En los Teatros del Canal los participantes de GIRA Jóvenes Coca-Cola están a punto de finalizar su experiencia laboral y la emoción se palpa en el ambiente. Les visitamos mientras trabajan en las últimas representaciones del musical La viuda alegre.

“Una experiencia inolvidable” y “una oportunidad única para crecer”, así describen los cuatro jóvenes de GIRA Jóvenes Coca-Cola su paso por esta experiencia. Han sido tres meses de aprendizaje y desafíos en el gigante edificio de los Teatros del Canal: 35.000 metros cuadrados dedicados a las artes escénicas.

“Si me pides que escoja qué es lo que más me ha gustado… La verdad es que no puedo”, confiesa Brigette, “porque todo ha sido maravilloso: el trabajo, las compañeras, el teatro… Me ha gustado todo y ahora lo único que tengo claro es que no quiero que se acabe”. Ella y su compañera Sheila han estado trabajando en el departamento de producción del Centro Danza Canal desde el principio.

“Ayudamos en todo lo que haga falta”, explica Brigette, “desde imprimir y encuadernar partituras hasta coordinar los horarios de las nueve aulas de danza, pero también vamos a tiendas especializadas a comprar gomina, maquillaje o cualquier cosa que se necesite en el teatro.”

Gracias a sus estudios en peluquería, la joven participante de GIRA Jóvenes Coca-Cola ha empezado además a colaborar en el Departamento de Caracterización: “Uno de los momentos más bonitos fue cuando conocí aquí a Natalia Millán [protagonista de La viuda alegre] y a todo el elenco. Estuvimos hablando mucho tiempo y fue increíble”. Mientras maneja con delicadeza el peine, nos revela algunos detalles de la famosa opereta, en esta ocasión, convertida en musical: “Durante la función, que es tipo cabaret, bailan mucho y las pelucas quedan muy despeinadas. Aquí se vuelven a peinar. Luego se colocan las pinzas para sujetar las hondas y que se mantengan perfectas hasta la hora de la función”.
En este gran camerino peinan y retocan cada tarde las 10 pelucas que se usarán en la representación. Para ello tienen dos horas porque a las 18:00 empiezan a llegar los actores y todo tiene que estar listo cuando, a las 20:30, se suba el telón.

Dos horas antes de que se abran las puertas al público, Juan y Aboubacar, los otros dos chavales de GIRA Jóvenes Coca-Cola en los Teatros del Canal, se dirigen al escenario de la Sala Roja. “Somos utileros”, proclaman orgullosos. Ambos están en el departamento encargado de construir los objetos que se necesitan para cada espectáculo: muebles, decoración… Después deben montarlos y colocarlos en el lugar exacto que tienen asignado sobre las tablas.

Juan detalla el trabajo que hacen cada día a la misma hora para las funciones deLa viuda alegre: “Tenemos que poner en su sitio las dos estatuas que presiden el escenario, se llaman autónomas y van montadas sobre plataformas. También colocamos los otros elementos del primer acto: un escritorio con todos sus accesorios, la silla...”
Los dos están encantados con esta experiencia, trabajar sobre el escenario tiene algo especial que les ha enganchado: “Es emocionante, sobre todo cuando, al finalizar cada acto, tenemos que volver a salir al escenario para hacer los cambios”, dice Aboubacar. Juan le da la razón y añade: “Este trabajo ha hecho que me entre el gusanillo de seguir en el teatro y quizás trabajar en el departamento de Maquinaria”.

Otra cosa que les gusta de estar aquí es el trabajo en equipo. “Yo he jugado desde pequeño al fútbol y sé que trabajar en equipo es muy importante”, afirma Juan, “Si uno de nosotros falla, sea de iluminación, de sonido, de maquinaria o de lo que sea, podemos provocar que fallen los demás, es muy importante la coordinación y el detalle”.
Se nota que hacen buen equipo y que esta experiencia les ha unido mucho. “Trabajamos muy bien juntos y nos llevamos genial. Yo voy a echar de menos venir aquí y verle todos los días”, afirma Aboubacar, y ambos se abrazan sobre el escenario.

A los cuatro jóvenes les entristece que su experiencia laboral en GIRA Jóvenes Coca-Cola esté a punto de finalizar, pero saben que han ganado en confianza, aprendizaje y experiencia, todo lo cual les será muy útil en esta nueva etapa. Por eso Juan lanza su consejo a los próximos participantes: “El mundo laboral está muy difícil ahora mismo y este proyecto es una oportunidad enorme que no pueden desaprovechar. Desde que me seleccionaron he venido a trabajar todos los días con mucha ilusión y muy motivado porque es como cumplir un sueño”.