta máquina expendedora es la más nueva e innovadora de la compañía en la actualidad. Multiplica las posibilidades de elección del consumidor al permitirle crear una variedad sin precedentes de bebidas personalizadas, y no solo en lo que se refiere a sabores, sino también a ingesta de azúcar y tamaño de los envases.

Gracias a una tecnología muy avanzada, los ingredientes concentrados en pequeños cartuchos se mezclan in situ para crear las bebidas. Dean Kamen, inventor del Segway, un vehículo de transporte ligero giroscópico eléctrico de dos ruedas, y también del aparato de diálisis transportable, fue clave en el desarrollo de esta máquina, mientras que su diseño corrió a cargo de la firma Pininfarina, detrás de los diseños de Ferrari y Maserati.

Además, con Coca-Cola Freestyle los dueños de bares y restaurantes pueden ver lo que los usuarios están mezclando, cuándo lo hacen y cuánto consumen, lo que permite introducir las mejoras oportunas para satisfacer las necesidades del cliente.

Este artículo es una adaptación del publicado en Coca-Cola Journey Global